Sánchez ofrece el pacto de Estado contra los incendios y el PP lo esquiva pese a defender medidas casi idénticas

Los populares evitan cerrar un acuerdo de Estado pese a que sus 50 medidas coinciden en la prevención, la coordinación y la fiscalidad. La negativa de Feijóo llega en plena ola de incendios y con el PP coqueteando con el negacionismo climático de Vox.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El presidente Sánchez ha vuelto a ofrecer al PP un pacto de Estado contra incendios, que los populares rechazan pese a haber planteado medidas muy similares hace un año.
  • ¿Quién está detrás? Pedro Sánchez (presidente del Gobierno y secretario general del PSOE) ha sido el impulsor; Alberto Núñez Feijóo (líder del PP) ha evitado el acuerdo.
  • ¿Qué impacto tiene? La falta de acuerdo bloquea avances en prevención y coordinación en plena ola de incendios y evidencia la cercanía del PP al discurso negacionista de Vox.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha ofrecido este lunes al Partido Popular un pacto de Estado contra los incendios forestales, pero la formación de Alberto Núñez Feijóo ha vuelto a rechazar la propuesta, a pesar de que las medidas planteadas por el PP hace un año son prácticamente idénticas a las del Ejecutivo en materias como prevención coordinación y ayudas a los afectados.

El Gobierno presentó su plan en 2025 tras los graves incendios que sacudieron Castilla y León. El PP, por su parte, lanzó ese mismo año un decálogo de 50 medidas. El cotejo de ambos textos revela coincidencias profundas en los tres pilares de la lucha contra el fuego: la asistencia psicosocial a las víctimas, la coordinación entre administraciones y la gestión forestal.

Ambos documentos apuestan por reforzar la atención médica y el apoyo psicológico a los damnificados. La propuesta del Gobierno habla de integrar la enfermería y los mediadores sociales en la respuesta; la del PP propone crear oficinas móviles de atención que presten asistencia psicosocial, administrativa y jurídica.

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En el capítulo de la coordinación, las dos partes coinciden en la necesidad de un mecanismo nacional de respuesta. Sánchez plantea una Agencia Estatal de Protección Civil y Emergencias; Feijóo, un Mecanismo Nacional de Respuesta de Protección Civil. La filosofía es la misma: criterios transparentes para movilizar recursos bajo liderazgo técnico.

La prevención activa es otro punto de encuentro. El Gobierno propone quemas prescritas y el uso de ganadería extensiva para limpiar los montes. El PP aboga por incentivar las prácticas agrícolas que contribuyan al mantenimiento de los bosques y habla incluso de «agricultura del carbono», un término que remite directamente a la lucha contra el cambio climático, pese a que ahora los populares evitan ese marco.

El PP rechaza el pacto de Estado, pero casi calcó las medidas del Gobierno en prevención, fiscalidad y asistencia a los afectados.

En materia fiscal, el Ejecutivo contempla incentivos por servicios ecosistémicos y una mayor integración de la gestión forestal en las ayudas europeas. El PP, por su parte, propone deducciones fiscales para empresas y particulares que apoyen proyectos de recuperación. La diferencia, una vez más, es de marco: el PP lo circunscribe a la lucha contra incendios, mientras el Gobierno lo incardina en la emergencia climática.

La negativa del PP se produce en un contexto de máxima tensión discursiva. En los últimos días, dirigentes populares han coqueteado con el negacionismo climático de Vox, una postura que choca con la realidad de los fuegos cada vez más virulentos y prolongados. El propio documento del PP de 2025 incluía referencias explícitas al cambio climático, lo que evidencia una contradicción en su actual estrategia.

El Eje del Poder Socialista

En el PSOE, la oferta de Sánchez ha sido acogida con respaldo unánime. Los barones territoriales más expuestos a los incendios, como Emiliano García-Page (Castilla-La Mancha) y Adrián Barbón (Asturias), respaldan sin fisuras el pacto. Para Ferraz, la negativa del PP es una oportunidad política: permite presentar a los socialistas como el partido de la responsabilidad climática y de la protección ciudadana, mientras que el principal partido de la oposición queda retratado como prisionero de los postulados de la extrema derecha.

El aterrizaje territorial es inmediato. Las comunidades gobernadas por el PSOE ya aplican políticas preventivas propias y demandan más coordinación estatal. Un pacto de Estado reforzaría protocolos como los que Castilla-La Mancha activó tras el incendio de Guadalajara de 2005 o los planes de pastoreo que Asturias está impulsando. La negativa del PP, por tanto, bloquea mejoras que sus propios presidentes autonómicos, en territorios afectados, también reclamaban. La lectura estratégica apunta a que Feijóo prefiere evitar cualquier imagen de unidad con Sánchez a las puertas de un nuevo ciclo electoral, aunque ello suponga renunciar a medidas que su propio partido ha defendido por escrito.

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El precedente está fresco: el año pasado, el PP sí hablaba de cambio climático en sus propuestas. Ahora, para no desmarcarse de Vox, opta por no acudir a un pacto de Estado que, en esencia, ya ha suscrito en el papel. La próxima ventana crítica será el inicio del periodo de sesiones en septiembre, cuando el Gobierno llevará el debate al Congreso y obligará al PP a retratarse de nuevo.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: Defensa del Estado del bienestar climático y de la coordinación ante emergencias, frente al electoralismo negacionista del PP.
  • Protagonista: Pedro Sánchez (presidente del Gobierno y secretario general del PSOE).
  • Próximo hito: Debate en el Congreso en septiembre sobre el pacto de Estado contra incendios.