Vox ha registrado este jueves un recurso para paralizar la construcción de una mezquita con comedor social y centro médico en el Polígono Sur de Sevilla. El objetivo de la formación es retirar el expediente de la comisión ejecutiva de la Gerencia de Urbanismo prevista para este viernes, lo que ha obligado al gobierno municipal del PP a estudiar la suspensión temporal del proyecto mientras analiza las alegaciones presentadas.
Qué argumenta Vox: el uso real es de mezquita, no sociocultural
El grupo municipal de Vox, con su portavoz Gonzalo García de Polavieja al frente, sostiene que el expediente no refleja correctamente el uso principal del inmueble. Según la documentación, la iniciativa se presenta como un centro sociocultural, pero el partido considera que el elemento predominante es el espacio destinado al culto islámico. ‘El promotor ha intentado disfrazar una mezquita como un equipamiento social para beneficiarse de un régimen urbanístico más favorable’, advierten fuentes del grupo municipal.
El recurso registrado señala que el complejo previsto incorpora elementos inequívocamente religiosos: una gran sala de oración, un minarete de aproximadamente 30 metros de altura, la residencia del imán, espacios para las abluciones y otras dependencias vinculadas al culto. Aunque la licencia también contempla un comedor y un centro médico, la formación insiste en que la función principal trasciende lo asistencial y debe ser recalificada como equipamiento religioso.
Para Vox, el cambio de calificación no es un tecnicismo menor. La normativa urbanística del Plan General de Ordenación Urbana establece condiciones de edificabilidad distintas para los inmuebles religiosos. Si se impusiera esa interpretación, el proyecto tendría que adaptarse, lo que podría retrasarlo o incluso hacerlo inviable en su formulación actual.
La reacción del alcalde y la viabilidad del recurso
El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz (PP), ha reconocido en declaraciones recogidas por La Gaceta que la Gerencia de Urbanismo deberá decidir si el expediente sigue su curso o se suspende cautelarmente mientras se estudian las alegaciones de Vox. El primer edil ha recordado que la iniciativa fue promovida por una entidad privada sobre suelo privado y que la solicitud de licencia inició su tramitación hace casi un año por el cauce administrativo ordinario.
La votación prevista para mañana en la comisión ejecutiva de Urbanismo queda así en entredicho. El gobierno local, con minoría suficiente, podría optar por retirar el punto del orden del día si los técnicos municipales aprecian motivos fundados en el escrito de la formación de Santiago Abascal. Fuentes del ayuntamiento consultadas por Merca2 señalan que el área jurídica está analizando ya la solidez del recurso.
El recurso de Vox no solo cuestiona la calificación del suelo: obliga al gobierno de Sanz a tomar partido en un asunto que atraviesa el debate sobre el uso del espacio público y la integración cultural.
La formación verde mantiene que, además del fondo urbanístico, debería abrirse un proceso de participación ciudadana por el impacto social que tendría la construcción del complejo. Este argumento refuerza la petición de paralización y añade una dimensión política a un expediente que hasta ahora se había tramitado con perfil técnico.
Una nueva presión de Vox en la batalla urbanística de Sevilla
La maniobra de Vox en el Polígono Sur se inscribe en la estrategia municipal que el partido despliega en toda España para condicionar las políticas urbanísticas desde la oposición o desde los gobiernos de coalición. Apenas dos meses después de que el grupo municipal forzara al ejecutivo de Sanz a revisar otras licencias polémicas, el recurso contra la mezquita consigue que el PP mueva ficha.
El debate sobre la naturaleza de este tipo de centros ha estado presente en el discurso de la formación de Abascal en otros ayuntamientos. Vox defiende que la recalificación de inmuebles con uso religioso encubierto no es un ataque a la libertad de culto, sino una exigencia de transparencia urbanística. En Sevilla, ese argumento ha encontrado ahora un cauce administrativo concreto: un expediente que, de prosperar la suspensión, podría alargarse durante meses.
Las consecuencias políticas del movimiento se leerán en las próximas semanas. Si la Gerencia de Urbanismo acepta total o parcialmente los argumentos de Vox, el PP cederá ante la formación de derecha en un tema sensible y dejará una señal hacia el electorado conservador antes del ciclo electoral autonómico. Si rechaza el recurso, la formación de García de Polavieja habrá dejado constancia de su oposición y podrá explotar el asunto en el pleno municipal. En cualquiera de los dos escenarios, Vox consigue situar el control del uso del suelo en el centro de la agenda sevillana.

