Ocho gigantes del polisilicio chino acaban de sellar un pacto que promete cambiar las reglas de juego de la energía solar. El acuerdo, firmado en Shanghái el pasado 6 de agosto, compromete a los mayores productores del mundo a no vender paneles solares ni obleas por debajo de su coste total de producción, frenando así una guerra de precios que llevaba más de dos años sangrando al sector.
Un pacto que pone fin a la guerra de precios solar
Las ocho compañías —Tongwei, GCL Technology, Daqo New Energy, Xinte Energy, Asia Silicon, Xinjiang East Hope New Energy, Qinghai Lihao Clean Energy y Xinjiang Goens Energy Technology— controlan conjuntamente más del 90% de la capacidad efectiva de polisilicio de China, el país que domina la cadena de suministro solar global. La iniciativa, según la firma difundida, prohíbe expresamente presentar ofertas en licitaciones o realizar ventas cuyo precio quede por debajo del coste total calculado bajo las nuevas Reglas Generales para el Modelo de Contabilidad de Costes de la Industria Fotovoltaica, publicadas el 27 de julio por la Asociación China de la Industria Fotovoltaica (CPIA).
Además, las empresas se comprometen a revisar cada pedido y a corregir cualquier venta que infrinja esa barrera de coste, y a informar de las sospechas de ventas a pérdida tanto a la CPIA como a los reguladores del mercado chino. La medida refuerza la disciplina de precios de un sector que, hasta ahora, acumulaba pérdidas millonarias por la sobrecapacidad.
📊 Impacto en la cadena de suministro solar
- Precio del polisilicio: Los futuros más negociados subieron un 2,95% el 7 de agosto hasta los 37.040 yuanes (5.160 dólares) por tonelada, un alza acumulada del 13,8% desde la reunión reguladora del 31 de julio.
- Reacción bursátil: Las acciones de Tongwei ganaron un 6,26%; GCL Technology, un 8,96%; y Xinte Energy, un 14,04%, reflejando la expectativa de una recuperación de la rentabilidad.
- Capacidad sobrante: El acuerdo también insta a reducir la capacidad que no cumpla con los requisitos de eficiencia, respaldado por la futura norma obligatoria GB 29447-2026 sobre consumo energético en la producción de polisilicio.

De la sobreproducción a la disciplina financiera
El pacto llega tras más de dos años de exceso de oferta que hundió los precios del polisilicio por debajo del coste de producción de buena parte de la industria. Incluso los líderes del sector acumulaban pérdidas sustanciales, lo que desató varios intentos previos de coordinar recortes voluntarios de producción que nunca cuajaron del todo.
La diferencia ahora es el respaldo regulatorio. El 31 de julio, los supervisores del mercado mantuvieron una reunión con los principales fabricantes fotovoltaicos en Yancheng (provincia de Jiangsu), donde se les instó a reforzar la contabilidad de costes y a realizar auditorías internas de cumplimiento. Las autoridades chinas buscan alejar al sector de la competencia por precio para orientarlo hacia la calidad y la tecnología.
Las empresas también se comprometieron a reducir capacidad que que no cumpla con los estándares de eficiencia y tecnología, una decisión respaldada por la nueva norma energética obligatoria GB 29447-2026. Esta regulación, que entrará en vigor el 1 de enero de 2027, fija límites de consumo energético para la producción de polisilicio y germanio y podría forzar la salida del mercado de las plantas menos eficientes.
El fin de la guerra de precios no es solo una victoria para los productores: es una condición para que la energía solar siga siendo la más competitiva frente a los combustibles fósiles.
Análisis: Por qué este pacto es más que un recorte voluntario
Los inversores han reaccionado con optimismo porque, por primera vez, la disciplina de precios se apoya en tres pilares que van más allá de un simple acuerdo de caballeros. La nueva norma contable de la CPIA (desarrollada bajo la supervisión del Ministerio de Industria y Tecnología de la Información y de la Administración Estatal de Regulación del Mercado) define con precisión cómo calcular el coste total, eliminando las zonas grises que permitían vender por debajo de ese umbral. A eso se suma la creciente presión de los reguladores y el inminente estándar de eficiencia energética obligatorio.
La combinación convierte el pacto en algo más sólido que los recortes voluntarios del pasado. Para las plantas que operen por encima de los nuevos umbrales de coste y consumo energético, continuar produciendo será cada vez más difícil, a menos que modernicen sus instalaciones o salgan definitivamente del mercado. Esta depuración de capacidad podría restablecer el equilibrio entre oferta y demanda de forma más permanente de lo que lo haría un simple recorte coordinado.
A escala global, China controla la mayor parte de la producción de polisilicio, por lo que cualquier estabilización en sus precios repercute directamente en el coste de los paneles solares en todo el mundo. Una cadena de suministro más predecible y rentable es clave para que los proyectos renovables mantengan su competitividad y sigan desplazando a las fuentes fósiles en la generación eléctrica.
🌍 El Impacto Real para el Futuro
- Beneficio medible: La estabilización de los precios del polisilicio podría reducir la incertidumbre en los costes de los paneles solares, facilitando la inversión en grandes proyectos renovables y acelerando la descarbonización global.
- Modelo que cambia: La industria solar pasa de competir exclusivamente por precio a hacerlo por calidad y tecnología, eliminando la sobrecapacidad que lastraba la rentabilidad y la inversión en I+D.
- Para las próximas generaciones: Un suministro solar predecible y competitivo es clave para que la transición energética alcance los objetivos de cero emisiones netas y garantice un futuro con energía limpia y asequible.
