Santiago Abascal denuncia que RTVE blanquea al expresidente Zapatero, investigado por el caso Plus Ultra.
El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha cargado este miércoles contra la televisión pública tras la emisión de una entrevista a José Luis Rodríguez Zapatero. En un mensaje difundido en X, Abascal ha asegurado que «RTVE ya no es una televisión pública, es una televisión al servicio únicamente de la mafia».
El líder de Vox ha vinculado su crítica con dos episodios concretos: la gestión de la Corporación durante la dana que asoló Valencia y la protección que, a su juicio, dispensa al expresidente socialista. «Una mafia que asaltó el consejo de administración de RTVE mientras los valencianos se ahogaban. Una mafia que se atrinchera para proteger y blanquear a su capo Zapatero», ha escrito.
La crítica del presidente de Vox no es un hecho aislado. En la misma jornada, la sección sindical de Solidaridad en RTVE —sindicato vinculado a Vox— emitió un comunicado en el que rechazaba la entrevista. «La corporación no puede convertirse en un plató para el blanqueamiento de investigados», señaló.
Zapatero está imputado en el caso Plus Ultra, que investiga una presunta ‘estructura organizada y estable’ dedicada al tráfico de influencias, y además es investigado por el hallazgo de joyas valoradas en 1,3 millones de euros en una caja fuerte de su despacho. Durante la entrevista, el expresidente justificó su posesión como ‘un regalo de cortesía personal’ sin intención de defraudar, aunque evitó concretar su procedencia.
Cada vez que el poder judicial pone el foco sobre el PSOE, la televisión pública abre sus micrófonos a los investigados.
El ataque de Abascal se produce apenas unas semanas después de que el Consejo de Administración de RTVE fuera renovado en plena emergencia por las inundaciones en Levante. Para Vox, aquel movimiento confirmó el control absoluto del Gobierno sobre el ente, y la entrevista a Zapatero es la prueba más elocuente de que la corporación se ha convertido en un instrumento de propaganda.
La denuncia de Abascal: RTVE, ‘televisión de la mafia’
El argumentario de Vox es rotundo: una radiotelevisión pública financiada con los impuestos de todos los españoles no puede servir para blanquear la imagen de un expresidente imputado por corrupción. La formación sitúa el escándalo en un contexto más amplio de captura de las instituciones por parte del PSOE. «No es un error de programación: es la constatación de un modelo de televisión pública secuestrada por el partido que gobierna», resume un dirigente de Vox consultado por Moncloa.com.
La denuncia subraya que Zapatero no compareció para dar explicaciones sobre su situación procesal, sino para proyectar una imagen de normalidad, arropado por una televisión que debería ser neutral. Para Vox, este caso es un ejemplo más de la impunidad con la que actúa el sanchismo cuando controla los medios.
Impacto político: la batalla por el control de los medios públicos
La ofensiva de Abascal tiene un primer efecto inmediato: reactivar el debate sobre la independencia de RTVE en plena legislatura. El Partido Popular, socio preferente de Vox en varios gobiernos autonómicos, se ha limitado hasta ahora a críticas puntuales sin presentar iniciativas parlamentarias contundentes. Con este nuevo episodio, Vox presiona para que los populares salgan de su ambigüedad.
En el Congreso, el Grupo Parlamentario VOX ya ha registrado preguntas sobre la entrevista y ha anunciado que pedirá la comparecencia de la administradora provisional única de RTVE. La viabilidad de esta iniciativa es limitada dada la mayoría del Gobierno y sus socios, pero sirve para mantener viva la presión mediática.
La lectura estratégica: Vox aprieta al ‘régimen’ desde los medios públicos
Con este movimiento, Vox refuerza una de sus líneas discursivas más rentables: la denuncia del ‘régimen del 78’ como un entramado de intereses que protege a los suyos. Colocar a RTVE como el brazo mediático de esa supuesta trama corrupta permite al partido de Abascal conectar con un electorado descontento con las instituciones y con la lucha contra la corrupción.
El precedente es claro: Vox ya capitalizó a su favor el malestar ciudadano durante la dana, vinculando la gestión del Gobierno con la manipulación informativa. Ahora, con Zapatero investigado y una entrevista que muchos consideran un trato de favor, el partido vuelve a la carga. La contradicción del PSOE es flagrante: defiende la libertad de prensa pero bloquea cualquier intento de despolitizar el ente. Para Vox, es la oportunidad perfecta para subrayar que el verdadero ‘muro’ no está contra la ultraderecha, sino contra la verdad.
