Los ertzainas, policías autonómicos del País Vasco, han mostrado su preocupación tras el anuncio de los acuerdos alcanzados entre el Ministerio del Interior y el Gobierno Vasco para ampliar las competencias de la Ertzaintza en materias como extranjería, control de precursores de explosivos, drones o de los nuevos mecanismos de cooperación policial.
Desde el Sindicato Profesional de la Ertzaintza (Si.P.E.), «queremos dejar claro que la Ertzaintza siempre ha demostrado su profesionalidad y su capacidad para asumir cualquier reto operativo. Sin embargo, resulta absolutamente irresponsable seguir incrementando las competencias del cuerpo cuando la realidad diaria es una plantilla insuficiente, unidades bajo mínimos y unos agentes que llevan años soportando una sobrecarga de trabajo insoportable».
Sin embargo, apuntan los propios ertzainas, que «mientras desde los despachos se anuncian nuevas funciones y se venden acuerdos políticos, los ertzainas continúan encadenando jornadas maratonianas, doblando turnos, suspendiendo descansos y viendo cómo resulta prácticamente imposible disfrutar de las libranzas que les corresponden. El verano que acaba de comenzar volverá a estar marcado por la falta de efectivos y por la necesidad de cubrir servicios extraordinarios con el esfuerzo permanente de los mismos profesionales de siempre».
Los ertzainas lo ven inaceptable
Por eso no ven con buenos ojos este traspaso de competencias y califican de «inaceptable que el Gobierno Vasco continúe ampliando las obligaciones de la Ertzaintza sin presentar un plan serio de incremento de plantilla, de dotación de medios materiales y de mejora de las condiciones laborales. No se puede construir una policía moderna únicamente exigiendo más sacrificios a quienes ya sostienen el servicio público con un enorme coste personal y familiar».
El sindicato policial acusa a la Consejería de Seguridad porque «parece haber convertido el sobreesfuerzo de los agentes en su único modelo de gestión. Cada nueva competencia se cubre en precario gracias al compromiso de los ertzainas, mientras la Administración sigue sin resolver los problemas estructurales que arrastra el cuerpo desde hace años».
Por otra parte, la Administración de Euskadi exige una disponibilidad permanente a los agentes, pero continúa acumulando retrasos en el abono de gratificaciones y servicios extraordinarios, llegando en numerosos casos a demorarse 20, 60, 90 días o incluso más. Una falta de respeto intolerable hacía unos profesionales que cumplen puntualmente con sus obligaciones mientras la Administración incumple las suyas», añaden.
Para el Si.P.E., «no basta con anunciar nuevas competencias si estas no vienen acompañadas de los recursos humanos, materiales y presupuestarios necesarios. De lo contrario, el único resultado será una mayor presión sobre una plantilla ya exhausta y un deterioro progresivo de la seguridad ciudadana».
Por todo esto, el Sindicato Profesional de la Ertzaintza exige en un comunicado «al consejero de Seguridad, que deje de gobernar únicamente mirando estadísticas y titulares políticos y empiece a escuchar a quienes garantizan la seguridad de la ciudadanía las veinticuatro horas del día. La Ertzaintza necesita más agentes, mejores condiciones laborales, medios suficientes y una planificación seria, no más competencias sustentadas exclusivamente sobre el sacrificio de unos profesionales que llevan demasiado tiempo siendo exprimidos por la Administración».
