El Gobierno Vasco ha autorizado este miércoles la licitación del mayor contrato de transporte sanitario terrestre de Osakidetza, por un importe de 650 millones de euros, con el objetivo de ordenar el servicio entre 2027 y 2031. El nuevo pliego incorpora por primera vez un sistema de pago por resultados que penalizará los retrasos en las ambulancias y divide el concurso en tres lotes provinciales.
Qué incluye la licitación de 650 millones
El viceconsejero de Salud, Aritz Uriarte, explicó que de los 650 millones totales, 373 millones se destinarán a la red de transporte urgente y 277 millones a los servicios programados no urgentes. La adjudicación se hará por cuatro años, con una prórroga máxima de otros tres, lo que permite una planificación de largo plazo que, según el Ejecutivo autonómico, refleja la apuesta por una sanidad pública externalizada pero bajo parámetros de calidad.
El reparto se estructura en tres lotes, uno por cada provincia —Bizkaia, Gipuzkoa y Araba/Álava—, una configuración que repite el esquema territorial foral habitual en Osakidetza. Las empresas que concurran deberán asumir los costes laborales, de combustible y las obligaciones de subrogación del personal actual, ya que en Bizkaia y Araba/Álava los contratos vigentes son temporales tras la salida abrupta de la anterior adjudicataria, la catalana Grup La Pau.
Pago por resultados y voz de los pacientes
La principal novedad de la contrata es el mecanismo de retribución: el pago será mensual y estará vinculado al cumplimiento de los horarios pactados. “No se trata de pagar por número de traslados, sino por traslados que den valor al paciente”, afirmó Uriarte, que calificó el modelo de “sistema de pago por resultados”. Si una ambulancia supera los tiempos previstos, ese servicio no se abonará. Las asociaciones de pacientes, que participaron por primera vez en la redacción de los pliegos, respaldaron la medida tras años de quejas continuadas por demoras. Una portavoz de Alcer Bizkaia recordó cómo los desplazamientos por diálisis podían prolongarse “otras tantas horas” como el propio tratamiento.
En Bizkaia, el servicio lo presta actualmente la UTE Bizkanb, integrada por Alsa/Sanir y Baztan-Bidasoa, mientras que Ambulancias Gipuzkoa gestiona las redes urgente y no urgente en su territorio y en Araba/Álava. Todos estos contratos vigentes finalizan en 2026 y serán sustituidos por los nuevos adjudicatarios cuando arranque la prestación, prevista para el 1 de enero de 2027. El Gobierno vasco confía en resolver todo el proceso de contratación antes de esa fecha.
El nuevo sistema de pago por resultados liga por primera vez la retribución de las ambulancias al cumplimiento efectivo de los horarios.
Contexto foral y próximos pasos
La envergadura económica del contrato equivale aproximadamente al presupuesto anual del Departamento de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad o supera al del Departamento de Vivienda, lo que da una idea del peso que el transporte sanitario tiene en las cuentas vascas. La licitación llega después de un periodo de inestabilidad en el servicio, motivado por la rescisión de los contratos con Grup La Pau y la firma de acuerdos de urgencia a finales de 2024, medidas que ahora se quieren superar con un concurso estable.
El Consejo de Gobierno ya había dado luz verde a la licitación hace unos días, y este jueves los detalles han sido presentados por el viceconsejero Uriarte ante los medios y las asociaciones de pacientes. Osakidetza publicará ahora los pliegos en el BOPV y abrirá un plazo de presentación de ofertas que se estima de varios meses, con el objetivo de que las nuevas adjudicatarias comiencen a operar el 1 de enero de 2027. El modelo foral de concierto no incide directamente en esta contratación, pero la capacidad de gasto del Ejecutivo vasco deriva en última instancia de la financiación vía cupo, que permite destinar recursos públicos a servicios externalizados como este.

