Rebaja impuesto Patrimonio: el Consell de PP y Vox amplía la exención hasta 2 millones y deja de recaudar 62 millones
La Generalitat Valenciana dejará de recaudar otros 28 millones de euros tras elevar el mínimo exento del Impuesto sobre el Patrimonio hasta los dos millones, según los datos de la propia Conselleria de Hacienda. La medida, impulsada por PP y Vox y aprobada en el último pleno de las Corts Valencianes antes del receso estival, eximirá del tributo al 84% de los declarantes actuales, o lo que es lo mismo, a ocho de cada diez grandes fortunas.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Consell ha ampliado la exención del Impuesto de Patrimonio de uno a dos millones de euros, con el apoyo de Vox.
- ¿Quién está detrás? La enmienda fue pactada por el PP y Vox, aprobada en las Corts Valencianes con los votos de ambos grupos.
- ¿Qué impacto tiene? Dejará sin tributar por este impuesto a 23.000 declarantes, con un coste estimado de 28 millones de euros anuales para las arcas autonómicas.
De 500.000 euros a dos millones: la escalada de exenciones que deja de recaudar 90 millones
En la práctica, la ampliación de la exención hasta los dos millones perdonan el impuesto a 8 de cada 10 grandes fortunas. Según los datos de la Conselleria de Hacienda correspondientes a 2023, en ese ejercicio pagaban el impuesto 27.711 declarantes, de los cuales 1.156 ya abonaron cero euros. Con la nueva normativa, los 13.307 contribuyentes que declaraban entre medio millón y un millón dejarán de tributar, así como los 7.132 del tramo de uno a un millón y medio y los 3.001 del siguiente escalón hasta los dos millones. El sacrificio fiscal es notable: apenas 775 euros por cabeza en el tramo más bajo.
Este nuevo paso se suma a una reforma anterior, que ya elevó el mínimo exento de 500.000 a un millón de euros. Aquella modificación, acordada por el entonces president Carlos Mazón (quien dimitió en noviembre de 2025) y Vox, supuso un coste de 62 millones para las cuentas autonómicas. Ahora, bajo el mandato del actual president Juanfran Pérez Llorca, la enmienda de Vox eleva la cifra hasta los dos millones, añadiendo otros 28 millones de merma recaudatoria y elevando el total no ingresado a 90 millones desde que el PP gobierna con el apoyo de la ultraderecha.
La oposición denuncia un “escándalo insoportable” mientras caen los ingresos públicos
El portavoz del PSPV en las Corts, José Muñoz, ha cargado contra lo que considera “una amnistía fiscal encubierta para los más ricos”. Según Muñoz, las políticas tributarias de PP y Vox están “erosionando la cohesión social” al orientar todos los beneficios hacia el 0,5% más adinerado de la población, mientras “el 99,5% sufre las listas de espera, los barracones escolares y los recortes en servicios sociales”.
El PP defiende que la rebaja fiscal fomenta la inversión; la izquierda replica que el coste en servicios públicos es cada vez más visible.
Desde la Conselleria de Hacienda, sin embargo, se insiste en que el “ahorro” total para los contribuyentes —sumando las exenciones en Sucesiones y Donaciones— asciende ya a más de 630 millones de euros en lo que va de legislatura. El debate de fondo no es solo económico, sino también moral: ¿puede permitirse la Comunitat Valenciana, aún en plena recuperación post-DANA, renunciar a casi 100 millones anuales de ingresos por Patrimonio mientras las aulas se masifican y las residencias de mayores arrastran déficit?
El Escenario Valenciano
La ampliación de la exención no es un hecho aislado; es la enésima vuelta de tuerca de una política fiscal que el PP valenciano ha convertido en bandera. Juanfran Pérez Llorca, como antes Carlos Mazón, necesita el concurso de Vox para seguir gobernando, y las rebajas de impuestos a los más ricos son una de las contrapartidas más visibles que la formación de extrema derecha exige. La oposición de PSPV y Compromís denuncia un pacto que considera “lesivo” para la mayoría social, pero su rechazo no ha bastado para frenar la medida, aprobada con los votos del bloque de gobierno en las Corts.
A escala nacional, la decisión de la Generalitat profundiza el foso fiscal entre los territorios gobernados por el PP —Andalucía, Madrid y ahora la Comunitat Valenciana— y el resto del país. Mientras el Gobierno de Pedro Sánchez mantiene activo un impuesto temporal a las grandes fortunas para armonizar la tributación de los patrimonios más altos, la Generalitat amplía las exenciones y neutraliza de facto la carga estatal. Este tira y afloja fiscal podría intensificarse si la Unión Europea retoma la propuesta de una tasa mínima armonizada sobre el patrimonio, algo que desde las regiones del Mediterráneo se observa con recelo. Mientras tanto, los próximos presupuestos autonómicos de 2027 se perfilarán con 90 millones menos de margen, y la incógnita es si esa merma se compensará con recortes en gasto social o con más inversión proveniente de los fondos europeos.
Ficha del Caso
- El caso: El Consell de la Generalitat ha elevado el mínimo exento del Impuesto sobre el Patrimonio hasta los dos millones de euros, después de que una enmienda de Vox pactada con el PP superara el trámite parlamentario en julio de 2026.
- Datos importantes: En 2023 había 27.711 declarantes del impuesto; con la nueva exención, el 84% dejará de pagar. El impacto económico de esta última ampliación es de 28 millones, que sumados a los 62 de la reforma anterior totalizan 90 millones de euros no recaudados desde que el PP gobierna con Vox.
- Resumen: La Generalitat profundiza en una política de alivio fiscal para las grandes fortunas, con el respaldo de Vox, mientras la oposición critica el coste de oportunidad para los servicios públicos y crece la brecha fiscal con el resto de España.

