Salvador Illa ha salido este pasado lunes en defensa de Pedro Sánchez y ha dibujado un contrapunto nítido frente a las críticas recurrentes del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. El líder del PSC y presidente de la Generalitat ha respondido a las declaraciones en las que Page calificó a Sánchez de “lastre” para el PSOE en el ámbito municipal y autonómico, y ha reivindicado al jefe del Ejecutivo como “un activo para el conjunto y el proyecto del partido, incluso a nivel internacional”.
Las palabras de Illa, formuladas en una entrevista en RTVE, suponen un desmentido frontal a la tesis del barón castellanomanchego, que lleva meses aireando su descontento con la dirección federal. El presidente catalán ha remarcado que la posición de Page “es muy minoritaria” y que así quedó constatado en el último Comité Federal del PSOE.
Frente a la afirmación de Page de que “muchísimos” dirigentes socialistas comparten en privado su opinión, Illa ha asegurado que el respaldo de la militancia a a Sánchez es incuestionable. “El apoyo al presidente del Gobierno es muy mayoritario dentro del partido y también en la ciudadanía”, ha subrayado, antes de detallar los que considera los logros del Ejecutivo: un crecimiento económico muy por encima de la media de la Unión Europea, un récord de afiliados a la Seguridad Social y un paquete de medidas que refuerzan los derechos, las libertades y la cohesión territorial.
El contrarelato de Illa: Sánchez como activo y la posición de Page como “muy minoritaria”
El jefe del Govern ha puesto cifras y contexto a su defensa: ocho años de Gobierno con un balance “muy bueno”, que no es, dijo, “ninguna exageración”. Ha enumerado avances en materia económica y social que, a su juicio, desmontan el discurso catastrofista de su compañero de partido. “Algunos han vendido la piel del oso antes de cazarlo y se van a llevar una sorpresa bastante considerable”, ha avisado.
Illa también ha cuestionado el diagnóstico de Page sobre la responsabilidad del Gobierno en el retroceso municipal y autonómico de 2023. Para el líder del PSC, el contexto multipartidista y la fragmentación en la derecha explican mejor aquellos resultados que un inexistente lastre presidencial.
Dos miradas opuestas sobre la duración de la legislatura y el horizonte electoral
Mientras Page reclama elecciones anticipadas, Illa ha defendido que la legislatura agote su recorrido. “La legislatura tiene que llegar hasta el final”, ha subrayado, y ha instado a trabajar por unos nuevos Presupuestos que blinden la acción social del Gobierno. En materia de alianzas, el dirigente catalán ha situado el combate contra la extrema derecha en el centro del debate: ha advertido de que en las próximas generales la ciudadanía decidirá entre una España inclusiva que avanza y una opción “involucionista” que representan el PP y Vox, basada en el miedo y la nostalgia.
Las diferencias se extienden al ámbito judicial. Illa ha vuelto a defender la presunción de inocencia del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, mientras que Page optó en su día por reivindicar “la presunción de inocencia de los jueces y de los fiscales”. Un contraste que ilustra dos maneras de gestionar la sensibilidad judicial dentro del partido.
Illa se erige en el contrapunto orgánico que la dirección federal necesitaba para neutralizar la voz disidente de Page sin necesidad de un choque directo.
El Eje del Poder Socialista
La irrupción de Illa como defensor del legado de Sánchez no es casual. Responde a una estrategia de la dirección federal para contrarrestar los cantos de sirena internos que, desde la derecha mediática y la oposición, alimentan el relato de un PSOE dividido. El president de la Generalitat, que conquistó el Govern en 2024 pactando con los actores del procès, representa el éxito de la vía multilateral que tanto critica Page. Su legitimidad —ganada en las urnas catalanas— le permite hablar con autoridad de “proyecto de país” y de “valores de la dignidad y el humanismo” que Sánchez encarna en Europa.
El choque entre ambos barones no es nuevo. Desde la legislatura pasada, Page ha capitalizado el malestar de sectores socialistas que consideran excesivas las cesiones al independentismo. Sin embargo, la posición del presidente manchego nunca ha logrado alterar las mayorías orgánicas. En el último Comité Federal, la Ejecutiva liderada por María Jesús Montero obtuvo un respaldo cercano al 90 % de los compromisarios, dejando a Page y a sus afines en una minoría testimonial.
La defensa cerrada de Illa a Sánchez también tiene un componente territorial: alinea a Cataluña con la línea oficial del partido en un momento en que el Gobierno necesita socios parlamentarios estables. El líder del PSC se convierte así en un interlocutor privilegiado con ERC y con los Comuns, mientras Page se aísla en un discurso que solo encuentra eco en determinadas tribunas mediáticas.
El desafío para Ferraz es doble: mantener engrasada la coalición con Sumar, convalidar los reales decretos sociales y, al mismo tiempo, evitar que el ruido interno desgaste la figura de Sánchez de cara a 2027. En esa ecuación, Illa es una pieza de indudable valor estratégico.
🌹 El Apunte de Ferraz
- Mensaje fuerza: La unidad en torno a Sánchez como activo electoral y la irrelevancia de la disidencia interna ante la mayoría socialista.
- Protagonista: Salvador Illa (president de la Generalitat y líder del PSC).
- Próximo hito: Posible convocatoria del Comité Federal para trazar la estrategia de cara a las generales de 2027.
