Cortes en la A-5 Madrid desde el 13 de julio: obras de 15,4 millones entre Alcorcón y Navalcarnero

Los trabajos, que abarcan 27 kilómetros entre Alcorcón, Móstoles y Navalcarnero, se prolongarán hasta finales de agosto con un presupuesto de 15,4 millones. El Ministerio pide precaución y recomienda desvíos señalizados para evitar retenciones en hora punta.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? Conductores habituales de la A-5, especialmente quienes la utilizan para entrar o salir de Madrid desde Alcorcón, Móstoles y Navalcarnero.
  • ¿Cuándo ocurre? El corte principal arranca a las 00:00 del lunes 13 de julio y se mantiene hasta el 26 de agosto. Hay cortes puntuales ya activos desde el 1 de julio.
  • ¿Qué cambia hoy? Mañana se reduce la capacidad en la calzada sentido Madrid, con ocupación de carril derecho y parte del central. Se recomienda buscar rutas alternativas o salir con más tiempo.

Los conductores que circulen por la A-5 entre Alcorcón, Móstoles y Navalcarnero se encontrarán a partir de la madrugada del lunes 13 de julio con los primeros cortes de carril de una ambiciosa obra de rehabilitación del firme. El Ministerio de Transportes invertirá 15,4 millones de euros en renovar 27 kilómetros de esta autovía clave para el suroeste metropolitano.

La campaña, adjudicada el pasado enero, se centra en reparar las capas inferiores y superiores del asfalto, muy castigadas por el tráfico diario. Los trabajos buscan garantizar la comodidad y seguridad de una vía por la que pasan a diario decenas de miles de vehículos.

Qué tramos se ven afectados y en qué horarios

El corte de mayor envergadura se activa esta medianoche. Entre los kilómetros 24,4 y 23,5 de la calzada izquierda (sentido Madrid) se ocuparán el arcén, el carril derecho y parte del central. La circulación se mantendrá por los carriles izquierdo y central, y la vía de servicio seguirá operativa. Esta restricción estará vigente de forma ininterrumpida hasta las 23:59 del 26 de agosto.

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Además, desde el 1 de julio ya se vienen realizando cortes móviles de carril en distintos puntos de ambas calzadas entre los kilómetros 10 y 36,7. Estos se concentran de lunes a viernes en horario nocturno y de madrugada para minimizar el impacto. Se prolongarán hasta el 31 de agosto.

En paralelo, desde el pasado 6 de julio está activo otro corte en la calzada derecha (sentido Badajoz) entre los kilómetros 13,4 y 14,2. Aquí se ha restringido el arcén y los carriles derecho y central, dejando paso solo por el izquierdo. Esta intervención se mantendrá hasta el 7 de agosto. Como consecuencia, se ha cerrado el ramal de incorporación desde el enlace del kilómetro 13 hacia la autovía en sentido Badajoz.

Las alternativas que recomienda el Ministerio para esquivar los atascos

Para el ramal clausurado, el itinerario alternativo oficial pasa por tomar la Avenida San Martín de Valdeiglesias hasta enlazar con la M-50 en sentido sur. La DGT y el Ministerio insisten en la necesidad de extremar la precaución y atender a la señalización provisional, que puede variar si hay imprevistos técnicos o meteorológicos.

El presupuesto de 15,4 millones es la mayor inversión en la A-5 desde 2018, pero no la única obra que este verano tensará la movilidad en el corredor suroeste.

Los conductores que circulen a primera hora de la mañana o al final de la tarde —las horas punta del corredor— notarán con más fuerza la reducción de carriles. Se recomienda salir con antelación y, si es posible, optar por la M-50 o la R-5 como vías de escape, aunque esta última es de peaje.

Un plan estatal que ha movilizado 860 millones en Madrid desde 2018

Esta actuación se enmarca dentro del plan general de conservación de la Red de Carreteras del Estado, que en la Comunidad de Madrid ha supuesto una inversión acumulada de 860,48 millones de euros desde junio de 2018. El objetivo es elevar los estándares de calidad de las infraestructuras más transitadas.

A este esfuerzo se suma la reciente autorización del Consejo de Ministros para licitar otros 60,76 millones destinados a la explotación de 60,25 kilómetros de carreteras estatales, que incluyen más de 50 kilómetros de la A-4 y buena parte del recorrido de la A-2. Las obras en el suroeste, por tanto, no son un hecho aislado: forman parte de una estrategia de renovación que se intensifica en los meses estivales para minimizar las molestias al tráfico.

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Otro verano, otra obra. Lo cierto es que estos trabajos, aunque molestos a corto plazo, aspiran a dejar un firme más seguro y duradero de cara al invierno. El Ministerio confía en que, a partir del 27 de agosto, la circulación recupere la normalidad en los 27 kilómetros renovados.