Los hermanos investigados por el presunto crimen de Francisca Cadenas vuelven a Hornachos para la reconstrucción

Los vecinos han recibido con gritos e indignación a los dos hermanos trasladados desde la prisión de Morón de la Frontera. La diligencia de reconstrucción está citada a las 9.30 horas en la vivienda donde aparecieron los restos óseos.

Dos hermanos investigados por el presunto crimen de Francisca Cadenas han regresado esta mañana a Hornachos (Badajoz) para la reconstrucción, custodiados por la Guardia Civil. La diligencia llega nueve años después de la desaparición de la víctima. Ambos figuran como investigados (personas sobre las que recaen indicios, sin que exista aún condena).

La llegada se produjo entre gritos de ‘asesinos, asesinos’ y golpes al furgón, según relataron testigos presenciales. Los vecinos se concentraron en la calle Nueva antes de las ocho de la mañana y aporrearon el vehículo de la Guardia Civil que trasladaba a los dos investigados desde la cárcel.

En las fachadas hay crespones negros y una pancarta reclama ‘verdad y justicia’ para este crimen tras nueve años de dolor. Los hijos de Francisca y la abogada de la familia, Verónica Guerrero, fueron recibidos con aplausos, mientras se escuchaban vivas a la UCO.

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La investigación y las versiones de los dos hermanos

Francisca Cadenas tenía 59 años, estaba casada y era madre de tres hijos. Se le perdió la pista en Hornachos y, aunque en un primer momento se barajó una desaparición voluntaria, su familia negó esa posibilidad desde el inicio. Los restos óseos de la víctima se encontraron el pasado 11 de marzo en la vivienda de los hermanos.

Uno de sus hijos acudió esa misma noche a casa de los dos hermanos a preguntar por su madre. Le abrió Julián, estaba agitado y le dijo que no la había visto. La Guardia Civil entró en la vivienda y en otras del vecindario, pero no halló nada que implicara a los investigados en ese momento.

La causa mantiene a los dos hermanos como investigados por los delitos de asesinato y detención ilegal.

La diligencia judicial y la instrucción abierta

Julián confesó los hechos y aseguró que acabó con la vida de Francisca porque lo sorprendió consumiendo cocaína. Esa versión exculpa a su hermano Manuel, conocido como Lolo, y se mantiene seis meses después, según la investigación. La fiscalía y la acusación particular no comparten esta tesis.

Los agentes de la UCO, que asumieron el caso en 2024 tras la insistencia de los familiares de Francisca Cadenas, creen que el investigado confeso tenía una obsesión sexual con la víctima. Esa conclusión se apoya en escuchas, seguimientos y en las pruebas obtenidas en el registro de la vivienda de los hermanos.

La instrucción (fase del proceso penal en la que el juez investiga los hechos) está dirigida por el juzgado de Villafranca de los Barros. El juez ha citado a las partes a las 9.30 horas. Los dos hermanos llegaron desde la prisión Sevilla II de Morón de la Frontera y están obligados a comparecer, aunque su intervención en la reconstrucción es voluntaria.

La defensa, ejercida por José Duarte y Aurelia Martín, les ha aconsejado colaborar, pero la decisión es suya. La defensa de Manuel solicitó su puesta en libertad alegando que no existe indicio incriminatorio contra él; la petición, a la que se oponen las acusaciones, fue denegada por el juez. Además de la reconstrucción del crimen, están previstas otras recreaciones del día de los hechos con testigos.

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Se desconoce cuánto puede prolongarse la diligencia. La UCO también tiene prevista la búsqueda de un pozo en el interior de la vivienda de los investigados. La investigación continúa abierta.