EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? Vecinos de Pinar de Chamartín, Sanchinarro, Virgen del Cortijo y Manoteras (175.000 personas), más los futuros residentes de Madrid Nuevo Norte.
- ¿Cuándo ocurre? La doble cabecera no entrará en servicio hasta que el desarrollo urbanístico esté ejecutado, previsto para dentro de varios años. Hasta entonces, el trazado actual se mantiene sin cambios.
- ¿Qué cambia hoy? La Comunidad de Madrid ha confirmado que la línea 1 conservará su terminal en Pinar de Chamartín, descartando el transbordo forzoso en Chamartín. Los vecinos ganan certidumbre sobre su conexión directa al centro.
La línea 1 de Metro se bifurcará en Plaza de Castilla y contará, por primera vez, con dos terminales: Pinar de Chamartín y la futura Fuencarral Norte, dentro del ámbito de Madrid Nuevo Norte. La solución, anunciada ayer por el consejero de Transportes, Jorge Rodrigo, responde a las reclamaciones de 175.000 vecinos de Pinar de Chamartín, Sanchinarro Virgen del Cortijo y Manoteras, que temían perder su conexión directa con el centro si prosperaba el plan inicial que desviaba todo el servicio hacia la nueva zona de desarrollo.
El plan inicial, presentado por la Comunidad de Madrid hace unos meses, proponía que la línea 1 dejase de llegar a Pinar de Chamartín y derivase todo su trazado hacia Madrid Nuevo Norte. Los vecinos de esos cuatro barrios tendrían que hacer transbordo en Chamartín para alcanzar el centro, lo que desató una campaña de movilización con recogida de firmas y concentraciones.
El pulso vecinal que obligó a rectificar
Los afectados no se oponían a la ampliación, pero sí a perder su conexión directa. En el periodo de alegaciones dejaron claro que el trasbordo penalizaría a miles de viajeros diarios. La presión surtió efecto: a mediados de junio, la Consejería de Transportes ya había descartado la alternativa del trasbordo y se comprometió a buscar una solución que respetase la terminal actual en Pinar de Chamartín.
Este jueves 23 de julio, el consejero Jorge Rodrigo presentó la alternativa definitiva durante una reunión con representantes del desarrollo urbanístico. La fórmula es una doble cabecera, un esquema que parte de Plaza de Castilla: los trenes que vienen de Valdecarros se separarán en dos ramales, uno hacia Pinar de Chamartín (como hasta ahora) y otro hacia tres nuevas estaciones dentro de Madrid Nuevo Norte: Centro de Negocios, Fuencarral Sur y Fuencarral Norte.
La doble cabecera mantiene la conexión directa de los barrios consolidados y, al mismo tiempo, cose Madrid Nuevo Norte al centro sin un solo transbordo adicional.
Esta configuración permitirá mantener las frecuencias actuales en Pinar de Chamartín y Bambú, según la Comunidad, y además dará servicio a los 10.500 nuevos hogares previstos en la zona, de los cuales al menos 2.100 serán de protección. El consejero adelantó que la recién aprobada Ley de Medidas Urgentes podría incrementar esa cifra de vivienda protegida hasta un 30 % más, lo que supondría unas 2.730 viviendas asequibles.
Cómo funcionará la doble cabecera: tres estaciones y un modelo que ya se probó en la L-10
El funcionamiento es sencillo: los trenes alternarán sus destinos, igual que ocurre desde 2007 en la línea 10 del Metro, donde los convoyes que llegan a Tres Olivos se reparten entre Puerta del Sur y Hospital Infanta Sofía. Los usuarios verán en los andenes indicadores que especificarán si el tren se dirige a Pinar de Chamartín o a Fuencarral Norte. Las nuevas estaciones se ubicarán en la zona de Madrid Nuevo Norte, pendiente aún de urbanización.
La bifurcación de Tres Olivos, el precedente que demuestra que funciona
Aquella solución, implantada hace casi dos décadas para dar servicio al Hospital del Norte y a los nuevos desarrollos de San Sebastián de los Reyes, fue muy controvertida en su momento por el riesgo de menor frecuencia en el ramal principal. Hoy la línea 10 mueve más de 60 millones de viajeros al año y la bifurcación se ha integrado sin grandes incidencias, lo que avala la propuesta actual para el norte de la capital.
La entrada en servicio de las tres nuevas estaciones dependerá exclusivamente del avance de Madrid Nuevo Norte. Fuentes de la Consejería insisten en que, hasta que el desarrollo urbanístico no esté ejecutado, el trazado actual de la línea 1 no sufrirá cambios. El Gobierno regional también se ha comprometido a mantener el proyecto abierto a nuevas sugerencias vecinales durante los próximos meses.
Desde esta redacción seguimos de cerca el impacto de la operación urbanística más ambiciosa del norte de Madrid. La doble cabecera supone un giro de guion que los vecinos llevaban meses pidiendo y que, de confirmarse sin contratiempos, podría replicar el éxito operativo que Tres Olivos demostró en el norte metropolitano.

