EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El alcalde de Los Realejos, Adolfo González (PP), ha anunciado que llevará al Gobierno central y al Ejecutivo canario su oposición a la planta de gas de Disa en el polígono de La Gañanía, tras el rechazo vecinal.
- ¿Quién está detrás? El proyecto lo promueve Disa, autorizado por el Ministerio de Transición Ecológica, y cuenta con el respaldo de la Consejería de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias, que alega emergencia energética en Tenerife.
- ¿Qué impacto tiene? El conflicto abre una brecha dentro del PP canario y deja en manos del Gobierno central la decisión final sobre una instalación que vecinos consideran peligrosa.
El alcalde de Los Realejos (PP) rechaza la reubicación de una central de gas que la consejería canaria, del mismo partido, defiende por la emergencia energética en Tenerife. El gobierno municipal de Adolfo González, que cuenta con una mayoría abrumadora de 15 de los 21 concejales, se posiciona del lado de los vecinos de La Cruz Santa y los núcleos colindantes, que temen los riesgos de la instalación.
La planta, con una potencia de 14,8 megavatios, se ubicaría en el polígono industrial de La Gañanía. El Ayuntamiento ya impidió un proyecto similar en La Zamora, donde la vivienda más cercana quedaba a tan solo cinco metros.
La oposición municipal y el descontento vecinal
Adolfo González, alcalde de Los Realejos, reconoce que su capacidad de acción es limitada porque el Ministerio de Transición Ecológica autoriza y financia este tipo de plantas, y el Gobierno de Canarias las avala. En declaraciones a Canarias Ahora, explica que en el próximo consejo de gobierno municipal, en septiembre, se aprobará un escrito dirigido al Gobierno central, al regional y a Disa para reiterar su rechazo total. El alcalde se apoya en la plataforma vecinal recién creada en La Cruz Santa, que el pasado domingo reunió a unos 65 vecinos dispuestos a luchar contra el proyecto.
Los residentes de El Granadillar, El Lagar-El Mocán y La Cruz Santa temen los efectos de la planta: ocho motores y dos depósitos de propano de 300 metros cúbicos cada uno. Alegan riesgos de incendio, explosión, contaminación acústica y emisiones de gases de efecto invernadero. La empresa Disa, en respuesta a las alegaciones, sostiene que la ubicación cumple criterios de mínima afección, proximidad a infraestructuras eléctricas y que el planeamiento local lo permite tras la recalificación del suelo de rústico a industrial.
Emergencia energética contra los temores de la población
Desde la Consejería de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias, dirigida por Mariano Hernández Zapata (PP), se defiende la planta como imprescindible. Tenerife se encuentra en situación de emergencia energética, por lo que se están desarrollando instalaciones temporales y flexibles con combustibles menos contaminantes, según explican. Añaden que estas plantas solo operan en momentos de riesgo de apagón y que permanecerán mientras dure la emergencia.
Tenerife sufre una emergencia energética que obliga a instalar plantas temporales, pero el rechazo vecinal convierte cada ubicación en un campo de batalla política.
La consejería califica de procedimiento ordinario que la empresa haya respondido a las alegaciones vecinales, ya que la tramitación administrativa exige trasladar las quejas al promotor. Aseguran que trabajan de manera coordinada con el Ayuntamiento de Los Realejos, aunque el consistorio insiste en su rechazo frontal.
El Pulso Territorial
El choque pone de relieve la tensión dentro del PP canario entre la administración insular y la autonómica. El gobierno municipal de Los Realejos, con una cómoda mayoría absoluta, se pliega a una presión vecinal que ya ha tumbado otros proyectos energéticos en la isla. Mientras, la consejería defiende los intereses del Ministerio de Transición Ecológica y la urgencia de garantizar el suministro. Canarias sufre una alta dependencia energética y sus sistemas eléctricos están aislados, lo que explica la proliferación de plantas de emergencia tras los apagones de los últimos años. La decisión final recae en el Gobierno central, que financiará y autorizará la instalación, pero la oposición vecinal y municipal puede retrasar o bloquear su puesta en marcha. El próximo movimiento será la reunión del consejo de gobierno municipal en septiembre, donde se formalizará la oposición por escrito.
Ficha Autonómica
- El caso: Conflicto entre el Ayuntamiento de Los Realejos y la Consejería de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias, ambos del PP, por la instalación de una central térmica de gas en el polígono de La Gañanía.
- Datos importantes: Proyecto de 14,8 MW promovido por Disa, autorizado por el Ministerio de Transición Ecológica. Vecinos de La Cruz Santa, El Granadillar y El Lagar-El Mocán presentaron alegaciones, respondidas por la empresa. Planta con ocho motores y dos depósitos de propano de 300 m³. Rechazo municipal unánime (15 de 21 concejales).
- Resumen: El alcalde del PP llevará su oposición al Gobierno central y al Ejecutivo canario el próximo septiembre. La consejería mantiene que la planta es necesaria por la emergencia energética de Tenerife.
