Sergas Móbil ya permite consultar el coste sanitario en Galicia: de 27 euros por enfermería a 256 por urgencia

La aplicación de la Xunta incorpora una herramienta que traduce en euros cada acto sanitario, desde los 27 euros de una consulta de enfermería hasta los 256 de una urgencia hospitalaria. La Xunta insiste en que son estimaciones orientativas y no facturas para el paciente.

El Sergas Móbil ya permite consultar el coste sanitario en Galicia: 69 euros por una consulta médica y 256 por una urgencia hospitalaria.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Xunta ha activado en el Sergas Móbil una herramienta que muestra el coste estimado de la asistencia sanitaria pública gallega.
  • ¿Quién está detrás? La Xunta y el Sergas, con el decreto de tarifas de 2014 como referencia.
  • ¿Qué impacto tiene? Da transparencia al gasto sanitario y abre el debate sobre la financiación del sistema público.

La nueva funcionalidad, aprobada por el Consello da Xunta, no es una factura para el paciente. Es una estimación del valor de los servicios que presta el Sergas, el Servizo Galego de Saúde. La cifra se calcula a partir del concepto y la cantidad de actos sanitarios registrados, y ahora se asoma a la pantalla del móvil de cualquier ciudadano.

Para verla, el usuario entra en su perfil personal de la aplicación y accede al apartado «Valoración económica de mi atención sanitaria» del Portal del Paciente E-Saúde. Allí los datos se reparten en cuatro bloques: atención primaria, atención especializada, urgencias y medicamentos.

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En atención primaria, una consulta médica tiene un valor estimado de 69 euros. Una de enfermería se queda en 27. Son las dos cifras más repetidas en la vida diaria de cualquier gallego, y las que mejor revelan cuánto sostiene el sistema por detrás de cada cita.

La atención especializada, que reúne consultas con especialistas, pruebas diagnósticas y tratamientos ambulatorios, ronda los 100 euros por actuación. Las urgencias hospitalarias y los Puntos de Atención Continuada (PAC) alcanzan la cifra más alta de toda la herramienta: 256 euros.

Una urgencia hospitalaria en Galicia cuesta al sistema casi nueve veces lo que una consulta de enfermería, y la aplicación ya lo pone por escrito.

La cuarta categoría corresponde a los medicamentos y productos dispensados en farmacia. Aquí el paciente ve el precio de venta al público y distingue qué parte paga él mediante el copago y qué parte asume el Sergas. La aplicación irá ampliando estos datos en las próximas semanas.

La Xunta, el gobierno autonómico gallego presidido por Alfonso Rueda y con sede en Santiago de Compostela, insiste en el carácter orientativo de las cantidades. El sistema las define como estimaciones generales y toma como referencia el decreto de 2014 que regula las tarifas sanitarias. No pretenden reproducir al céntimo lo que cuesta cada asistencia, sino dar una idea de su magnitud.

De los 27 euros de enfermería a los 256 de una urgencia

La herramienta ordena en cuatro bloques lo que el ciudadano conoce por experiencia pero rara vez ve por escrito. Cada apartado traduce un acto sanitario en una cifra y permite comparar el peso de una consulta rutinaria con el de una noche en urgencias. El desglose es tan simple como revelador.

El cálculo no sale de la nada. La Xunta cruza el decreto de tarifas de 2014 con el número y el tipo de actos registrados en cada episodio asistencial. El resultado es una horquilla orientativa, no un precio cerrado, que la propia administración se encarga de matizar.

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Una estimación, no una factura: el debate que abre la Xunta

La Xunta se apresura a marcar la frontera: nada de esto se cobra al paciente. Son «estimaciones generales», insiste, pensadas para que el usuario sepa cuánto vale lo que recibe. La precisión del matiz importa en un terreno, el sanitario, donde cualquier palabra sobre costes despierta recelos.

La lectura es otra. Poner precio a la asistencia es también una forma de abrir el debate sobre cómo se financia el sistema. Galicia, con una población envejecida y dispersa, funciona como banco de pruebas para medir hasta dónde aguanta el modelo sin que el ciudadano lo note en el bolsillo. El copago la sostenibilidad y el gasto farmacéutico vuelven cada cierto tiempo al centro de la conversación sanitaria en toda España.

El Laboratorio Gallego

Galicia lleva gobernada por el PPdeG, el Partido Popular de Galicia, con mayorías absolutas consecutivas desde 2009. Eso convierte a la Xunta en un laboratorio donde se ensayan políticas que después reaparecen en el debate nacional. La transparencia sobre el coste sanitario no es una excepción. Mostrar en euros lo que cuesta cada acto sanitario rara vez se había hecho con esta crudeza.

En el Parlamento de Galicia, la cámara legislativa unicameral gallega con 75 deputados, la sanidad es uno de los asuntos que más rifirrafes genera entre el PPdeG, el BNG —el Bloque Nacionalista Galego, primera fuerza de la oposición— y el PSdeG, la federación gallega del PSOE. Los tres partidos han defendido la gratuidad del sistema, y ninguno quiere que la palabra coste suene a amenaza. Ahí está la incógnita: saber si esta pedagogía refuerza la sanidad pública o prepara el terreno para discutir su factura.

La proyección es sencilla. La Consellería de Sanidade, el departamento autonómico de salud, irá ampliando la información de la herramienta en las próximas semanas, según el anuncio de la propia Xunta. Lo que hoy es una estimación en el móvil puede convertirse mañana en una cifra con peso en el debate presupuestario y en el Parlamento. En Galicia, casi siempre, lo que empieza como una medida técnica termina teniendo una segunda vida política.

Ficha del Caso

  • El caso: La Xunta incorpora al Sergas Móbil una herramienta que muestra el coste estimado de la asistencia sanitaria pública en Galicia.
  • Datos importantes: Consulta médica, 69 euros; consulta de enfermería, 27; atención especializada, unos 100 por actuación; urgencia hospitalaria, 256. Referencia: decreto de tarifas de 2014. Son estimaciones, no facturas para el paciente.
  • Resumen: Galicia pone cifra a su sanidad pública y abre, de paso, el debate nacional sobre la sostenibilidad del sistema y el copago.