El crecimiento de la economía vasca alcanza el 2,3% en el segundo trimestre, tres décimas más de lo previsto, según el Eustat.
Según la contabilidad trimestral que publica el Instituto Vasco de Estadística (Eustat), el PIB vasco avanzó un 2,3% interanual entre abril y junio, tres décimas por encima de la previsión que se manejaba en julio. La serie eleva a 22 trimestres consecutivos la racha de avances superiores al 2%. En términos intertrimestrales, el crecimiento se sitúa en el 0,7%.
El vicelehendakari y consejero de Economía, Trabajo y Empleo, Mikel Torres, calificó el dato de ‘crecimiento sólido’ y llamó a mantener la ‘prudencia’ ante riesgos que, según dijo, ‘hay que anticipar y seguir de cerca. El departamento atribuye el comportamiento del trimestre al consumo, la inversión y la creación de empleo, con una estabilización de la industria que el propio consejero describió como ‘todavía incipiente.
Qué sostiene el avance del PIB vasco
Por el lado de la demanda, el consumo de los hogares creció un 2,9% interanual pese al repunte de los precios, y el consumo público, un 3,7%. La inversión en bienes de equipo, el indicador que mejor refleja la disposición de las empresas a ampliar capacidad, subió un 4,5%. Son las tres partidas que explican el grueso del avance entre abril y junio.
La industria manufacturera dejó atrás el descenso del 0,2% del primer trimestre y creció un 0,7%, mientras el conjunto de la industria avanzó un 0,5%. El motor principal sigue siendo el sector servicios, con un 3% de aumento. El saldo exterior restó: las exportaciones subieron un 0,9% y las importaciones, un 2,3%.
La economía vasca suma 22 trimestres consecutivos por encima del 2% y vuelve a aportar crecimiento industrial tras el descenso del trimestre anterior.
En el mercado laboral, el empleo aumentó un 1,3% interanual y un 0,4% respecto al trimestre anterior. El departamento cifra en 13.238 empleos los creados en lo que va de año, con un incremento de la productividad por puesto de trabajo del 1% que la consejería enmarca en una ‘senda de mejora de la eficiencia económica’.
Los riesgos que el Gobierno Vasco sitúa en el horizonte
Torres situó dos focos de atención. El primero, la inflación, que en agosto se colocó en el 4,5%, un nivel que el consejero considera capaz de erosionar las previsiones para el conjunto del ejercicio. El segundo, las tensiones internacionales: los conflictos en Oriente Medio, con efectos potenciales sobre los precios energéticos, y la incertidumbre comercial derivada de los aranceles impuestos por Estados Unidos. ‘Si estas tensiones se prolongan, podrían terminar afectando a nuestra industria y al poder adquisitivo de las familias’, advirtió.
El entorno europeo, principal destino de las exportaciones vascas, crece un 1,2% interanual. El departamento subrayó la relevancia de la recuperación de Alemania por los vínculos industriales y comerciales con Euskadi, aunque recordó que su avance ‘sigue siendo moderado’. En paralelo, el Lehendakari Imanol Pradales situó el absentismo como uno de los desafíos de Euskadi y reclamó diálogo ‘sin líneas rojas’ sobre el SMI.
El precedente: más de cinco años de avances sostenidos
La serie de 22 trimestres consecutivos por encima del 2% arranca en 2021 y ha atravesado episodios de precios energéticos elevados, endurecimiento monetario y tensiones en las cadenas de suministro. El Eustat, organismo autónomo adscrito al Gobierno Vasco, encadena así más de cinco años de crecimiento sostenido, un registro que el departamento presenta como muestra de la capacidad de resiliencia del tejido productivo vasco.
El crecimiento del 2,3% de la economía vasca contrasta con el 1,2% del entorno europeo, destino principal de las ventas exteriores del territorio. La industria manufacturera, que en el primer trimestre restó, vuelve a aportar en positivo, aunque el propio departamento insiste en que la recuperación es todavía incipiente.
Para las próximas semanas está prevista la difusión del avance del tercer trimestre por parte del Eustat, mientras el departamento de Economía mantiene abierta la revisión de sus previsiones anuales. A esos datos se sumará la tramitación del proyecto de presupuestos de Euskadi para 2027, que el Gobierno Vasco deberá remitir al Parlamento Vasco y que fijará el marco de gasto del próximo ejercicio.

