La LOMLOE (Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre, por la que se modifica la Ley Orgánica de Educación), aprobada en diciembre de 2020, reformó el sistema educativo español con cambios en el currículo, la repetición de curso, la asignatura de religión y la promoción de las lenguas cooficiales.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha cambiado? La LOMLOE elimina los itinerarios en la ESO, redefine las competencias clave, flexibiliza la repetición y resta peso académico a la religión.
- ¿Quién lo ha decidido? Fue aprobada por las Cortes Generales en diciembre de 2020, con el voto a favor de PSOE, Unidas Podemos y otros grupos, y la oposición de PP, Vox y Ciudadanos.
- ¿A quién afecta? A toda la comunidad educativa: los más de 8 millones de estudiantes de enseñanzas no universitarias, sus familias, docentes y centros públicos y concertados.
¿Qué es la LOMLOE y cuáles son sus principales cambios?
La LOMLOE es la octava ley educativa de la democracia española. Sustituye a la LOMCE (Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa) de 2013 y recupera el espíritu de la LOE de 2006, con el objetivo declarado de reforzar la equidad, la educación inclusiva y el enfoque competencial. Según su texto, publicado en el Boletín Oficial del Estado, la norma busca alinear la escuela con los objetivos de la Agenda 2030 y las recomendaciones de la Unión Europea.
El diseño curricular abandona los antiguos estándares de aprendizaje y se organiza en competencias clave y saberes básicos, dando más autonomía a los centros para adaptar los contenidos. Desaparecen las materias troncales y específicas, y se suprimen las pruebas finales de etapa (reválidas) que la LOMCE preveía para obtener el título de ESO y Bachillerato. Ahora, la titulación se obtiene con todas las materias aprobadas o, excepcionalmente, por decisión del equipo docente.
Otro cambio relevante afecta a la promoción de curso. La repetición deja de ser prácticamente automática y pasa a ser una medida excepcional, decidida por el claustro tras evaluar el progreso global del alumno. La norma establece que la permanencia en el mismo curso solo podrá aplicarse una vez en primaria y dos en secundaria, y siempre con un plan específico de refuerzo.
En el terreno de la religión, la LOMLOE elimina la asignatura alternativa con valor académico. La matería de religión católica se oferta de forma voluntaria, pero su calificación no computa para la media del expediente y no tiene efecto en procesos de admisión o becas, conforme al acuerdo con la Santa Sede. Esta medida fue uno de los puntos más debatidos durante la tramitación parlamentaria.
La ley también impulsa la presencia de las lenguas cooficiales como lenguas vehiculares en la enseñanza, refuerza la educación en valores cívicos y éticos (con una nueva materia en primaria y secundaria) y establece un mandato claro hacia la inclusión educativa, priorizando la escolarización del alumnado con necesidades especiales en centros ordinarios.
La LOMLOE reconfigura el reparto de competencias entre el Estado y las comunidades autónomas, limitando al 50% el currículo estatal en los territorios con lengua propia, una decisión que varios gobiernos autonómicos han llevado ante el Tribunal Constitucional.
¿A quién afecta? El impacto en estudiantes, familias y docentes
Para los estudiantes, la reforma supone una evaluación más continua y menos centrada en exámenes finales. La repetición se vuelve más inusual, lo que, según el Ministerio de Educación, favorece la permanencia en el sistema pero también genera dudas sobre la exigencia académica. La eliminación de los itinerarios en ESO implica que todos los alumnos cursan un tronco común hasta cuarto, aunque pueden elegir entre materias optativas en función de sus intereses.
Las familias han visto cómo la asignatura de religión pierde peso académico. Quienes deseen formación religiosa pueden cursarla, pero sin alternativa evaluable, lo que ha generado cierto malestar en sectores católicos. Por otro lado, la potenciación de las lenguas cooficiales en comunidades como Cataluña, Galicia o País Vasco preocupa a padres que defienden el castellano como lengua vehicular, y ha motivado procedimientos judiciales en algunas autonomías.
El profesorado asume mayor protagonismo en las decisiones de promoción y en el desarrollo curricular, ya que los centros ganan autonomía para concretar las programaciones. Esto exige una actualización formativa considerable. Los sindicatos mayoritarios (CCOO, UGT, STEs) han respaldado la orientación de la ley, aunque reclaman más recursos y una bajada de ratios para aplicarla con eficacia.
El Marco Educativo
La LOMLOE se incardina en un marco normativo complejo. La Constitución reserva al Estado la ordenación general del sistema educativo y la fijación de las enseñanzas mínimas. Las comunidades autónomas desarrollan el resto del currículo y gestionan los centros. La ley establece que el Ministerio fija el 50% de los horarios escolares en las CC.AA. con lengua cooficial y el 60% en las demás, una horquilla que el PP y Vox consideran insuficiente y que el PSOE y Sumar defienden como un retorno al equilibrio previo a la LOMCE.
En el debate político, la Conferencia Sectorial de Educación ha sido el escenario de varios desencuentros. El Partido Popular recurrió ante el Tribunal Constitucional los reales decretos de currículo, alegando invasión de competencias autonómicas. Organizaciones de padres como CEAPA apoyan la reforma por su apuesta por la equidad; la patronal de la enseñanza concertada, en cambio, ha mostrado su preocupación por la progresiva reducción de conciertos y el fomento de la escuela pública.
La implantación completa comenzó en el curso 2021-2022 y finalizó en 2023-2024. Aun así, varios recursos de inconstitucionalidad siguen pendientes de resolución, especialmente en lo relativo a la enseñanza del castellano y a la limitación de la demanda social de plazas concertadas. El Gobierno mantiene la vigencia de la norma mientras el alto tribunal no se pronuncie.
Claves de la Noticia
- Qué importa: La LOMLOE ha rediseñado el currículo, la evaluación y el espacio de la religión en las aulas, con efectos reales desde septiembre de 2021.
- Por qué importa: Más de ocho millones de alumnos y sus familias han visto modificadas las reglas de promoción, titulación y la oferta de materias, en un contexto de alta litigiosidad constitucional.
- A quién le importa: A todos los actores del sistema educativo no universitario: estudiantes de primaria, ESO y bachillerato, sus padres, docentes y administraciones educativas.

