Las fuerzas a la izquierda del PSPV en la ciudad de València sellan este sábado una alianza inédita para respaldar a Mónica Oltra como candidata a la Alcaldía. Podem, Esquerra Unida, Movimiento Sumar y Esquerra Republicana del País Valencià arroparán a la exvicepresidenta en su acto de ratificación, en un movimiento que busca desbordar las siglas de Compromís y reeditar la mayoría social que llevó a Joan Ribó al gobierno municipal en 2015.
El evento, donde también participarán sindicatos y entidades vecinales, trascenderá el mero saludo protocolario. La apuesta de Oltra es unir a todas las sensibilidades de izquierdas bajo una candidatura “unitaria e ilusionante”, según los términos aprobados por la ejecutiva de Compromís. Pero la operación genera debate interno: una parte de la formación valencianista teme diluir su marca, ahora que las encuestas le auguran incluso un sorpaso al PSPV en autonómicas.
Las cifras del voto municipal en València ilustran el dilema. En 2015, la confluencia de formaciones como las que hoy arropan a Oltra sumó 60.000 votos y tres concejales, clave para desbancar al PP. En 2023, sin embargo, esa misma suma apenas alcanzó 10.000 apoyos, irrelevantes en el reparto de escaños. La exvicepresidenta no pretende solo arañar esos pocos miles: su objetivo es sacar de la abstención a los miles de valencianos que se quedaron en casa tras la experiencia del gobierno tripartito.
El síndic de Compromís en las Corts, Joan Baldoví, matizó esta semana: “más que desbordar las siglas, lo importante es desbordar las urnas”. Baldoví maneja datos del CIS que sitúan a su partido en condiciones de superar al PSPV sin necesidad de ampliar la coalición. Su prudencia refleja la tensión entre quienes apuestan por la marca propia y quienes, como Oltra, ven en la suma de siglas la única vía para recuperar la ilusión perdida.
El acto contará con la bendición del exalcalde Joan Ribó, que presentará a Oltra y trasladará la decisión de la ejecutiva de integrar a otros partidos y a la sociedad civil. Después, la asamblea de Compromís votará —previsiblemente a mano alzada— la candidatura. La votación será el primer termómetro del respaldo orgánico a la estrategia de ampliación.
La operación de Oltra no busca solo sumar siglas: aspira a reactivar a los 50.000 electores que dejaron de votar a la izquierda municipal tras 2015, convencidos de que la suma vuelve a ser posible.
Si la asamblea respalda la hoja de ruta, se abrirá un proceso de negociación con las fuerzas ya comprometidas y con otras entidades. No está claro aún si la candidatura mantendrá la marca de Compromís, adoptará un nombre de coalición o recurrirá a una plataforma ciudadana. La ambigüedad es deliberada, pero el mensaje de unidad ya está lanzado.
La tensión entre ‘desbordar siglas’ y preservar la marca
Dentro de Compromís conviven dos almas. La mayoritaria, representada por Baldoví, defiende que la formación está en su mejor momento demoscópico y no necesita compartir espacio con partidos marginales. La otra, encabezada por Oltra y apoyada por Ribó, considera que la hegemonía electoral en la izquierda valenciana pasa por recomponer el bloque que se rompió en 2019 y arrastrar a los desmovilizados.
Las cuatro formaciones que la arropan —Podem, EU, Sumar y ERC— apenas suman hoy una décima parte de los votos que consiguieron juntas en 2015. Su concurso simbólico, sin embargo, tiene un valor movilizador mayor que su peso electoral. Oltra confía en que su presencia active una red de simpatizantes que no se sienten representados por la marca Compromís en solitario.
La Dinámica de Coalición
El movimiento de Oltra obliga a leer el ecosistema de la izquierda valenciana en clave de fuerzas y equilibrios. Movimiento Sumar es la expresión local del proyecto de Yolanda Díaz, que busca arraigo territorial. Podem, pese a sus tensiones estatales con Sumar, asume el pragmatismo. Esquerra Unida y Esquerra Republicana ven la oportunidad de recuperar presencia institucional. Lo que está en juego es la capacidad de articular un espacio propio sin depender del PSPV.
Las cifras son elocuentes: los 10.000 votos de 2023 no dan ni para un concejal, mientras que Compromís rozó los 100.000. La ampliación dependerá de que el electorado deje de ver a los partidos menores como un lastre. El reto es enorme, pero el precedente de 2015 demuestra que una coalición amplia puede dar la vuelta al tablero.
La proyección inmediata pasa por la asamblea de este sábado. Si la militancia de Compromís da un respaldo claro a la estrategia de Oltra, se pondrá en marcha una mesa de negociación que deberá definir las reglas de la coalición. El calendario municipal forzará a cerrar la fórmula en los próximos meses, con la vista puesta en las elecciones de 2027.
Ficha del Caso
- El caso: Mónica Oltra, candidata a la Alcaldía de València, recibe el respaldo de Podem, EU, Movimiento Sumar y ERC en su acto de ratificación, con el objetivo de ampliar Compromís y recuperar el voto progresista desmovilizado.
- Datos importantes: En 2015, una suma similar obtuvo 60.000 votos y tres concejales; en 2023, apenas 10.000. La asamblea de Compromís votará la candidatura este sábado.
- Resumen: La operación pone a prueba la cohesión interna de Compromís y la viabilidad de una alianza amplia de izquierdas en València, en un contexto de crecimiento electoral de la marca propia.
