EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? Conductores de la B-250, B-20 y zonas industriales de El Prat, Cornellà y L’Hospitalet.
- ¿Cuándo ocurre? Incendio declarado el 19 de julio, estabilizado a las 17:00, pero los cortes se mantienen la mañana del 20 de julio.
- ¿Qué cambia hoy? La B-250 sigue cerrada, un carril de la B-20 cortado y se recomiendan desvíos por C-31 y C-32.
El incendio de vegetación que se declaró este domingo 19 de julio en El Prat de Llobregat ha sido estabilizado por los Bombers de la Generalitat, aunque las afectaciones al tráfico continúan en varios puntos de la B-250 y la B-20.
Así actuaron los Bombers en El Prat
El aviso se recibió a las 14:29 horas del domingo, cuando un vecino alertó de una columna de humo cerca de la B-250. En menos de diez minutos, los Bombers de la Generalitat estaban en el lugar. La rápida intervención con tres helicópteros y avionetas fue determinante para contener las llamas en una zona de cañas y matojos que, de haberse extendido, podría haber amenazado instalaciones cercanas.
Las llamas afectaron a una zona de cañas y matorrales próxima a la citada carretera. Para sofocarlas, se movilizaron diez dotaciones terrestres y tres medios aéreos, que trabajaron durante la tarde hasta estabilizar el fuego hacia las cinco. Según los Bombers, no se han registrado heridos ni daños en viviendas u otras instalaciones.
Cortes y retenciones: vías afectadas y alternativas
Pese a la estabilización, la circulación sigue afectada. Según el Servei Català de Trànsit la B-250 permanece cortada por completo, y la B-20 (Ronda de Dalt) tiene un carril cerrado en sentido Barcelona entre Cornellà y L’Hospitalet, con retenciones que se extienden a primera hora de la mañana.
La B-250 es una vía secundaria pero estratégica, que conecta El Prat con la zona industrial y el aeropuerto Josep Tarradellas. Su cierre afecta al tráfico de mercancías y a los trabajadores que acceden a las naves de la Zona Franca desde el sur. La afectación en la B-20, una de las rondas de circunvalación de Barcelona, amplifica el impacto a miles de conductores del área metropolitana.
Los cañizos del delta del Llobregat, donde se ubica el incendio, son un ecosistema sensible que sufre fuegos periódicos, especialmente en verano. Las administraciones locales llevan años con planes de limpieza preventiva, pero la sequía y las altas temperaturas incrementan el riesgo. El incendio de ayer no revistió peligro para la fauna, pero la columna de humo fue visible desde varios municipios.
La combinación de tráfico denso y vegetación seca convierte cada pequeño incendio en un colapso garantizado para el Baix Llobregat.
El verano y el riesgo de incendios en el Baix Llobregat
Este incidente recuerda a otros fuegos registrados en márgenes de carreteras del Baix Llobregat en los últimos años, como el de la C-31 en 2023 y el de la AP-7 en 2024. En todos ellos, la rápida respuesta de los Bombers evitó daños mayores, pero las retenciones fueron inevitables. La Generalitat mantiene activo el plan Alfa de vigilancia y, aunque las causas se investigan, los bomberos insisten en que la mayoría de los incendios en márgenes de vías tienen origen humano: colillas, chispas de maquinaria o negligencias. El plan Alfa contempla desde el pasado mayo la prohibición de realizar quemas agrícolas y el corte de accesos a algunas zonas forestales en los días de mayor riesgo. La comarca del Baix Llobregat, con un alto tránsito de vehículos, es particularmente vulnerable.
Los Bombers prevén mantener durante la mañana del lunes un retén de varias dotaciones para evitar rebrotes, mientras los técnicos evalúan la reapertura de la B-250. Se recomienda a los conductores que planifiquen sus desplazamientos con tiempo y consulten las actualizaciones del Servei Català de Trànsit a través de su web y redes sociales.

