La inversión de Microsoft y el grupo Costa en Villamayor será de 10 millones para la variante de la A-2 en Aragón

Los dos gigantes financiarán una infraestructura que aliviará el tráfico en la A-129 y conectará sus proyectos de centro de datos y complejo agroalimentario con la autovía. La carretera, de 2,6 kilómetros, se levantará en paralelo a la acequia de la Val y contará con un carril po

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Microsoft y el grupo Costa acordaron con el ayuntamiento de Villamayor (Zaragoza) financiar la construcción de una variante que unirá la A-2 con la A-129, con una inversión de casi 10 millones de euros.
  • ¿Quién está detrás? Las dos empresas, que tramitan sus proyectos como Planes de Interés General de Aragón (PIGA), se reparten la financiación: Microsoft aporta 7,19 millones y el grupo Costa 2,69 millones.
  • ¿Qué impacto tiene? La nueva vía aliviará el tráfico en la A-129, beneficiará a vecinos de Villamayor y municipios cercanos (Perdiguera, Leciñena) y dará acceso directo al polígono Malpica, absorbiendo los desplazamientos generados por los futuros centro de datos y complejo agroalimentario.

Microsoft y el grupo Costa invertirán casi 10 millones de euros en la variante de Villamayor para conectar la A-2 con la A-129.

La obra, largamente demandada desde que el municipio se independizó de Zaragoza en 2006, por fin toma forma. Los dos gigantes empresariales asumirán el coste íntegro de una carretera de 2,6 kilómetros con un carril por sentido, trazada en paralelo a la acequia de la Val, que servirá para dar servicio a sus respectivos proyectos milmillonarios: un centro de datos sobre 79 hectáreas y un complejo tecnológico agroalimentario que ocupará 155 hectáreas. Ambos están tramitándose como Planes de Interés General de Aragón (PIGA), la figura urbanística que agiliza los grandes proyectos estratégicos en la comunidad.

Un proyecto milmillonario que exige su propia carretera

El reparto económico refleja la dimensión de cada iniciativa. Microsoft desembolsará 7,19 millones de euros (IVA incluido) para conectar el núcleo urbano con su futuro centro de datos, mientras que el grupo Costa asumirá 2,69 millones (IVA incluido) para enlazar la autovía A-2 a la altura del polígono Malpica con el límite de su parcela. El tramo más largo, de dos kilómetros, corresponde precisamente a la tecnológica estadounidense. La infraestructura no solo responde a una necesidad viaria sino que es condición indispensable para el desarrollo de los dos PIGA.

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El diseño incluye un camino específico para la salida de la estación de servicio cercana, evitando giros a la izquierda desde la A-129, y salidas en forma de ‘T’ para mantener los caminos rurales existentes. También se ha proyectado una escollera de protección para garantizar la estabilidad de la carretera frente a la erosión, un detalle técnico que subraya la seriedad de una actuación pensada para décadas.

El tráfico que viene: 3.500 desplazamientos diarios

Los estudios de movilidad asociados al PIGA del grupo Costa dibujan un escenario intenso. En la primera fase del complejo agroalimentario se prevén 2.205 desplazamientos de vehículos ligeros y 436 de pesados por sentido cada día. Cuando la segunda fase esté operativa –prevista dentro de 15 años y con una inversión de 896 millones de euros– las cifras se elevarán a 2.935 turismos y 621 camiones por sentido. Sin la variante, la travesía de Villamayor quedaría colapsada.

Para los vecinos, la nueva carretera representa la conquista de una conexión directa con la A-2 sin tener que desviarse hasta Santa Isabel. “Contarán con una nueva rotonda que conectará con la autovía a la altura del paso inferior de la calle F”, explican fuentes municipales. Municipios como Perdiguera o Leciñena también se beneficiarán de un acceso más rápido al polígono Malpica y a la red de alta capacidad. La variante está recogida en el Plan General de Ordenación Urbana desde 2006, año en que Villamayor dejó de ser un barrio rural de Zaragoza.

El Pulso Territorial

El caso de Villamayor es un termómetro del momento económico que vive Aragón. La comunidad ha logrado atraer en los últimos años varios proyectos de centros de datos —Amazon Web Services en Huesca es el más emblemático— que la sitúan como nodo digital del sur de Europa. El modelo de colaboración público-privada que se materializa en esta variante no es nuevo, pero sí inusual en financiación 100% empresarial. La figura del PIGA, declarado de interés autonómico, permite acelerar trámites, pero exige a las promotoras asumir las cargas infraestructurales que generen sus inversiones.

Políticamente, el gobierno autonómico de Jorge Azcón (PP) ha apostado por estos desarrollos como motor de empleo, sin apenas resistencia en las Cortes de Aragón. Falta, sin embargo, que el despliegue de la fase 2 del grupo Costa —con casi 900 millones y quince años por delante— confirme si el empleo y la riqueza prometidos se traducen en fijación de población o, por el contrario, generan un nuevo foco de presión sobre servicios y vivienda en el área metropolitana. El tiempo dirá si Villamayor se consolida como polo productivo o si la variante es solo un parche viario para dos islas industriales.

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Villamayor dejará de ser un paso entre Zaragoza y los Monegros para convertirse en un punto neurálgico del mapa económico aragonés.

Ficha Autonómica

  • El caso: Desde que Villamayor se separó de Zaragoza en 2006, el Plan General recogía la necesidad de una variante. Microsoft y el grupo Costa, con sus macroproyectos, asumen ahora la ejecución íntegra de la obra.
  • Datos importantes: Inversión total de 9,88 millones de euros (7,19 de Microsoft y 2,69 de Costa). La carretera tendrá 2,6 kilómetros, un carril por sentido, y se prevé un tráfico de hasta 2.935 vehículos ligeros y 621 pesados por sentido en la fase 2 del complejo de Costa.
  • Resumen: La infraestructura está pactada y financiada. Las obras comenzarán en los próximos meses, una vez obtenidos los permisos, y su finalización será condición para el desarrollo pleno de los PIGA.