Informe Ineca de Alicante: el récord de empleo no mejora la calidad de vida de las rentas medias y bajas

El Instituto de Estudios Económicos de Alicante alerta de que el modelo de crecimiento basado en turismo y consumo no cierra la brecha de productividad con España. La vivienda cara y los salarios bajos lastran a las familias, según su informe de coyuntura del primer trimestre de

La provincia de Alicante ha alcanzado cotas históricas de empleo y creación de empresas en el primer trimestre de 2026, pero el Instituto de Estudios Económicos de Alicante (Ineca) advierte de que estos números récord no mejoran la calidad de vida de las rentas medias y bajas. Salarios bajos, inflación persistente y un mercado de la vivienda disparado lastran la capacidad de la población para beneficiarse del crecimiento económico.

“Una lectura honesta de los datos obliga a distinguir entre el crecimiento en volumen —que es real e incuestionable— y la mejora en calidad de vida, que sigue siendo insuficiente e inequitativa”, señaló Alfredo Millá, presidente de Ineca. El diagnóstico no es nuevo, pero se vuelve más urgente: Alicante necesita crecer de otra manera para que el bienestar alcance a todos los estamentos sociales.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Ineca ha publicado su informe de coyuntura del primer trimestre de 2026 con datos récord de empleo, pero alerta de que la calidad de vida de las rentas medias y bajas no mejora.
  • ¿Quién está detrás? El Instituto de Estudios Económicos de Alicante, con su presidente Alfredo Millá, el director general de Estudios, Santiago Carbó, y el autor del informe, Francisco Llopis.
  • ¿Qué impacto tiene? La provincia suma 750.879 afiliados, pero su PIB per cápita es solo el 75,99% de la media nacional y la vivienda se encarece un 30,1% interanual, excluyendo a las familias trabajadoras.

Un crecimiento que no se traduce en productividad

Los grandes números de Alicante son imponentes: 750.879 afiliados a la Seguridad Social en marzo, el mejor dato de la serie histórica, un crecimiento empresarial del 30,3% en nuevas sociedades y un tráfico aeroportuario de más de 3,9 millones de pasajeros, con un alza del 6,6% que duplica la media nacional. El paro registrado cayó a 117.064 desempleados, mínimo absoluto que consolida una reducción de trece años consecutivos, a un ritmo medio de 720 parados menos al mes desde 2013.

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Sin embargo, la fotografía cambia al mirar la productividad. El PIB per cápita alicantino es de 23.539 euros, apenas el 75,99% de la media española, lo que coloca a la provincia en el puesto 42 entre las 52 del país. Una fractura que persiste y que no corrige el dinamismo del turismo y el consumo.

El autor del informe, Francisco Llopis, subraya que la tasa de paro EPA se sitúa en el 12,87%, casi dos puntos por encima de la media nacional (10,83%). Además, el peso relativo del desempleo alicantino alcanza el 118,8%, muy lejos del 104,56% que se registró antes de la pandemia. “El mercado laboral crea empleo, pero no al ritmo suficiente para cerrar una brecha estructural que tiene raíces más profundas que el ciclo”, apuntó Llopis. La inflación, además, ha dejado de ser un aliado: el IPC alicantino llegó al 3,64% en marzo, frente al 3,45% nacional, invirtiendo el diferencial que históricamente compensaba la menor renta provincial.

La provincia de Alicante tiene los músculos del crecimiento, pero aún no ha construido los pulmones que distribuyan el oxígeno entre toda la población.

La vivienda, una barrera que se dispara

El precio medio del metro cuadrado de suelo urbano subió un 30,1% interanual, hasta los 274,8 euros, casi el triple del ritmo nacional, mientras que las transacciones inmobiliarias cayeron un 13,4%. Menos operaciones, precios por las nubes: el mercado se parte en dos. Los compradores solventes —nacionales y extranjeros con patrimonio— presionan los precios al alza, mientras los trabajadores locales de rentas medias y bajas quedan progresivamente excluidos.

El resultado es una provincia con récords de empleo pero con una calidad de vida que retrocede para la mayoría. “Alicante está aprovechando el dinamismo del turismo y del consumo para mantener un crecimiento superior al de la media nacional”, reconoció Santiago Carbó, director general de Estudios de Ineca. Pero añadió que “el verdadero desafío consiste en transformar este buen comportamiento coyuntural en ganancias permanentes de productividad. Una economía que crea empleo debe aspirar también a generar más valor añadido, mejores salarios y una mayor capacidad de innovación”.

El Escenario Valenciano

La dependencia del turismo y de los servicios de bajo valor añadido sigue siendo el talón de Aquiles de la economía alicantina, una rémora que afecta al conjunto de la Comunitat Valenciana. Las cifras de Ineca muestran que, a pesar de la buena coyuntura, la brecha con España se mantiene: Alicante concentra el 4,7% del PIB nacional pero solo el 3,6% de la renta disponible por habitante. La Conselleria de Hacienda, en el Consell de Pérez Llorca, ha incluido partidas para innovación industrial, pero su impacto real tardará años en notarse.

Desde una perspectiva nacional, la situación de Alicante refleja un problema recurrente en la España mediterránea: la dependencia de sectores intensivos en empleo y la dificultad para escalar hacia actividades de mayor productividad. El Gobierno de Sánchez tiene sobre la mesa los fondos europeos ‘Next Generation’, pero la ejecución de proyectos en la provincia avanza con lentitud. Si no se acelera la transformación hacia una economía del conocimiento, la cuarta provincia más poblada de España seguirá siendo una fábrica de empleo precario.

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La proyección es clara: con una inflación que ya no juega a favor y un mercado de vivienda que expulsa a las clases trabajadoras, el riesgo de fractura social crece. Ineca ha puesto sobre la mesa los datos. Ahora corresponde a las administraciones —autonómica, central y local— traducirlos en políticas que rompan el círculo vicioso de un crecimiento que no reparte bienestar.

Ficha del Caso

  • El caso: El Instituto de Estudios Económicos de Alicante ha analizado los datos del primer trimestre de 2026 y concluye que el récord de empleo y empresas no está mejorando la calidad de vida de las rentas medias y bajas.
  • Datos importantes: 750.879 afiliados a la Seguridad Social, PIB per cápita 23.539€ (75,99% de la media nacional), tasa de paro EPA del 12,87%, IPC alicantino del 3,64% y precio del suelo urbano subiendo un 30,1% interanual.
  • Resumen: La provincia necesita pasar del crecimiento en volumen a un modelo que genere más valor añadido, mejores salarios y vivienda asequible para evitar que el bienestar se concentre en las capas altas.