Ourense, a la cola de España en inversión en obra pública: solo 35 millones licitados en 2026

La provincia registra una caída del 45,3% en licitaciones, mientras el resto de Galicia crece con fuerza. Los constructores piden un plan plurianual ante un desplome que amenaza la cohesión territorial.

La provincia de Ourense apenas ha movilizado 35 millones de euros en licitación de obra pública durante el primer semestre de 2026, según los datos de la patronal Seopan. La cifra coloca a este territorio como el segundo con menor inversión de toda España y certifica un desplome del 45,3% respecto al mismo período del año anterior.

La brecha que se ensancha en Galicia

El mapa elaborado por Seopan muestra que, mientras el conjunto de Galicia recibe un fuerte impulso inversor, Ourense se queda atrás de forma dramática. Pontevedra ha disparado su licitación un 88,2% hasta los 421,93 millones, A Coruña alcanza los 406,80 millones con un incremento del 5,7%, y Lugo ha experimentado un crecimiento del 205,6% al pasar de 74 a 226,92 millones. Una coma de menos aquí crea una leve ambigüedad.

En Ourense, la caída es generalizada. La Xunta de Galicia redujo su inversión en la provincia un 69,44%, pasando de 30,44 a solo 9,30 millones de euros. El Estado recortó un 34,99% y los ayuntamientos un 5,15%, lo que agrava la dependencia de la obra pública autonómica.

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Los constructores exigen un plan de choque

La Confederación Empresarial de Ourense (CEO) y la Asociación de Constructores de Ourense (ACO) han alzado la voz con un comunicado conjunto en el que reclaman “una planificación plurianual de inversiones”. “La reiteración y magnitud de estas diferencias obligan a realizar una reflexión profunda sobre la posición de Ourense” en el reparto, sostienen.

Los empresarios aseguran que no se trata de “establecer comparaciones entre provincias” sino de que la provincia “disponga de un nivel de inversión acorde a sus necesidades”. Piden a Estado, Xunta, Diputación y ayuntamientos que saquen adelante “proyectos maduros, plazos definidos y dotación presupuestaria suficiente”. Sin una cartera estable, alertan, peligra la continuidad de un tejido empresarial que emplea a miles de trabajadores.

Ourense se descuelga de un tren inversor que el resto de Galicia ha tomado con fuerza, y la caída no tiene precedentes en la serie reciente.

El Laboratorio Gallego

La lectura política de este desplome apunta directamente al gobierno de la Xunta, controlado con mayoría absoluta por el PPdeG. El recorte del 69% de la inversión autonómica en Ourense contrasta con el discurso de cohesión territorial que históricamente ha defendido la formación, y abre un flanco de crítica para el BNG, que ha denunciado reiteradamente el abandono de las provincias del interior. Con una población envejecida y una orografía que encarece las infraestructuras, la provincia reclama un tratamiento diferencial que, por ahora, no llega.

Desde el BNG, que en las últimas elecciones autonómicas ha aumentado su presencia en la provincia, se ha insistido en que Ourense sufre una “discriminación inversora” que el PPdeG no quiere reconocer. La formación nacionalista ha llevado al Parlamento de Galicia varias iniciativas para que la Xunta corrija el reparto, sin éxito hasta ahora. Mientras, el PSdeG ha pedido explicaciones al conselleiro de Infraestruturas, pero su capacidad de presión es limitada por la mayoría absoluta popular.

A nivel estatal, el caso ourensano podría convertirse en un argumento más en el debate sobre la financiación autonómica y la España vaciada. Galicia, con todo, sigue siendo un territorio donde la obra pública tiene un peso estratégico para fijar población, y si la Xunta no prioriza a Ourense, el desequilibrio con el eje atlántico se agrandará.

Ficha del Caso

  • El caso: Ourense, la segunda provincia con menor licitación de obra pública en España, sufre un desplome del 45,3% en el primer semestre de 2026 mientras el resto de Galicia crece.
  • Datos importantes: Solo 35 millones de euros licitados; la inversión de la Xunta cayó un 69,44%; Pontevedra, A Coruña y Lugo suman incrementos de hasta el 205%.
  • Resumen: La caída de la obra pública amenaza la viabilidad del sector constructor y profundiza la desigualdad territorial en Galicia, con la patronal reclamando un plan plurianual a todas las administraciones.