La Policía Nacional detiene a más implicados en la trama de corrupción del inspector de la UDEF ‘narcopolicía’

La Unidad de Asuntos Internos ha culminado un operativo con 14 arrestados en una nueva fase de la trama de corrupción del 'narcopolicía'. Entre los detenidos hay dos agentes de la Policía Nacional, en un dispositivo que abarcó cinco provincias.

La Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional, con el apoyo de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, ha culminado una nueva fase de la investigación sobre la trama de corrupción encabezada por el exinspector jefe de la UDEF (Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal) Óscar Sánchez Gil, conocido como el ‘narcopolicía’. El operativo, desarrollado el pasado jueves 2 de julio, se ha saldado con 14 detenidos, entre ellos dos agentes de la Policía Nacional, por su presunta implicación en delitos de blanqueo de capitales vinculados al narcotráfico.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha ocurrido? La Unidad de Asuntos Internos ha detenido a 14 personas, incluidos dos agentes, en una nueva fase de la operación contra la red del ‘narcopolicía’ de la UDEF.
  • ¿Dónde y cuándo? Operativo simultáneo en Madrid, Guadalajara, Málaga, Barcelona y Tarragona, el pasado jueves 2 de julio de 2026.
  • ¿Qué resultado? 14 detenidos por presunto blanqueo de capitales procedente del narcotráfico, con la incautación de documentación y activos digitales.

Despliegue simultáneo con apoyo de la UCO

El Juzgado Central de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional ordenó el dispositivo, ejecutado por la Unidad de Asuntos Internos con el respaldo de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. La operación se desarrolló de manera simultánea en Madrid, Guadalajara, Málaga, Barcelona y Tarragona, y se centró en un presunto entramado financiero que habría canalizado beneficios del narcotráfico.

Entre los detenidos figuran, según el comunicado interno, dos agentes de la Policía Nacional y doce personas ajenas al Cuerpo. Los investigadores sostienen que parte del dinero ilícito habría sido blanqueado a través de sociedades, inversiones y activos digitales con el fin de dificultar su rastreo.

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El hallazgo de varias carteras de criptomonedas asociadas a miembros de las Fuerzas de Seguridad fue el detonante del operativo. Las pesquisas relacionan varias transferencias provenientes de organizaciones criminales con el presunto soborno a los agentes implicados.

Conexión con el ‘narcopolicía’ y los 20 millones ocultos

Esta nueva fase deriva directamente de la investigación que en noviembre de 2024 permitió la detención del entonces inspector jefe de la UDEF (Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal), Óscar Sánchez Gil, conocido como el ‘narcopolicía’. El mando policial está investigado por su presunta colaboración con una red de tráfico internacional de cocaína y blanqueo de capitales.

Durante el registro de su vivienda, los investigadores localizaron cerca de 20 millones de euros ocultos en dobles fondos y paredes, un hallazgo que situó el caso entre los mayores escándalos de corrupción policial de los últimos años. La investigación, que continúa abierta, ha ido sumando nuevas líneas de trabajo que han desembocado en el operativo de esta semana.

Con más de 65.000 agentes en la Policía Nacional, los casos de corrupción policial representan una cifra marginal, lo que evidencia que los sistemas de control interno son eficazes y se aplican con total contundencia.

El Contexto Operativo

La Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional investiga anualmente cientos de expedientes de presuntas irregularidades, de los que solo un reducido porcentaje deriva en procesos penales. Esto confirma que los controles internos funcionan y que la institución actúa sin contemplaciones cuando se producen desviaciones.

La Operación contra el ‘narcopolicía’ demuestra que cuando surgen irregularidades, los mecanismos de control actúan con rapidez y contundencia. La colaboración con la UCO de la Guardia Civil y la intervención de la Audiencia Nacional son una muestra de la coordinación institucional en la lucha contra cualquier forma de delincuencia que afecte a la credibilidad de las Fuerzas de Seguridad. El operativo del 2 de julio evidencia que no hay espacio para la impunidad dentro de los cuerpos policiales y que la respuesta se adapta a la complejidad de los nuevos métodos de blanqueo, incluyendo el uso de criptoactivos.