El sindicatos de policiales denuncian el operativo traslado Ceuta: solo 70 agentes para miles de migrantes
Los sindicatos policiales denuncian que solo unos 70 agentes ejecutan el operativo de traslado de migrantes en el puerto de Ceuta.
La Unidad de Intervención Policial (UIP), la unidad de antidisturbios de la Policía Nacional, se organiza en grupos de entre 30 y 35 efectivos y en las últimas horas ha quedado en el centro de la polémica por los desplazamientos desde las playas de Benítez y El Trampolín hasta el campamento habilitado en el puerto. El sindicato JUPOL, uno de los de mayor implantación en el cuerpo, sostiene que la cifra de agentes dedicada a esa tarea no se corresponde con el refuerzo que se ha trasladado a la opinión pública.
Qué denuncia JUPOL sobre el operativo de traslado en Ceuta
El sindicato cifra en dos grupos, alrededor de 70 agentes, los que ejecutan materialmente los traslados. En la ciudad autónoma hay desplegados 170 efectivos de la UIP, pero JUPOL precisa que esos policías atienden el conjunto de las necesidades operativas de Ceuta y no están destinados en exclusiva al movimiento de migrantes. La diferencia entre ambas cifras es, según la organización, la que el Ministerio del Interior estaría presentando de forma interesada.
Aarón Rivero, secretario general de JUPOL, ha cuestionado la capacidad del dispositivo habilitado en el puerto. ‘No caben miles de inmigrantes en el puerto’, sostiene el dirigente sindical, que atribuye a la falta de previsión del Ejecutivo el traslado de las consecuencias a quienes están en primera línea.
JUPOL denuncia que los desplazamientos se ejecutan con una elevada presión operativa, con una importante concentración de personas y en condiciones que, a su juicio, dificultan el trabajo policial y elevan el riesgo para la integridad física de los agentes. La organización recuerda los problemas de alojamiento y la falta de medios de las últimas semanas, y sitúa el origen del problema en la ausencia de planificación previa. ‘Una vez más, son los agentes de la Policía Nacional quienes tienen que asumir sobre el terreno las consecuencias de esa improvisación’, señala el sindicato.
La denuncia de JUPOL no discute el número de policías en Ceuta: discute para qué se les destina y quién asume el riesgo cuando falla la previsión.
Rivero ha insistido en que la cifra de 170 efectivos se está utilizando para transmitir ‘una imagen de refuerzo policial que no se corresponde con la realidad’. El Gobierno vuelve a jugar con los datos’, denuncia el sindicato, que reclama al Ministerio del Interior y a la Dirección General de la Policía que dejen de improvisar dispositivos y que proporcionen de manera inmediata los efectivos y los medios necesarios para garantizar la seguridad de los agentes.
La respuesta del Ministerio del Interior y la posición del PP
No consta por el momento una réplica pública del Ministerio del Interior al detalle ofrecido por el sindicato, ni un desglose oficial que aclare cuántos de los 170 efectivos de la UIP se dedican en exclusiva a los traslados. Esa ausencia de cifra oficial es, precisamente, el terreno sobre el que se ha construido la denuncia. La petición sindical es concreta: refuerzo inmediato, capacidad suficiente en las instalaciones y medios materiales para operar con seguridad.
El marco político añade presión. El PP mantiene sus propias exigencias al Ejecutivo en materia migratoria, mientras Vox reclama desde hace meses una declaración de emergencia y la implicación de todos los medios del Estado en las ciudades autónomas, según el argumentario que la dirección del partido repite en cada comparecencia. Los 33 diputados del GPVOX, tercera fuerza del Congreso de los Diputados, han convertido la inmigración en su principal eje de confrontación con el Gobierno.
La lectura estratégica: el flanco de Ceuta que Vox mantiene abierto
Lo relevante del caso no es solo la cifra. Es quién la pone sobre la mesa. Cuando son los propios sindicatos policiales quienes hablan de improvisación y de agentes expuestos sin medios, el diagnóstico deja de ser patrimonio de la oposición política y entra en el terreno de la gestión. Ahí es donde Vox lleva meses insistiendo, con la inmigración como eje central de su oposición y con las ciudades autónomas como el punto donde su discurso encuentra su expresión más concreta.
El precedente pesa. La entrada masiva registrada en mayo de 2021 marcó un antes y un después en el relato de la formación sobre la frontera sur, y la ruptura de los gobiernos de coalición con el PP en cinco comunidades autónomas en julio de 2024 consolidó su estrategia de marcar perfil propio. El PP, por su parte, sigue atrapado en una posición incómoda: comparte el diagnóstico de que el Ejecutivo no controla la gestión, pero evita asumir las medidas de emergencia que Vox pone encima de la mesa.
El riesgo para el Gobierno es que la denuncia sindical fije un relato difícil de desmentir sin publicar el desglose del despliegue. Vox tiene ahí un flanco abierto y una exigencia concreta: que el Ejecutivo explique cuántos agentes hay, para qué están y con qué medios trabaja el dispositivo. La próxima vez que el Gobierno presuma de refuerzo policial en Ceuta, la pregunta ya está formulada.

