El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades ha financiado el proyecto MamoRisk, el primer estudio español que recabará datos de 10.000 mujeres para predecir el riesgo personalizado de cáncer de mama, según ha informado el Gobierno en una nota de prensa publicada este 20 de julio de 2026.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha cambiado? El Ministerio ha activado un estudio pionero de predicción de cáncer de mama que combina genética, factores no genéticos e inteligencia artificial.
- ¿Quién lo ha decidido? El proyecto está financiado por el Instituto de Salud Carlos III a través de la convocatoria de Medicina Personalizada de Precisión, con fondos europeos NextGenerationEU.
- ¿A quién afecta? A 10.000 mujeres (6.000 sanas y 4.000 diagnosticadas) de hasta 14 comunidades autónomas; las participantes con mayor riesgo podrían recibir un seguimiento más intenso.
El proyecto MamoRisk: qué es y cómo funciona
La iniciativa está liderada por el Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS), el Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur (IISGS) y el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO). Cuenta con una financiación de 1,2 millones de euros procedentes del programa europeo NextGenerationEU, canalizados a través del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), dependiente del MICIU.
La doctora Manuela Gago, del IDIS, es la investigadora principal y coordina la selección de las participantes y la recogida de muestras. En el CNIO, la doctora Anna González-Neira y Guillermo Pita lideran el estudio genético mediante secuenciación masiva; mientras que el doctor José Esteban Castelao, del IISGS, coordina los análisis de inteligencia artificial sobre miles de mamografías recopiladas.
El objetivo último es validar un modelo estadístico que calcule el riesgo individual de cada mujer a partir de los datos clínicos, epidemiológicos, genéticos y de las imágenes mamográficas procesadas con IA. Si funciona, el modelo podrá integrarse en los programas de cribado poblacional para intensificar las pruebas en las mujeres con mayor probabilidad de desarrollar el tumor.
Un modelo que integra genética, estilo de vida e inteligencia artificial
El estudio recabará información de 10.000 mujeres: 6.000 sanas y 4.000 ya diagnosticadas de cáncer de mama. De cada participante se obtendrá una muestra de saliva para analizar centenares de variantes genéticas asociadas a un mayor riesgo, como las de los genes BRCA1 y BRCA2, junto con otras variantes de menor impacto pero más extendidas en la población.
Un estilo de vida con bajo consumo de alcohol, actividad física regular y control de la obesidad postmenopáusica se ha asociado con una reducción del 20 % en el riesgo de cáncer de mama.
Además de la genética, se tendrán en cuenta factores no genéticos como el consumo de alcohol, el ejercicio y el índice de masa corporal. Las mamografías de las participantes serán analizadas por radiólogos y por algoritmos de inteligencia artificial, cuyos resultados se combinarán para construir el mapa de riesgo final, que incluirá un análisis de coste-efectividad.
El proyecto ha comenzado en Galicia, donde 400 mujeres ya han recibido la invitación para participar. A continuación, se sumarán hasta otras 13 comunidades autónomas: Madrid, Cantabria, Castilla-La Mancha, Murcia, Extremadura, Asturias, Castilla y León, Andalucía, Aragón, Cataluña, La Rioja, Comunidad Valenciana y Canarias.
El contexto de la investigación
La financiación de MamoRisk se enmarca en la convocatoria de Medicina Personalizada de Precisión del Instituto de Salud Carlos III, impulsada con los fondos europeos NextGenerationEU. El ISCIII es un organismo público de investigación dependiente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, que acredita y supervisa a los 36 Institutos de Investigación Sanitaria del país, entre ellos el IDIS y el IISGS. Además, el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) es una fundación del sector público adscrita al mismo instituto.
El diseño del estudio responde a la necesidad de mejorar la detección precoz del cáncer de mama, el tumor más frecuente en la población femenina. Si el modelo predictivo resulta válido, las mujeres con mayor riesgo podrían ser derivadas a controles mucho más intensos y beneficiarse de medidas preventivas personalizadas, lo que supondría un salto cualitativo en la lucha contra esta enfermedad. Los resultados del análisis de coste-efectividad determinarán la viabilidad de extender el modelo a los programas de cribado públicos en el conjunto del Sistema Nacional de Salud.
Claves de la Noticia
- Qué importa: El Ministerio de Ciencia financia el primer estudio español que utiliza información genética, epidemiológica y de imagen para predecir el riesgo de cáncer de mama de forma personalizada.
- Por qué importa: Validar un modelo de este tipo podría transformar los cribados, pasando de una estrategia poblacional uniforme a una vigilancia adaptada al riesgo real de cada mujer.
- A quién le importa: A las 10.000 mujeres participantes y, en el futuro, a toda la población femenina susceptible de beneficiarse de un seguimiento más intenso si se demuestra su eficacia.

