William Morrow A., ciudadano irlandés condenado a 10 años y 3 meses de prisión por asesinar y descuartizar a su casero en 2022, se fugó el pasado lunes de la prisión de Quatre Camins durante su primera salida programada, según han confirmado fuentes penitenciarias y los Mossos d’Esquadra.
Cómo se produjo la fuga en la calle Marina
La fuga tuvo lugar el lunes 16 de julio de 2026, cuando el condenado disfrutaba de su primer permiso de salida dentro de un proceso terapéutico de reinserción. William Morrow había sido trasladado a la zona del Born, en Barcelona, acompañado por personal de tratamiento y técnicos penitenciarios.
De regreso al centro penitenciario, el vehículo institucional se detuvo en un semáforo en rojo de la calle Marina. En ese momento, el recluso abrió la puerta y echó a correr, sin que los funcionarios pudieran interceptarlo a tiempo.
Fuentes penitenciarias consultadas por este medio sitúan el suceso sobre las 16:00 horas. Desde entonces, se activó el protocolo de búsqueda y captura.
El crimen por el que fue condenado
El fugado cumple condena por el asesinato de su casero, ocurrido en noviembre de 2022. Tras matarlo, descuartizó el cuerpo y colocó el torso en una maleta, mientras el resto de partes las introdujo en bolsas y las arrojó a varios contenedores de la confluencia de la calle Aragón con Casanova.
La Audiencia de Barcelona lo condenó en mayo de 2025 a 10 años y 3 meses de cárcel, después de que el acusado admitiera los hechos durante el juicio. El tribunal tuvo en cuenta el trastorno de salud mental que padecía en el momento del crimen, lo que rebajó la pena.
Morrow se encuentra en segundo grado penitenciario, lo que significa que permanece recluido pero puede optar a salidas programadas y tratamiento para favorecer su rehabilitación, según aclaran fuentes del Departament de Justícia.
La sentencia firme impuso 10 años y 3 meses de prisión, una condena que ahora se ve interrumpida por la fuga del recluso en su primera salida terapéutica.
Dispositivo de búsqueda activo
Los Mossos d’Esquadra han desplegado un dispositivo de búsqueda en el que colabora el personal del propio centro penitenciario. Se ha distribuido la fotografía del huido y se ha interrogado a su entorno cercano para verificar si ha intentado contactar con alguien.
Hasta el momento, no se ha localizado al fugado, según el último comunicado policial. La investigación sigue abierta y se mantienen los controles en las zonas donde podría tener vínculos.
La fuga se produce en un contexto de tensión dentro del sistema penitenciario catalán, aunque las autoridades insisten en que los protocolos de seguridad se cumplieron y que este tipo de incidencias son excepcionales en salidas terapéuticas.

