La Xunta no descarta la prealerta por sequía en Galicia tras el invierno más lluvioso en 25 años

Las reservas hídricas descienden tras un invierno con un 81% más de lluvia y una ola de calor con máximas de 40 grados, mientras el presidente Rueda pide un uso racional del agua.

La Xunta de Galicia podría activar en los próximos días la prealerta por sequía en las cuencas hidrográficas de su competencia si persiste la ausencia de lluvias, una situación paradójica apenas tres meses después de que la comunidad registrase el invierno más lluvioso de los últimos 25 años.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Xunta no descarta declarar la prealerta por sequía ante la prolongada falta de precipitaciones y el calor intenso.
  • ¿Quién está detrás? El presidente gallego, Alfonso Rueda, y MeteoGalicia, que monitoriza la situación.
  • ¿Qué impacto tiene? Podría conllevar restricciones en el uso del agua si no llueve en los próximos días, en una comunidad que el pasado invierno recibió un 81% más de lluvia de lo habitual.

Un invierno excepcional que se evapora en semanas

El invierno 2025-2026 cerró en Galicia con una media de 800 litros por metro cuadrado, un 81% por encima de los registros normales, y febrero se coronó como el mes más lluvioso desde 1979. En la comarca pontevedresa de O Morrazo se acumularon cerca de 825 litros por metro cuadrado. Sin embargo, la abundancia de agua no ha servido de escudo frente a la sequía meteorológica que ahora se cierne sobre la comunidad.

Con el verano ya instalado, la persistencia de un bloqueo anticiclónico ha cortado el grifo de las precipitaciones. Las temperaturas extremas registradas en los últimos días, con máximas que superaron los 40 grados en puntos del interior gallego, han acelerado la evaporación de las reservas superficiales. MeteoGalicia advierte de que la situación no mejorará a corto plazo.

Publicidad

La prealerta, al borde de activarse

El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, reconoció este lunes que el Gobierno gallego «no descarta» declarar la prealerta por sequía en las cuencas de competencia autonómica. Rueda vinculó la decisión a la evolución de la meteorología y lanzó un mensaje de prudencia: «Hago un llamamiento a un uso racional del agua». La declaración de prealerta supondría el primer escalón de un plan que puede desembocar en restricciones obligatorias si la falta de lluvias se agrava.

La Xunta cuenta con un plan de sequía que establece cuatro niveles (normalidad, prealerta, alerta y emergencia) y se activa cuando los indicadores de precipitación y almacenamiento descienden significativamente. La fase de prealerta implica el refuerzo de la vigilancia y el inicio de campañas de ahorro voluntario, antes de que las restricciones se conviertan en obligatorias.

Las previsiones de MeteoGalicia para los próximos días no son alentadoras. Este miércoles las altas presiones se situarán al noroeste de Galicia, con nieblas matinales en el litoral y cielos más despejados en el interior. El jueves apenas cambiará el panorama: aunque una bolsa de aire frío en altura sobre Portugal favorecerá alguna nube de evolución, solo hay una pequeña posibilidad de chubascos tormentosos aislados en zonas de montaña del interior.

El caso gallego demuestra que los récords de precipitación ya no garantizan la seguridad hídrica: el clima ha cambiado las reglas del juego.

El Laboratorio Gallego

Galicia ha gestionado tradicionalmente la sequía con una red de embalses y una cultura del agua asentada en un clima húmedo. Pero el episodio actual, que sitúa a la comunidad en la antesala de una situación de escasez tras el invierno más lluvioso en décadas, revela la fragilidad de los modelos hídricos ante un clima cada vez más errático. El PPdeG, que gobierna la Xunta con mayoría absoluta desde 2009, ha defendido históricamente un modelo de gestión descentralizada del agua, y esta crisis incipiente podría convertirse en un argumento para reclamar más competencias o infraestructuras al Estado.

A nivel nacional, el debate sobre la sequía y la planificación hidrológica está abierto. Aunque el partido de Alberto Núñez Feijóo aún no ha hecho de este episodio un estandarte, la gestión de la Xunta en los próximos días podría servir de laboratorio para futuras políticas del PP en regiones con regímenes pluviométricos cambiantes. La capacidad de anticipación de la administración gallega y la respuesta ciudadana al llamamiento al ahorro serán observadas desde Madrid. Mientras tanto, la comunidad se enfrenta a la paradoja de tener que racionar el agua apenas unos meses después de haber sufrido inundaciones puntuales.

Ficha del Caso

  • El caso: Tras un invierno histórico de lluvias, Galicia afronta un verano seco y caluroso que podría obligar a la Xunta a activar la prealerta por sequía en sus cuencas.
  • Datos importantes: Invierno con 800 l/m² de media (un 81% más de lo normal), febrero de 2026 el más lluvioso desde 1979, temperaturas máximas superiores a 40 °C en el interior gallego esta semana.
  • Resumen: La escasez de lluvias en Galicia muestra cómo incluso las regiones más húmedas de España pueden verse amenazadas por la sequía, un fenómeno que obliga a replantear la planificación hídrica nacional.