El BNG empata con el PP en número de concejales y acecha a DO en Ourense, según una encuesta que hunde al PSOE y mantiene a los populares con 7 ediles.
Los números que reconfiguran el mapa político ourensano
La encuesta, elaborada por Quadernas Consultoría para el BNG y adelantada este viernes por La Región, se basa en 600 entrevistas. Sus resultados dibujan un pleno municipal muy distinto al surgido de las urnas en 2023. La formación nacionalista irrumpe como principal fuerza de oposición, mientras que el partido del alcalde acusa el desgaste tras varios años de gobierno.
El BNG experimenta un crecimiento sustancial: del 15,7% al 24,1% de intención de voto, lo que le permite saltar de 4 a 7 concejales. Se convierte así en la segunda fuerza de la ciudad, empatando en escaños con el PP y a solo dos de la mayoría. El Bloque no solo amplía su base electoral, sino que también se convierte en el único partido que gana apoyos en comparación con los comicios anteriores.
En el lado opuesto, Democracia Ourensana se deja más de 3 puntos porcentuales y cae del 33,8% al 30,7%, reduciendo su bancada de 10 a 9 ediles. Aun así, sigue siendo la lista más votada, liderada por el alcalde Gonzalo Pérez Jácome. La pérdida de un concejal supone un aviso, pero no impide a DO mantenerse como primera fuerza.
El PP cede ligeramente en porcentaje —del 24,9% al 23,1%—, pero gracias a la ley d’Hondt conserva sus 7 concejales. El PSOE es el gran damnificado: del 19,3% pasa al 15,6%, perdiendo dos actas y quedándose con 4. Vox continúa sin representación, con un 1,8% que apenas varía. La suma de PP y BNG alcanzaría los 14 ediles, abriendo la puerta a pactos poselectorales que esquiven a DO.
Ourense se perfila como un escenario de bipartito PP-BNG que desplaza a DO y hunde al PSOE, anticipando un vuelco en la gobernabilidad local.
Las claves del ascenso nacionalista y del desplome socialista
El impulso del Bloque Nacionalista Galego en la ciudad responde, según los analistas, a una combinación de factores. Por un lado, la crisis de expectativas del socialismo estatal arrastra al PSOE local, que pierde casi cuatro puntos. Por otro, el desgaste del gobierno de Pérez Jácome y el rechazo que genera DO en ciertos sectores permiten al BNG erigirse en alternativa creíble. El BNG capitaliza el descontento y se convierte en refugio para antiguos votantes socialistas, una tendencia que ya se había observado en otras ciudades gallegas.
El PP, pese al retroceso, aguanta el tipo. Mantiene sus 7 concejales en un feudo histórico que, no obstante, muestra signos de erosión. La formación popular pierde fuelle pero no se desploma y podría ser llave de futuras mayorías. Mientras tanto, Vox sigue siendo irrelevante en la capital ourensana, sin capacidad para entrar en el reparto de escaños.
El Laboratorio Gallego
La encuesta de Ourense no es un caso aislado. Refleja dinámicas que se repiten en el conjunto de Galicia. El BNG, liderado por Ana Pontón, viene experimentando un crecimiento sostenido desde las autonómicas de 2024, donde se consolidó como principal partido de la oposición. Su avance en Ourense, tradicional feudo del PP, demuestra que el nacionalismo gallego es capaz de penetrar en bastiones populares. El PSOE, por su parte, acusa una debilidad crónica que no remonta: en Ourense, como en buena parte del territorio, los socialistas se ven desplazados por un Bloque que se erige en punta de lanza del cambio.
A nivel nacional, la fortaleza del PPdeG sigue siendo sólida, pero este sondeo muestra que la hegemonía popular no está blindada. En la disputa municipal, la aparición de opciones localistas y el auge del nacionalismo generan una fragmentación que puede obligar a pactos. Ourense anticipa un escenario de geometría variable que podría replicarse en otros municipios gallegos y que, en última instancia, afecta a la imagen de estabilidad que el PP gallego proyecta hacia el conjunto de España. El próximo test de estas tendencias llegará con las elecciones municipales de 2027.
Ficha del Caso
- El caso: Encuesta de Quadernas Consultoría encargada por el BNG en Ourense, publicada por La Región, basada en 600 entrevistas.
- Datos importantes: BNG sube de 15,7% a 24,1% (4 a 7 concejales); DO baja de 33,8% a 30,7% (10 a 9 ediles); PP baja de 24,9% a 23,1% (7 ediles); PSOE cae de 19,3% a 15,6% (6 a 4 concejales); Vox pasa de 1,8% a 1,8% y sigue sin representación.
- Resumen: El BNG se convierte en segunda fuerza y empata con el PP, mientras DO pierde un escaño pero mantiene la alcaldía. El PSOE sufre un batacazo y Vox no logra entrar.

