Ola de calor en Cataluña: Barcelona registra 41°C, récord histórico, y Meteocat prevé un nuevo repunte

Barcelona supera los 41°C y el Meteocat prorroga la alerta naranja hasta al menos el 17 de julio. La tregua del viernes dará paso a un nuevo repunte térmico que podría disparar los termómetros hasta los 43°C en el interior de Catalunya.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A toda Cataluña, especialmente al interior: comarcas del Pla de Lleida, Catalunya central, Empordà y prelitoral de Barcelona.
  • ¿Cuándo ocurre? Hoy viernes 10 y mañana sábado 11 descienden ligeramente las temperaturas (pero se mantiene la alerta). El domingo 12 se inicia un nuevo repunte, con pico máximo entre el lunes 13 y el miércoles 15 de julio.
  • ¿Qué cambia hoy? El respiro del viernes es pasajero: Meteocat prevé que la ola de calor se prolongue hasta al menos el viernes 17, con posibles registros de 43°C en el interior.

Barcelona ha batido este miércoles su récord histórico absoluto de temperatura: el Observatorio Fabra registró 40,9°C en la jornada más sofocante de una ola de calor que, lejos de terminar, se prepara para un segundo acto a partir del domingo. Mientras la AEMET da por finalizado el episodio extremo en el conjunto de la Península, el Servei Meteorològic de Catalunya mantiene la alerta naranja y advierte de que lo peor está por llegar entre el lunes y el miércoles de la semana que viene.

La ola de calor catalana se ha configurado en dos partes. La primera tuvo su punto álgido con tres días de calor intenso que concluyeron este jueves. La segunda arrancará el domingo, con valores similares a los de esta semana, e incluso podrían superarse. “Va a ser una ola comparable a la de agosto del año pasado”, sentencia Santi Segalà, jefe del servicio de Predicción del SMC.

La tregua del viernes: un respiro antes del segundo acto

Para hoy viernes y mañana sábado se espera un ligero descenso de los termómetros. No obstante, este fin de semana “aún se podrán superar el umbral de calor en algunos puntos de Catalunya, sobre todo en el interior”, precisa Segalà. Por eso la alerta se mantiene. Las mínimas nocturnas seguirán siendo muy elevadas, especialmente en el litoral: el miércoles Portbou registró 31,9°C de mínima, una noche infernal que anticipa lo que puede repetirse.

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El domingo volverá registrarse un nuevo repunte —y el SMC recomienda usar esta pausa para preparar ventiladores y planificar hidratación—. “La semana que viene volveremos a valores parecidos a los que hemos tenido esta semana, sobre todo lunes, martes y miércoles”, añade el meteorólogo. Barcelona, que acaba de vivir el día más caluroso de su historia, está en el foco de nuevo: “También prevemos que sufrirá mucho la zona prelitoral de Catalunya”, insiste Segalà.

El lunes vuelve el calor extremo: hasta 43 grados posibles

Los niveles más elevados se darán en las comarcas del Pla de Lleida (Segrià, Urgell, Noguera, Pla d’Urgell, Garrigues…), en la Catalunya central y en las comarcas del Empordà. También la zona prelitoral sufrirá mucho. “No descartamos calor sofocante como el vivido en Barcelona este miércoles”, avanza Segalà. El récord absoluto de Cataluña (45,5°C en Figueres, el 18 de julio de 2023) puede no caer, “pero si no se supera, como mínimo se acercará bastante”, dice. Valores superiores a 42 o 43°C son probables en varias estaciones.

La inercia del calor se mantendrá hasta el jueves 16 de julio. A partir de ese día, según la predicción actual, se iniciaría un descenso progresivo que podría situar los termómetros en umbrales menos peligrosos. El fin de la ola de calor en Cataluña se espera hacia el viernes 17 o el sábado 18, siempre que la tendencia se confirme. “Hay que cogerlo con pinzas a tan largo plazo”, matizan en el SMC, pero la probabilidad apunta a ese desenlace.

Será una ola larga, pero todavía por debajo de los once días de horno continuado que sufrimos en agosto de 2025.

Qué pasó la última vez: agosto de 2025, once días de horno y una comparación inevitable

La ola actual comparte intensidad y duración con la de agosto de 2025, que se prolongó durante once días. Aquel episodio dejó noches tropicales encadenadas y un impacto alto en la salud de los colectivos vulnerables. El Servei Meteorològic de Catalunya activó el plan de emergencia intermedio y los servicios sociales reforzaron la atención a personas mayores. Los expertos coinciden en que el cambio climático hace cada vez más probables estas concatenaciones de calor extremo: las dos olas de este 2026, aunque separadas por una breve pausa, se comportan como un solo episodio largo.

Los servicios municipales y Protecció Civil mantienen activados los avisos y recomiendan evitar la exposición al sol en las horas centrales, beber agua con frecuencia y prestar especial atención a niños y ancianos. Los hospitales y los centros de atención primaria están en preaviso. El recordatorio es claro: la pausa del fin de semana es una oportunidad para prepararse, no para bajar la guardia. El segundo acto del calor empieza el domingo.

De hecho, las noches seguirán siendo muy cálidas incluso durante el respiro. Y mientras la Península respira aliviada con el fin oficial de su ola de calor, Cataluña se prepara para una semana que puede marcar nuevos hitos.

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