La Xunta de Galicia (el gobierno autonómico) ha declarado este jueves la emergencia cinegética en todo el territorio autonómico, una medida que libera la caza del jabalí sin límite de ejemplares durante un año y que nunca antes se había aplicado a la comunidad en su conjunto.
Una emergencia extendida a todo el territorio
La resolución, publicada en el Diario Oficial de Galicia (DOG), entra en vigor el viernes 31 de julio y estará vigente hasta el 31 de julio de 2027, cubriendo así la temporada de caza 2026-2027 al completo. Hasta ahora, la Xunta había activado este instrumento excepcional en 2019, 2021, 2023, 2024 y 2025, pero siempre limitado a comarcas concretas. Ahora, la Consellería de Medio Ambiente, que dirige Ángeles Vázquez, justifica la decisión por el “incremento de los daños provocados por el jabalí en los últimos años”, según recoge el texto del DOG.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Xunta ha declarado la emergencia cinegética en toda Galicia, permitiendo abatir jabalíes sin límite desde el 31 de julio de 2026 hasta julio de 2027.
- ¿Quién está detrás? La Consellería de Medio Ambiente, que justifica la medida por el aumento de daños agrícolas, accidentes de tráfico y el riesgo de peste porcina africana.
- ¿Qué impacto tiene? Los cazadores podrán usar medios excepcionales como visores nocturnos y cebaderos; la medida busca reducir la población de jabalí para proteger cultivos y la seguridad vial en toda la comunidad.
Los datos que maneja la administración autonómica son reveladores: el número de avisos por destrozos en explotaciones agrícolas se ha multiplicado, los accidentes de tráfico con jabalíes implicados han aumentado sensiblemente y la presencia de estos animales se ha vuelto habitual incluso en las inmediaciones de núcleos urbanos. A ello se añade un riesgo sanitario nada menor: la peste porcina africana, una enfermedad que una alta densidad de jabalíes podría propagar con rapidez y convertir en endémica en Europa, según advierte la Xunta.
Ante este escenario, la declaración permite abatir o capturar ejemplares de ambos sexos sin límite y da prioridad a las hembras adultas y subadultas, consideradas clave para reducir la capacidad reproductiva de la especie. Para las crías y las hembras con ellas, sin embargo, se requerirá una autorización expresa de la Dirección Xeral de Patrimonio Natural. Además, por primera vez, la emergencia incorpora a las explotaciones cinegéticas comerciales de caza mayor, que hasta ahora quedaban al margen de estos planes excepcionales.
La batería de herramientas autorizadas es amplia. Durante el periodo hábil de caza, entre el 15 de agosto y el 28 de febrero, los Tecores (terrenos cinexéticos ordenados) podrán organizar jornadas cinegéticas en días no previstos inicialmente en sus planes, previa comunicación a la administración. Fuera de esa temporada, la Xunta permitirá batidas, esperas, acechos, capturas en vivo e incluso el desencame de ejemplares, siempre bajo autorización. También se podrán emplear medios auxiliares como dispositivos electrónicos de visión nocturna o amplificación de luz, detectores de presencia , y cebaderos de grano o frutos en cultivos dañados.
Galicia nunca había aplicado la emergencia cinegética a todo su territorio: la medida refleja la gravedad que la Xunta atribuye al descontrol de la población de jabalí.
Los propietarios de fincas con daños también podrán solicitar autorización para realizar aguardos o esperas en terrenos cinegéticos especiales, bien personalmente o a través de terceros autorizados. La Consellería subraya, en cualquier caso, que esta medida es complementaria a la caza ordinaria y a los controles por daños que ya se vienen realizando; y que la declaración podría suspenderse total o parcialmente antes del 31 de julio de 2027 si las circunstancias mejoran.
Medidas excepcionales para reducir la población
La estrategia de la Xunta se apoya en un análisis que integra múltiples variables: la superficie agrícola dañada, los partes de accidentes viarios, el censo porcino y la necesidad de minimizar el riesgo de peste porcina africana. Los datos, recabados por la Dirección Xeral de Patrimonio Natural, muestran que la densidad de jabalí ha superado los umbrales de control que permitía la normativa ordinaria.
Además de las medidas cinegéticas, la Consellería insiste en la coordinación con los Tecores, que son los titulares de los derechos de caza en la mayor parte del territorio. La declaración de emergencia también faculta a la administración a autorizar el uso de cebaderos y visores nocturnos, algo que el reglamento de caza, aprobado en 2019, solo contemplaba en situaciones muy limitadas.
El Laboratorio Gallego
La decisión de la Xunta se inscribe en un patrón de gestión que el PPdeG, con mayoría absoluta en el Parlamento de Galicia, ha cultivado desde hace más de una década: intervenir de forma directa y con medidas excepcionales cuando los sectores primarios —agricultura, ganadería, pesca— lo demandan. El presidente Alfonso Rueda ha mantenido la línea de su predecesor, Alberto Núñez Feijóo, de dotar a la administración autonómica de herramientas de emergencia que, en otros territorios, requerirían largos procesos burocráticos o enfrentamientos competenciales.
Aunque la emergencia cinegética es una figura contemplada en el reglamento de caza, su aplicación a toda la comunidad marca un hito. En el ámbito nacional, otras comunidades autónomas con problemas similares de sobrepoblación de jabalí, como Castilla y León, Andalucía o Castilla-La Mancha, han recurrido a medidas de control, pero ninguna ha llevado la emergencia a este nivel. Galicia, con su estructura de Tecores profundamente arraigada en el territorio, ofrece un modelo de cogestión público-privada que puede ser observado con interés desde otros gobiernos regionales. No obstante, la medida también subraya una realidad rural compleja: el despoblamiento y el abandono del monte han creado el hábitat perfecto para que el jabalí prospere sin apenas depredadores naturales.
La proyección de esta declaración es clara: la temporada de caza 2026-2027 será un ensayo a gran escala que, si resulta exitoso, podría consolidar la emergencia cinegética como un instrumento recurrente en la política forestal gallega. Mientras tanto, la Xunta monitorizará la evolución de las capturas y los daños, con la posibilidad de levantar la emergencia antes del plazo previsto.
Ficha del Caso
- El caso: La Xunta de Galicia ha declarado la emergencia cinegética en toda la comunidad por primera vez, una respuesta al incremento de daños por jabalí y al riesgo sanitario de la peste porcina africana.
- Datos importantes: Vigencia del 31 de julio de 2026 al 31 de julio de 2027; se permite cazar sin límite, priorizando hembras adultas; se autorizan medios excepcionales como visores nocturnos y cebaderos; incluye a las explotaciones cinegéticas comerciales.
- Resumen: Galicia activa un plan de choque sin precedentes para controlar el jabalí, que podría servir de modelo para otras regiones y refuerza la gestión intervencionista del PPdeG en el rural.

