Desarticulado un clan familiar que traficaba con armas de fuego y de guerra en Cataluña

La operación conjunta de Mossos d'Esquadra y Policía Nacional se ha saldado con la detención de la pareja y la hija del líder, que se investiga por dirigir la red desde la cárcel. En los registros se incautaron un lanzagranadas, 45 pistolas y varias granadas.

La operación conjunta de los Mossos d’Esquadra y la Policía Nacional ha desarticulado un clan familiar asentado en Barcelona dedicado al presunto tráfico de armas de fuego y de guerra, según han informado este miércoles los cuerpos policiales. El líder de la red, un hombre de 37 años, dirigía la compra y venta de material desde prisión, donde cumple condena por homicidio desde 2009.

Cómo operaba el clan: dirección desde prisión y transacciones a plena luz del día

La investigación se inició a finales del año pasado tras la desarticulación en l’Hospitalet de Llobregat de una banda juvenil violenta, los Trinitarios, durante la cual se identificó el origen de las armas utilizadas. Ese rastro llevó a los agentes hasta un domicilio de Barcelona y a vigilancias que confirmaron que el padre de familia coordinaba personalmente las operaciones desde su celda, con la ayuda de su pareja y una de sus hijas como enlaces en el exterior.

Las transacciones se realizaban sin apenas medidas de seguridad: a plena luz del día, en centros comerciales o aparcamientos públicos, y en ocasiones con los hijos menores del matrimonio en el vehículo. Los investigadores destacan esa aparente naturalidad como clave para no levantar sospechas durante meses.

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Vídeos promocionales y clientes en toda Europa

La hija del líder se encargaba de grabar vídeos en los que mostraba las armas y detallaba sus características, material que se difundía entre los compradores a través de aplicaciones de mensajería instantánea. El teléfono intervenido en la celda del padre evidenció contactos con suministradores y compradores en España y otros países europeos.

En el registro del domicilio familiar se localizó un lanzagranadas, 45 pistolas y y varias granadas. El arsenal incautado refleja la capacidad de suministro ilimitada de la organización: según el sargento al frente de la investigación, la única limitación era la capacidad económica de los compradores.

Según los investigadores, la organización podía conseguir cualquier tipo de arma, limitada solo por la capacidad económica de los compradores.

La operación, judicializada en Vilafranca del Penedès, se ha saldado con la detención de la pareja y la hija del cabecilla, que ya han pasado a disposición judicial como presuntas colaboradoras en el entramado. El líder continúa en prisión y se investiga su participación directa en las transacciones desde el centro penitenciario.

Mossos d’Esquadra y Policía Nacional subrayan que la intervención ha cortado una vía de suministro de armas para el crimen organizado que operaba no solo en Cataluña, sino en toda España y el resto de Europa. La investigación sigue abierta para identificar al resto de la red de compradores y proveedores internacionales.