Juanma Moreno defiende en Sevilla su acuerdo con Vox y asegura que no le hará perder el rumbo

Ante la junta directiva del PP andaluz, el presidente de la Junta ha defendido que el acuerdo con Vox era la única vía para evitar diez meses de interinidad y mantener el dinamismo económico de Andalucía. Moreno también respondió a las críticas de la oposición y situó el pacto co

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha defendido este miércoles en Sevilla su acuerdo de gobierno con Vox y ha asegurado que la alianza no le hará perder el rumbo al Ejecutivo autonómico. En una intervención ante la junta directiva del PP andaluz, Moreno ha presentado el pacto como el único camino para evitar un bloqueo institucional que habría prolongado la parálisis de la comunidad durante diez meses.

El pacto con Vox como garantía de estabilidad

El presidente andaluz estructuró su defensa sobre los ejes de la utilidad y la estabilidad. Según explicó, la dinámica del Parlamento de Andalucía tras las elecciones autonómicas dejaba únicamente dos salidas: acordar con la única formación dispuesta a negociar —en referencia a Vox— o someter a Andalucía a un nuevo proceso electoral que habría dejado la administración en funciones desde marzo hasta finales de 2026 o principios de 2027. Acortar ese vacío de gestión no era una opción, insistió, sino una exigencia de responsabilidad con los andaluces.

En su intervención, Moreno subrayó que las conversaciones con Vox se desarrollaron con absoluta transparencias y bajo un estricto criterio territorial. Reconoció que la formación liderada por Santiago Abascal defiende planteamientos muy distintos a los del PP, pero el texto acordado responde a premisas razonables pensadas para la administración autonómica.

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Moreno también quiso dejar claro que su gobierno no sufre ninguna metamorfosis ideológica. “La vía andaluza sigue intacta: gobernar a mejor, fomentar la convivencia y cerrar el paso al ruido estéril”, afirmó. A renglón seguido, desmontó la paradoja de que las críticas más duras al pacto provengan de formaciones que decidieron marginarse de la mesa de diálogo y que, en cambio, sustentan sus acuerdos en el ámbito nacional en el independentismo, la izquierda radical o formaciones como Bildu.

El objetivo inmediato del Ejecutivo de coalición, según Moreno, es proteger el rendimiento económico de la comunidad. Andalucía registra en la actualidad máximos históricos de confianza empresarial y de tracción industrial, un impulso que habría resultado irresponsable frenar por falta de un presupuesto actualizado. Por eso, la prioridad es aprobar las cuentas autonómicas sin recurrir a prórrogas ni atajos técnicos. El presidente insistió: este pacto no altera la naturaleza de su gestión ni supone un giro en el perfil político que los andaluces votaron mayoritariamente en las urnas.

Andalucía, con máximos históricos de confianza empresarial, no podía permitirse diez meses de interinidad por un bloqueo parlamentario evitable.

Por su parte, el vicesecretario del PP andaluz, Elías Bendodo, que tomó la palabra antes que Moreno, encuadró la decisión en un ciclo político más amplio. Destacó que más de un millón de ciudadanos se han sumado como votantes al PP desde 2018, atraídos por una propuesta transversal de centro que devolvió la iniciativa a Andalucía.

El espejo nacional y la carrera hacia las urnas

Bendodo puso el foco en Madrid y calificó el cierre del período de sesiones en las Cortes Generales como el momento de mayor fragilidad para el Gobierno central. Los reveses judiciales en el entorno del presidente, la situación procesal de la Fiscalía General del Estado y las investigaciones sobre varios cargos públicos dibujan, a su juicio, un panorama de acorralamiento para la Moncloa. En este contexto, la decisión de la vicepresidenta María Jesús Montero de optar a un escaño en el Senado insinúa un movimiento defensivo ante previsibles sobresaltos judiciales antes de que termine el año.

El dirigente popular subrayó que la negociación pilotada por Juanma Moreno desde Sevilla ha protegido los intereses autonómicos y sitúa a la administración andaluza como la referencia que anticipa el cambio político a escala nacional. La organización quiere consolidar una alternativa firme que releve la gestión estatal a la mayor brevedad, con la vista puesta en las próximas elecciones municipales y en un posible adelanto de las generales.

Junta de Andalucía

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La Lectura Andaluza

La defensa que Juanma Moreno ha escenificado en Sevilla no es solo un mensaje a la opinión pública; es, sobre todo, una advertencia a sus propias filas de que el camino elegido es el único viable para Andalucía en un momento de transformación económica. La comunidad autónoma, con 8,5 millones de habitantes y un peso creciente en la actividad agroalimentaria, turística e industrial del país, no puede permitirse una Administración en funciones durante casi un año. El precedente más reciente, el bloqueo de la investidura a nivel nacional en 2019-2020, demostró que la incertidumbre política se traduce en pérdida de inversión y ralentización de proyectos.

Para cualquier andaluz, la noticia tiene un valor de proximidad evidente: tener un Gobierno estable con presupuesto aprobado significa que la Junta puede licitar contratos, ejecutar inversiones en infraestructuras, convocar oposiciones en sanidad y educación o mantener los servicios sociales sin interrupciones. El propio Moreno mencionó los máximos históricos de confianza empresarial, un dato que el IECA (Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía) viene reflejando mes a mes. No hay desarrollo regional sin certidumbre. Por eso la proyección es clara: si el Ejecutivo consigue que el Parlamento de Andalucía convalide las cuentas antes de que acabe el año, el motor andaluz seguirá girando a un ritmo que, de acuerdo con los últimos informes del Banco de España, empieza a distanciarse de la media nacional.

El calendario político viene cargado. A partir de septiembre, los 109 diputados autonómicos volverán a sus escaños. La tramitación presupuestaria será la prueba de resistencia del pacto PP-Vox, pero también marcará el tono del debate territorial de cara a las municipales y a una posible antesala de las generales. Moreno pidió a los suyos “cargar las pilas” porque el próximo curso político será decisivo no solo para Andalucía, sino para el conjunto del país. Los andaluces, mientras tanto, necesitan certezas. Y este miércoles en Sevilla, su presidente ha querido ofrecer la primera de una legislatura que apenas comienza.