La Audiencia Provincial de Madrid juzga a un hombre de 50 años por un presunto intento de homicidio tras confesar a la policía que había dado una paliza a su compañera de piso en Carabanchel. Los hechos se remontan a la noche del 20 de febrero de 2024 y, desde entonces, el acusado permanece en prisión provisional (es decir, en situación de cárcel cautelar mientras avanza la instrucción, la fase de investigación).
Los agentes que acudieron al domicilio se encontraron a la mujer tendida en el suelo con lesiones muy graves. Uno de los policías declaró en el juicio que la víctima tenía la cabeza desfigurada, los labios hinchados y la mandíbula rota. «Perdía la consciencia y le costaba mucho respirar», añadió. Los agentes detuvieron al hombre sin que opusiera resistencia.
La confesión y la actuación policial
El propio acusado fue quien telefoneó a la policía. Según consta en el atestado, dijo que acababa de dar «una paliza» a su compañera de piso. Cuando llegaron los agentes, el hombre mostraba una tranquilidad total, cooperaba y reconoció desde el primer momento que él era el responsable de las lesiones, declaró uno de los policías durante la vista.
La víctima, María, de la misma edad que el acusado, fue trasladada de urgencia al hospital con varias fracturas craneales. Las asistencias sanitarias temieron por su vida en los primeros momentos.
Una relación de convivencia y una presunta estafa
El acusado relató que conoció a la víctima por redes sociales mientras paseaban a sus perros. La mujer le ofreció alquilarle una habitación de su piso en Carabanchel por 400 euros al mes. No mantenían relación sentimental, aclaró. Con el tiempo, él le contó sus problemas por la custodia de su hija y ella se ofreció a ayudarle como abogada.
Según su versión le pagó 1.700 euros por sus servicios legales, pero con el tiempo sospechó que no era letrada y comprobó que nunca lo había sido. Entonces presentó una denuncia por estafa contra ella, aunque ambos seguían viviendo bajo el mismo techo.
La víctima sufrió fracturas craneales de tal gravedad que los agentes temieron por su vida desde el primer momento.
La versión del ataque y la amenaza con un cuchillo
La noche del ataque, según el relato del acusado, la mujer entró en su habitación «con un cuchillo» y le amenazó para que retirara la denuncia por estafa. También le habría dicho que llamaría al 016 (el teléfono de atención a víctimas de malos tratos) para denunciarle como maltratador y que así le quitarían la custodia de su hija.
«Cuando mencionó a mi hija, yo perdí el control durante unos segundos», declaró. Golpeó a la mujer «con manos y piernas, en la cara y en el cuerpo». Reconoció que incluso cuando ella ya estaba en el suelo, continuó pegándola y que «con una mano la asfixiaba y con la otra le pegaba».
La petición fiscal y la conclusión del juicio
La Fiscalía ha presentado acusación por un delito de intento de homicidio y solicita una pena de 14 años de prisión, según ha podido saber este medio de fuentes jurídicas. El acusado, en su intervención final, afirmó que no se considera un asesino, pero reconoció los hechos.
El juicio ha quedado visto para sentencia. La Audiencia Provincial de Madrid deberá decidir ahora si considera que la intención fue homicida o si aprecia alguna circunstancia atenuante, como la confesión del propio acusado.

