Un trabajador ha fallecido este miércoles en un accidente laboral en la Base de Mantenimiento Integral (BMI) de Renfe en Villaverde. Otros dos empleados han resultado heridos al ser aplastados por maquinaria durante unas operaciones de revisión, según ha confirmado la compañía ferroviaria.
Lo que se sabe hasta ahora sobre el siniestro
El suceso ha tenido lugar en el transcurso de unos trabajos de mantenimiento en la BMI, un centro estratégico para la reparación de trenes de Cercanías y Media Distancia situado en el distrito de Villaverde. La víctima mortal, cuyo nombre no ha trascendido, pertenecía a una empresa contratista que prestaba servicio en las instalaciones.
Los dos heridos están siendo atendidos en centros hospitalarios y, según las primeras informaciones, no se teme por sus vidas. Renfe lamentó el fallecimiento y trasladó sus condolencias a la familia y compañeros a través de un comunicado, en el que también anunció la apertura de una investigación interna para determinar las causas del accidente.
Paralelamente, la Policía Nacional y los servicios de emergencia se desplazaron a la base, y el juzgado de guardia ha abierto diligencias para esclarecer las circunstancias del siniestro y determinar si hubo alguna negligencia.
El precedente de la siniestralidad en el sector ferroviario madrileño
No es la primera vez que un accidente en las instalaciones de mantenimiento ferroviario de la región acaba con víctimas. En 2023, un trabajador resultó herido grave en los talleres de Metro de Madrid en Canillejas al quedar atrapado entre un tren y un andén de pruebas. Ese suceso, aunque no mortal, ya encendió las alarmas sobre las condiciones de seguridad en las subcontratas del transporte público.
Desde entonces, tanto Metro como Renfe han reforzado los protocolos de prevención, especialmente en tareas que implican maquinaria pesada o movimientos de convoyes. Sin embargo, los sindicatos del sector llevan años denunciando que la presión por los plazos de entrega y la externalización de servicios de mantenimiento elevan el riesgo para los operarios.
La muerte de un trabajador subcontratado en Villaverde reabre el debate sobre la seguridad de quienes mantienen la red ferroviaria de Madrid.
Las lecciones pendientes de la seguridad en el mantenimiento ferroviario
En esta redacción entendemos que el accidente evidencia una tensión estructural que no es nueva. La subcontratación de servicios de mantenimiento, extendida en Renfe y Metro, diluye las responsabilidades en materia de prevención. Lo vimos en 2023 con el accidente en Canillejas y, antes, en 2019, cuando un operario perdió la vida en las cocheras de Metro de Loranca. En aquel caso, la investigación concluyó que la falta de coordinación entre la empresa principal y la subcontrata fue determinante. Los representantes de los trabajadores han reclamado una reunión urgente del comité de seguridad y salud laboral para analizar lo ocurrido. Según datos del Ministerio de Trabajo, la siniestralidad laboral en el transporte ferroviario se redujo un 11% en 2025, aunque los accidentes graves mantienen una tendencia preocupante.
La comparación con otras ciudades europeas ilustra las carencias. En París, la RATP impone desde 2020 un protocolo de presencia obligatoria de un supervisor de seguridad en cada operación con maquinaria pesada, independientemente de que el personal sea propio o subcontratado. En concreto, el protocolo parisino exige que un mando intermedio con formación en prevención supervise cualquier maniobra con equipos móviles. Madrid, pese al plan de seguridad 2026-2028 de Renfe, aún no ha alcanzado ese nivel de control. Los expertos en prevención de riesgos laborales insisten en que la coordinación de actividades empresariales sigue siendo el talón de Aquiles del sector.
Villaverde, uno de los distritos con mayor implantación industrial de Madrid, mantiene un vínculo estrecho con el ferrocarril desde hace décadas. La BMI da empleo a centenares de trabajadores, muchos de ellos vecinos del barrio. La noticia ha causado conmoción entre los residentes, que recuerdan otros incidentes en la zona industrial del municipio. Muchos de ellos temen ahora que el suceso afecte a la imagen del barrio y a futuras inversiones en el polígono industrial.
Los compañeros de la víctima guardaron un minuto de silencio en el centro de trabajo, un gesto de duelo que refleja la consternación del colectivo. Toca ahora esperar a que la investigación interna y las diligencias judiciales arrojen luz sobre lo sucedido. La Comunidad de Madrid, a través de la Consejería de Economía, ha trasladado su pésame y ha ofrecido apoyo a los afectados, aunque las competencias de inspección corresponden al Gobierno central.

