Asturias publica el nuevo plan de gestión del lobo para retomar las batidas en septiembre tras la sentencia del Supremo

La reforma del decreto de 2015 devuelve la cobertura jurídica a los controles poblacionales después de que el Supremo anulase el programa anterior. El Principado fija septiembre para reanudar las batidas.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Gobierno de Asturias ha publicado la modificación del II Plan de Gestión del Lobo para recuperar la capacidad legal de autorizar batidas.
  • ¿Quién está detrás? El ejecutivo de Adrián Barbón, después de que el Tribunal Supremo anulara el programa de control anterior.
  • ¿Qué impacto tiene? A partir de septiembre, se podrán reanudar los controles poblacionales con batidas y otros métodos, tras más de un año de suspensión.

Asturias vuelve a tener un plan de gestión del lobo con cobertura jurídica plena. El Gobierno de Adrián Barbón publicó ayer en el Boletín Oficial del Principado la modificación del decreto de 2015, recuperando el artículo que permitía los controles poblacionales. La maniobra normativa llega después de que el lobo haya salido de la máxima protección —tras la Ley 1/2025— y de que el Tribunal Supremo anulase el programa de control en febrero de 2026.

La pieza que faltaba en el plan del lobo

El II Plan de Gestión del Lobo, aprobado en 2015, recogía un artículo que regulaba los procedimientos para autorizar matanzas controladas. Sin embargo, cuando el Gobierno central incluyó al lobo al norte del Duero en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE) en 2021, ese artículo quedó sin efecto jurídico. El Tribunal Supremo, en su fallo de febrero de 2026, consideró que el programa de control carecía ya de amparo normativo, lo que obligó a suspender todas las batidas previstas en Asturias.

Ahora, con la salida del lobo del LESPRE mediante la Ley 1/2025, el Principado ha vuelto a incorporar ese mismo artículo al decreto. El texto es prácticamente idéntico al de 2015, según consta en el Boletín Oficial del Principado de Asturias. La diferencia es que ahora el marco estatal permite que las autonomías gestionen la especie sin la rigidez de la protección máxima. Asturias recupera así la competencia para fijar cupos de extracción según la evolución de la población, los daños al ganado y la conflictividad social.

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Septiembre, la fecha marcada para reanudar los controles

El Ejecutivo asturiano ha indicado que las autorizaciones para cazar lobos podrán retomarse a partir de septiembre. Antes de la suspensión forzosa por la sentencia, el programa de control había abatido 31 ejemplares y registrado otras once muertes no cinegéticas, de un cupo total de 53. Los métodos de control mantienen los mismos que ya se preveían en 2015: aguardos y recechos por parte de la guardería de la Administración, posibilidad de abatir lobos en cacerías autorizadas de otras especies, participación excepcional de cazadores, batidas y captura en vivo o retirada de camadas cuando la ley lo permita.

El preámbulo del nuevo decreto justifica la reforma apelando a la realidad sobre el terreno: el crecimiento de la población de lobos, el aumento del número de manadas y la expansión a nuevas zonas ganaderas han incrementado los daños. Para los ganaderos asturianos, la reanudación de los controles es una demanda largamente esperada. No obstante, el recurso de inconstitucionalidad presentado por el Defensor del Pueblo contra los artículos de la ley de desperdicio alimentario que facilitaron la caza del lobo sigue pendiente de resolución, lo que añade una capa de incertidumbre.

La reforma no es una reinvención normativa: es la recuperación de un texto que ya existía, pero en un escenario legal completamente distinto.

El Pulso Territorial

Asturias está gobernada desde 2019 por el socialista Adrián Barbón, que en 2023 renovó el cargo con el apoyo de Convocatoria por Asturias (IU) y Podemos. La gestión del lobo siempre ha tensado el equilibrio de esa mayoría de izquierdas, dividida entre la necesidad de proteger la ganadería de montaña y las posiciones conservacionistas. Barbón ha dado prioridad a la primera, y la publicación del nuevo plan ahonda en una línea que ya venía defendiendo antes del blindaje estatal. Castilla y León, por ejemplo, ya autorizó batidas controladas semanas después de la entrada en vigor de la Ley 1/2025, mientras Asturias tuvo que esperar a la reforma de su decreto. Ahora, el calendario político apunta a 2027 como año electoral, y la cuestión del lobo será de nuevo un foco de debate entre los partidos de ámbito rural y la izquierda más urbana. Mientras tanto, la incertidumbre jurídica no desaparece: el recurso ante el Tribunal Constitucional es una espada de Damocles que podría tumbar el cambio normativo y devolver la gestión al punto de partida.

Ficha Autonómica

  • El caso: Asturias modifica el II Plan de Gestión del Lobo para recuperar el instrumento legal que permite matar lobos, anulado por el Supremo.
  • Datos importantes: El plan de control de 2025-2026 tenía un cupo de 53 ejemplares; se abatieron 31 antes de la suspensión. La reanudación está prevista para septiembre de 2026.
  • Resumen: Con la salida del lobo del LESPRE y la reforma del decreto, el Gobierno asturiano podrá autorizar batidas, pero el recurso de inconstitucionalidad pendiente ante el TC mantiene la incertidumbre.