La reacción del PSOE a Zapatero: Ferraz cierra filas pero el sabor agridulce persiste por las joyas

La entrevista del expresidente en TVE despeja el apoyo oficial de la cúpula, pero deja dudas entre dirigentes territoriales y miembros del Gobierno. La falta de claridad sobre el origen de las joyas valoradas en 1,3 millones de euros y el rescate de Plus Ultra mantiene un debate

Ferraz ha reaccionado con un cierre de filas institucional tras la entrevista de José Luis Rodríguez Zapatero en RTVE, pero las explicaciones del expresidente han dejado un regusto agridulce. La dirección federal se alinea con la versión del antiguo líder, aunque dirigentes territoriales y miembros del Gobierno consultados por Moncloa.com admiten que las sombras sobre el origen de las joyas tasadas en 1,3 millones de euros no se disipan del todo.

La entrevista y la respuesta oficial: apoyo sin matices

El expresidente, que rompía así más de dos meses de silencio, negó cualquier participación en el rescate de la aerolínea Plus Ultra —53 millones de euros de fondos públicos en plena pandemia— y evitó detallar el origen del lote de joyas que guardaba en una caja fuerte de su oficina. La intervención, emitida este jueves, buscaba calmar el malestar latente en el partido, pero el efecto ha sido desigual.

Fuentes de la Ejecutiva Federal trasladan un respaldo cerrado. «El partido cree en su inocencia y le ofrece todo el apoyo», repiten. La portavocía nacional ha distribuido un argumentario que insiste en la separación entre el Zapatero expresidente y el PSOE actual, y recuerda que los tribunales no han imputado al exmandatario.

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Un malestar que no se apaga en el escalafón

Sin embargo, el sabor de boca empeora conforme se baja en el organigrama del partido. Varios secretarios provinciales y alcaldes socialistas consultados por esta redacción reconocen que la entrevista no ha despejado la principal incógnita: cómo llegaron a manos de Zapatero unas piezas valoradas en 1,3 millones de euros. «La pregunta sigue flotando», comenta un dirigente autonómico que prefiere no identificarse.

En el Grupo Parlamentario Socialista la impresión es parecida. Diputados y senadores aprecian el gesto de comparecer, pero echan en falta una explicación más nítida sobre las joyas. El relato oficial —que se trata de un regalo familiar de hace décadas— no ha terminado de convencer en todos los despachos, según fuentes parlamentarias.

La tensión añade presión a la mayoría parlamentaria del Ejecutivo, que ya navega en aguas complejas con sus socios de Sumar. En ese contexto, el ruido judicial alrededor de un expresidente socialista supone una carga extra para la agenda legislativa.

El Eje del Poder Socialista

La crisis generada por el caso Zapatero representa el mayor desafío de gestión de legado para Ferraz en lo que va de legislatura. Desde la dirección federal se opta por un doble juego: blindar al expresidente mientras se insiste en que la marca PSOE de 2026 nada tiene que ver con decisiones tomadas hace quince años. El argumento, válido en lo institucional, choca con la realidad del imaginario público y proporciona munición a la oposición.

Los barones territoriales, habitualmente rápidos en fijar posición, mantienen un silencio atronador. Emiliano García-Page, voz díscola recurrente, no ha hecho comentarios, y Adrián Barbón ha limitado su reacción a un escueto «respetamos los tiempos judiciales». La prudencia refleja el temor a que cualquier declaración desaten un incendio interno justo cuando el PSOE necesita cerrar heridas y proyectar unidad.

En el pasado, el partido ha superado trances similares sin fracturas irreversibles. Durante la crisis de los GAL, el PSOE de Felipe González aguantó el embate con una estrategia de contención que, a la postre, le permitió culminar la legislatura. Aquel precedente se estudia ahora en Ferraz, según fuentes de la dirección. Pero la diferencia estriba en que aquel capítulo afectó a la primera línea del Gobierno, mientras que ahora el foco apunta a un referente histórico retirado de la primera fila.

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La incógnita a medio plazo es si esta tormenta pasará sin dejar cicatriz electoral o si, por el contrario, el «caso Zapatero» se convertirá en un lastre que el PP explote en cada sesión de control. Por el momento, la oposición se frota las manos, pero carece de la iniciativa parlamentaria para convertir el asunto en una comisión de investigación con recorrido.

El cierre de filas oficial contrasta con la inquietud que persiste en muchos cargos socialistas, una grieta que el partido intenta sellar sin fisuras.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: Separación entre el expresidente y el PSOE actual. Zapatero no es imputado y merece presunción de inocencia.
  • Protagonista: José Luis Rodríguez Zapatero (expresidente del Gobierno) y la Ejecutiva Federal del PSOE.
  • Próximo hito: Posible citación judicial al expresidente o comparecencia de Sánchez para abordar el tema en el Congreso.