En la Unidad de Lesionados Medulares del CHUAC, el complejo hospitalario de referencia para toda Galicia, los pacientes ya no llegan mayoritariamente desde la carretera. Las caídas domésticas se han convertido en la primera causa de ingreso, desbancando a los accidentes de tráfico en un giro que refleja el envejecimiento acelerado de la comunidad.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La unidad recibe un centenar de nuevos pacientes al año y más de la mitad ingresan por caídas, frente al 25 % por siniestros viales.
- ¿Quién está detrás? El CHUAC, la Xunta de Galicia y los cambios sociodemográficos que moldean la salud pública.
- ¿Qué impacto tiene? El coste sanitario y social de las lesiones medulares crece, y Galicia anticipa un desafío que pronto se extenderá a toda España.
El doctor Antonio Montoto, especialista en Medicina Física y Rehabilitación, explica que el perfil del lesionado medular ha experimentado un vuelco en las dos últimas décadas. “Antes, la mitad de los pacientes venía de un accidente de tráfico y era gente joven; ahora, más del cincuenta por ciento supera los 45 años, incluso los 65, y ha sufrido una caída o una precipitación casual”, detalla. La implantación del carné por puntos en 2006, el endurecimiento de las sanciones por alcohol y los nuevos hábitos de ocio juvenil explican que la carretera ya solo represente uno de cada cuatro ingresos.
El envejecimiento demográfico gallego es el motor de esta transformación. Las caídas en el medio rural —al manejar tractores, subir escaleras en mal estado o simplemente en el hogar— generan ya más lesiones medulares que cualquier otra causa. La unidad también atiende casos ligados a intentos de suicidio y, en menor medida, a la actividad en la construcción, pero la prevalencia del trauma asociado a la edad es abrumadora. El IGE sitúa a Galicia como una de las comunidades con mayor índice de envejecimiento de España, y los datos clínicos confirman que esa realidad tiene consecuencias medulares muy concretas.
El tercer grupo de riesgo, aunque minoritario, resulta especialmente dramático. Las zambullidas imprudentes —“entrar al agua con la cabeza por delante”— causan entre tres y cuatro lesiones medulares al año, casi siempre en varones jóvenes de 15 a 45 años. “El resultado más frecuente es una tetraplejia irreversible, con pérdida total o parcial de la movilidad y la sensibilidad en brazos y piernas”, alerta Montoto. En lo que va de 2026 no se ha registrado ningún caso, pero los expertos insisten en que queda mucho verano y que las inmersiones de riesgo siguen siendo una amenaza silenciosa.
Las caídas domésticas causan hoy más lesiones medulares que los accidentes de tráfico, y Galicia es el espejo de una España que envejece a toda velocidad.
Los especialistas señalan un factor adicional que, aunque aún no está documentado formalmente, cobra fuerza en la práctica clínica: la influencia del “postureo” digital y de las redes sociales. Montoto sugiere que grabar hazañas para difundirlas en internet podría estar reforzando conductas impulsivas, sobre todo entre adolescentes que aún no han experimentado las consecuencias negativas de actos arriesgados. La neuróloga Frances E. Jensen lo recoge en El cerebro adolescente: el principal indicador no es la no percepción del peligro, sino la previsión de recompensa a pesar del riesgo. “Los jóvenes tienden a repetir lo que les produce gratificación inmediata, incluso si se trata de una zambullida letal”, resume la especialista.
El papel del CHUAC, referente gallego
El Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña centraliza la atención aguda y el seguimiento de por vida de todas las lesiones medulares traumáticas de la comunidad. Sus cien nuevos pacientes anuales dibujan un mapa sanitario en el que las políticas de prevención deben adaptarse. La unidad insiste en que no basta con campañas de tráfico; hay que intervenir sobre los entornos domésticos, los útiles agrícolas y la concienciación en el medio rural, donde las caídas alcanzan su máxima expresión.
El Laboratorio Gallego
La noticia de que las caídas superan a los accidentes de tráfico como causa de lesión medular trasciende lo sanitario. Galicia se adelanta aquí, como en otros indicadores, al resto de España. El progresivo envejecimiento de la población, combinado con una estructura territorial muy dispersa y una importante actividad agroganadera, convierte a la comunidad en un laboratorio natural de los retos que el país entero enfrentará en pocos años. La Xunta de Galicia, a través de la Consellería de Sanidade, tiene ahora la oportunidad de diseñar políticas de prevención de caídas que luego puedan replicarse a nivel nacional. De hecho, el modelo gallego de atención integrada sociosanitaria —pionero en la coordinación entre hospitales y residencias— ya inspiró algunas de las reformas que el PP esbozó en su última convención nacional. Si el coste de las lesiones medulares crece al ritmo que marcan las pirámides de población, Galicia será el primer territorio en medirlo y, probablemente, el primero en ensayar soluciones.
La proyección es clara: sin políticas activas de adaptación de viviendas, de formación en el uso de maquinaria agrícola y de concienciación sobre los riesgos del medio rural, el número de lesionados medulares por caídas seguirá aumentando. La unidad del CHUAC ya lo advierte, y sus estadísticas son un aviso para el conjunto del sistema sanitario español.
Ficha del Caso
- El caso: El envejecimiento demográfico gallego ha provocado que las caídas domésticas se conviertan en la primera causa de lesión medular traumática, por delante de los accidentes de tráfico.
- Datos importantes: El CHUAC atiende un centenar de nuevos pacientes al año. Más del 50 % supera los 45 años y la mayoría procede de caídas en el hogar o en el medio rural. Los siniestros viales representan el 25 % de los ingresos.
- Resumen: Galicia anticipa un problema de salud pública que pronto afectará a toda España. La prevención de caídas en mayores y la concienciación sobre riesgos acuáticos se vuelven urgentes, y la comunidad ofrece un banco de pruebas para las políticas nacionales.

