Esquerra Republicana de Girona ha abierto un expediente disciplinario a Marc Puigtió, su candidato a la alcaldía, tras la filtración de un audio en el que el dirigente reconoce su intención de «echar» a la cúpula local para quedarse con los recursos electorales del partido. La grabación, difundida este fin de semana, ha obligado a la dirección republicana a intervenir de urgencia.
Un audio que dinamita la candidatura de ERC en la ciudad
En la conversación, que fue grabada por un joven afín a Vox —con quien Puigtió mantenía contacto para criticar a sus compañeros—, el alcaldable no se anda con rodeos: «Mi intención era echarlos a todos». El fragmento, publicado en redes sociales, muestra un enfrentamiento interno que hasta ahora discurría en privado. Desde la ejecutiva local, fuentes consultadas por Moncloa.com califican los hechos de «muy graves» y aseguran que el expediente se tramitará «con todas las garantías».
Horas después, Puigtió emitió un comunicado en el que ofrece sus ‘disculpas sinceras’ y asegura que el audio está «editado y fuera de contexto». Según su versión, aquellas palabras respondían a un intento de «rebajar un clima de tensión y unos ataques» que estaban perjudicando al partido en Girona. Sin embargo, reconoce que no midió las consecuencias de sincerarse con un interlocutor que terminó grabándole y difundiendo la conversación.
¿Disculpas o estrategia de supervivencia?
Pese a la tormenta, el candidato insiste en mantener su candidatura y habla de «reparar la confianza». La dirección comarcal de ERC, por su parte, confirma que el expediente sigue su curso y que Puigtió tendrá que dar explicaciones ante los órganos internos. El procedimiento podría derivar en sanciones que van desde una simple amonestación hasta la suspensión de militancia o la retirada de la candidatura, lo que dejaría a los republicanos sin cabeza de cartel a menos de un año de las municipales de 2027.
El hecho de que la grabación proceda de un perfil vinculado a Vox añade un componente de vulnerabilidad política. En un contexto de creciente polarización en Cataluña, la exposición de rencillas internas regala munición a los adversarios independentistas y constitucionalistas. Además, el episodio deja en evidencia que el candidato de ERC buscaba aliados fuera del partido para desbancar a sus propios compañeros, una práctica que la formación independentista siempre ha reprobado.
La grabación deja al descubierto no solo las ambiciones personales de Puigtió, sino la lucha interna que arrastra el partido en uno de sus feudos históricos.
Las consecuencias para ERC: ¿se abre una brecha en Girona?
La crisis recuerda a otras tensiones internas de ERC, como las vividas en 2022 en la Federación de Barcelona, cuando discrepancias sobre la estrategia de diálogo con el Gobierno llevaron a la dimisión de varios cargos. Entonces, el partido logró cerrar filas, pero ahora el calendario electoral apremia. Girona es una plaza simbólica: los republicanos gobiernan la ciudad desde 2015 y necesitan un candidato fuerte frente al empuje de Junts y el PSC, que en las últimas municipales recortaron distancias.
La dirección nacional de ERC, de momento, no se pronuncia abiertamente sobre el futuro del alcaldable, pero en la sede de la calle Calàbria siguen con preocupación el culebrón. Cualquier debilitamiento interno puede resultar fatal. La incógnita ahora es si el expediente a Puigtió servirá para apagar el incendio o si, por el contrario, avivará las llamas de una fractura más profunda en la agrupación gerundense.
