Vox respalda sin fisuras la ofensiva parlamentaria que el Partido Popular ha lanzado este jueves contra el pacto de Estado sobre incendios forestales propuesto por Pedro Sánchez. El grupo de Santiago Abascal apoya las 50 medidas alternativas registradas por los populares en el Congreso, un plan que el PP ya aprobó en el Senado hace un año y que ahora busca también el visto bueno en la Cámara Baja.
La iniciativa, articulada como proposición no de ley, llega tras un verano con miles de hectáreas calcinadas en distintos puntos del país y constituye la respuesta de la oposición al llamado por el Gobierno en diciembre de 2025 de un pacto de Estado sobre emergencia climática. Desde Vox se subraya que la propuesta del PP es mucho más concreta y ejecutable, y que encaja con la línea que la formación lleva defendiendo desde su irrupción política: menos consignas ideológicas y más prevención, gestión forestal y medios para los profesionales.
Miguel Tellado, secretario general del PP, ha detallado que el plan incluye ayudas directas a los damnificados, movilización de todos los recursos disponibles para la extinción y un ambicioso programa de prevención. “Al fuego no se le vence con consignas, sectarismo y ecologismo de salón”, ha subrayado Tellado, en una crítica compartida plenamente por Vox, que considera que la politca medioambiental del Ejecutivo se ha saldado con fracasos sucesivos.
El portavoz parlamentario de Vox, Ignacio Garriga, ha confirmado que el Grupo Parlamentario VOX respaldará la PNL cuando se debata, previsiblemente en el próximo mes de septiembre, una vez se reanude el periodo de sesiones. “Apoyamos toda medida que ponga por delante a los damnificados y a los profesionales que luchan contra las llamas, no las agendas ideológicas que tanto daño han hecho”, ha asegurado.
La sintonía entre ambas formaciones va más allá del rechazo al pacto de Estado. El PP reunió ayer a los consejeros responsables de la materia de las comunidades autónomas donde gobierna, y Vox, aunque no está presente en todos esos ejecutivos, ha mostrado su respaldo a la estrategia. Para la dirección de la formación que preside Abascal, la unidad en esta materia refuerza el mensaje de alternativa de gobierno frente a lo que califican de “paralización del Ejecutivo de Sánchez”.
El rechazo de PP y Vox al pacto de Sánchez no es solo una discrepancia técnica: subraya la fractura total en la política medioambiental entre el Gobierno y la alternativa de derechas.
Las 50 medidas, según ha explicado el PP, tienen un marcado carácter inmediato: desde exenciones fiscales para los afectados hasta la creación de un cuerpo nacional de bomberos forestales. Vox, que ha priorizado siempre la soberanía nacional y el apoyo al mundo rural, ve en este decálogo un ejemplo de cómo se pueden plantear soluciones reales sin recurrir a marcos supranacionales que, a su juicio, diluyen la capacidad de respuesta de España.
El debate de la proposición no de ley en el Congreso será la primera gran votación del nuevo periodo de sesiones y pondrá a prueba la capacidad de la oposición para forzar al Gobierno a asumir compromisos concretos. Fuentes del partido consultadas por Moncloa.com señalan que Vox está decidido a utilizar todas las herramientas parlamentarias para que las 50 medidas se conviertan en ley, incluida la posibilidad de registrarlas como proposición de ley si el Gobierno bloquea la iniciativa.
Una batería de medidas con vocación de eficacia inmediata
La proposición no de ley registrada por el Partido Popular y respaldada por Vox no es un documento genérico. Contempla, entre otros puntos, la creación de un fondo de emergencia dotado con recursos extraordinarios, la puesta en marcha de un plan de reforestación con especies autóctonas y la mejora de los sistemas de alerta temprana. El grupo de Pepa Millán en el Congreso ya ha avanzado que presentará enmiendas para reforzar el papel de las comunidades autónomas en la gestión forestal, una competencia que consideran esencial y que, según denuncian, el Gobierno central ha ido laminando.
Desde la formación de Abascal se insiste en que la prevención debe ser la columna vertebral de cualquier política de incendios. José María Figaredo, número dos del GPVOX en la Cámara Baja, ha recordado que en los últimos años se han perdido miles de hectáreas de monte por falta de limpieza y gestión, en buena medida achacable a una “administración clientelar y burocrática”. La alternativa de PP y Vox, afirman, devuelve el protagonismo a los profesionales del sector y a los municipios rurales.
El rechazo al pacto de Sánchez: «al fuego no se le vence con consignas»
El pacto de Estado que propuso Pedro Sánchez en diciembre de 2025 nunca ha entusiasmado ni a PP ni a Vox. Ambos partidos coinciden en que se trató de un movimiento de imagen, sin concreción presupuestaria y lastrado por una visión “ecologista de salón” ajena a las necesidades reales del territorio. La portavoz de Vox en el Congreso de los Diputados, Pepa Millán, ya tachó entonces la propuesta de “ocurrencia electoralista” y reclamó medidas de choque en lugar de “grandilocuentes titulares”.
El hecho de que sea ahora el PP quien lidere la alternativa parlamentaria no incomoda a Vox. Al contrario: la formación de Abascal interpreta que su presión durante los últimos años ha forzado a los populares a adoptar posiciones más valientes en materias como la gestión del territorio. Eso sí, fuentes de la dirección nacional de Vox insisten en que el mérito no es compartido: “Llevamos desde 2019 poniendo sobre la mesa propuestas concretas para acabar con el abandono del monte; ahora todo el arco de la derecha se suma, y eso es una buena noticia para los españoles”.
La estrategia de Vox: unidad en la oposición y presión legislativa
La apuesta por las 50 medidas contra los incendios sirve a Vox para marcar perfil propio dentro de la oposición sin desmarcarse del PP. Es un equilibrio calculado que ya ha ensayado en otros asuntos, como la inmigración o la fiscalidad, y que le permite mostrarse como el motor ideológico de la alternativa al Gobierno. Mientras que el PP busca un perfil más institucional, Vox se encarga de poner el acento en la defensa del mundo rural y en la crítica frontal al ecologismo de subvención.
El próximo mes de septiembre será clave. Si la PNL sale adelante con el voto favorable del PSOE —algo que parece improbable—, el Ejecutivo se vería obligado a aplicar medidas que no comparte. Si la rechaza, quedará retratado ante una opinión pública sensibilizada tras un verano de incendios devastadores. Vox confía en que, pase lo que pase, el debate arrincone al Gobierno y refuerce la imagen de una oposición unida y constructiva, lista para gobernar.

