EH Bildu ha convocado una cadena humana para el próximo martes en la frontera de Irún, bajo el lema ‘Una nación, una selección’, en demanda de la oficialidad de la selección vasca de fútbol en pleno desarrollo del Mundial.
La convocatoria, difundida en redes sociales por Arnaldo Otegi, líder de EH Bildu, se produce apenas cuatro horas antes de la semifinal del Mundial de 2026, en la que se prevé la participación de la selección francesa y, si supera a Bélgica, la de España. La formación abertzale se ha sumado así a un acto organizado por las plataformas soberanistas Zazpi Baietz, Gure Esku y Gu ere Bai!.
Detalles de la movilización y el contexto del Mundial
La marcha se desarrollará en el puente de Santiago y consistirá en una cadena humana con el objetivo de reivindicar la creación de una selección vasca oficial, una demanda que ha cobrado fuerza en las últimas semanas coincidiendo con la fase decisiva del campeonato. La hipotética semifinal entre España y Francia ha sido un factor determinante en la elección de la fecha y el lugar.
Paralelamente, el colectivo Uztailak 14 (U14), catalogado como radical por las autoridades y que mantiene vínculos con la escisión abertzale Jardun, ha convocado una protesta en la localidad vascofrancesa de Ezpeleta. Esta segunda movilización ha puesto en alerta a los responsables policiales galos, según informó El Mundo en su edición del 10 de julio.
Las posiciones de los actores implicados y la respuesta institucional
Desde el entorno de EH Bildu se ha impulsado la participación en la marcha con un discurso inequívocamente soberanista. Otegi, en sus redes sociales, escribió: ‘¡Una nación, una selección!’, en apoyo a la iniciativa. Las plataformas convocantes han mantenido desde el inicio del Mundial una campaña de movilizaciones con el lema ‘Una nación, una selección’.
El acto central en el puente de Santiago, a las 17.00 horas del martes, reivindica una selección vasca oficial en un momento de máxima audiencia futbolística.
Por su parte, la Policía gala ha extremado la vigilancia ante la protesta de U14 en Ezpeleta, según las mismas fuentes. En el lado vasco, la Ertzaintza mantiene su dispositivo de seguridad habitual para este tipo de concentraciones. No se ha informado de un despliegue especial.
La reivindicación, sin embargo, no es nueva en la escena política vasca. El Parlamento Vasco ha debatido en distintas legislaturas sobre la posibilidad de impulsar el reconocimiento internacional de la selección vasca, aunque ninguna propuesta ha logrado los apoyos suficientes para salir adelante. La cuestión combina elementos identitarios con el debate sobre el modelo territorial y el encaje de Euskadi en el Estado.
Antecedentes de movilizaciones y contestación social
La reivindicación de la selección vasca ha vivido varios episodios en los últimos años. El pasado 15 de noviembre de 2025, EH Bildu, la Gazte Koordinadora Sozialista (GKS) y otras organizaciones juveniles afines lideraron las movilizaciones previas al partido amistoso entre Euskadi y Palestina en San Mamés. Aquel encuentro contó con la presencia en el palco del lehendakari Imanol Pradales, lo que fue interpretado como un respaldo simbólico del Gobierno Vasco a la selección vasca.
Durante el presente Mundial, han aparecido pegatinas contra la selección española en comercios y edificios públicos de municipios como Getxo. La plataforma juvenil Ernai impulsó además una campaña de robo de camisetas de España en centros comerciales de Bilbao, Vitoria-Gasteiz y Pamplona. Pese a ello, las ventas de camisetas de la selección española en Euskadi se han multiplicado, según datos de establecimientos y mercadillos, a pesar de la agresión sufrida por un aficionado en las fiestas del barrio vitoriano de Aranbizkarra, un hecho que fue condenado por todos los partidos del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz excepto EH Bildu.
El Movimiento Socialista, una corriente juvenil de carácter neocomunista con ramificaciones en el conjunto de España, también ha mostrado su apoyo a la protesta del martes. La coincidencia de estas movilizaciones con la fase final del Mundial otorga una visibilidad nacional e internacional a la reivindicación de la oficialidad de la selección vasca.
