EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Un incendio forestal declarado en Orés (Zaragoza) ha calcinado ya 4.500 hectáreas y ha obligado a evacuar cinco municipios de la comarca de las Cinco Villas.
- ¿Quién está detrás? El operativo Infoar, dependiente del Gobierno de Aragón, coordina las labores de extinción con apoyo de medios aéreos de la Comunitat Valenciana.
- ¿Qué impacto tiene? Más de un centenar de personas mayores han sido realojadas en Zaragoza y tres carreteras permanecen cortadas. La campaña forestal aragonesa se enfrenta a su peor jornada en años.
El fuego no da tregua a Aragón. El incendio forestal declarado en la localidad zaragozana de Orés, en plena comarca de las Cinco Villas, ha devorado ya 4.500 hectáreas y ha forzado el desalojo completo de cinco municipios. La virulencia de las llamas, alimentadas por el viento y una masa forestal reseca tras semanas sin lluvias, ha convertido este rincón de la provincia de Zaragoza en el epicentro de la emergencia. El operativo Infoar mantiene todos sus efectivos desplegados mientras otros cuatro incendios siguen activos en la comunidad.
El 112 Aragón activó durante la madrugada el sistema de alerta masiva ES-Alert para evacuar Uncastillo, el propio Orés, Asín, Luesia y Malpica de Arba. La prioridad fue proteger a la población más vulnerable: un centenar de residentes de la residencia de mayores de Uncastillo fueron trasladados de urgencia a un centro sociosanitario recién construido en la capital aragonesa, aún sin estrenar. Las imágenes de la caravana de ambulancias cruzando la noche por carreteras comarcales reflejan la magnitud de un dispositivo que pocos recuerdan en la zona.
Un cerco de fuego que estrangula las comunicaciones
Tres carreteras permanecen cortadas al tráfico en la comarca, lo que complica las labores de extinción y el acceso a las poblaciones aún amenazadas. Las brigadas terrestres de Infoar trabajan contrarreloj para abrir cortafuegos que frenen el avance hacia el este, donde el monte bajo ofrece un combustible perfecto para las llamas. El perímetro del incendio se extiende ya por más de treinta kilómetros, una cicatriz humeante que no deja de crecer.
Los medios aéreos centran sus descargas en los flancos más activos, pero la orografía quebrada de las Cinco Villas —alternancia de barrancos, campos de cereal ya cosechados y pinares— dificulta la precisión de las maniobras. Un avión anfibio desplazado desde Castellón por la Comunitat Valenciana refuerza desde el aire un operativo que el Gobierno de Aragón ha calificado como «el más exigente de la campaña».
El incendio de Orés ha calcinado en horas una superficie equivalente a todo el término municipal de Uncastillo y parte del de Luesia.
Cuatro frentes más que no dan respiro
Mientras los equipos se concentran en Orés, el resto del mapa aragonés arde por varios puntos. En la provincia de Teruel, el incendio de Peñarroya de Tastavins se mantiene estabilizado, aunque se han registrado pequeñas reproducciones que obligan a mantener la vigilancia. Allí opera una brigada helitransportada de Alcorisa con su helicóptero ligero. En Huesca la situación es más compleja: tres incendios activos mantienen en vilo a las comarcas pirenaicas.
En Castanesa, en la Ribagorza, trabajan una brigada helitransportada, una brigada terrestre y una autobomba. En Peña Montañesa, en pleno Sobrarbe, el despliegue es aún mayor: dos brigadas helitransportadas y un avión anfibio valenciano refuerzan a la brigada terrestre del operativo Infoar. El incendio de La Fueva, el último en declararse, presenta una evolución más favorable gracias a la rápida intervención de una brigada terrestre y una autobomba que han conseguido frenar su propagación.
El Pulso Territorial
Aragón vive este verano una tormenta de fuego que pone a prueba los recursos de una comunidad acostumbrada a los incendios forestales, pero no a semejante simultaneidad de focos. El gobierno del popular Jorge Azcón, que pilota la comunidad en minoría con apoyos puntuales de Vox y del PAR (el Partido Aragonés, la formación regionalista que actúa como bisagra histórica en la política autonómica), se enfrenta ahora a la gestión de una emergencia que tiene también lectura política: la financiación del operativo Infoar y la coordinación con otras comunidades como la valenciana evidencian la dependencia de medios externos cuando los propios no bastan.
La comparativa con otras autonomías de interior resulta inevitable. Castilla y León o Extremadura han sufrido episodios similares de incendios simultáneos en los últimos años, pero la dispersión de la población en las Cinco Villas —una de las comarcas con menor densidad demográfica de España— añade una capa extra de dificultad: llegar a tiempo a cada núcleo aislado consume recursos y minutos que el fuego no concede. Las próximas horas serán decisivas. El viento, que ha dado una tregua al amanecer, puede volver a girar al mediodía, y la experiencia de incendios anteriores —como el de Ateca en 2022, que arrasó 14.000 hectáreas— recuerda que en estas tierras el monte quemado tarda décadas en recuperarse.
Ficha Autonómica
- El caso: Incendio forestal de gran magnitud declarado en Orés (Zaragoza) que ha calcinado 4.500 hectáreas y ha provocado la evacuación de cinco municipios en las Cinco Villas.
- Datos importantes: Más de cien mayores realojados en Zaragoza, tres carreteras cortadas, cuatro incendios adicionales activos en Huesca y Teruel. Refuerzo aéreo de la Comunitat Valenciana.
- Resumen: El operativo Infoar concentra sus esfuerzos en el incendio de Orés, el más virulento, mientras mantiene la vigilancia sobre los demás focos. La evolución meteorológica en las próximas horas determinará si se pueden controlar los perímetros.

