La política industrial vasca de Imanol Pradales suma grandes compras de empresas y acumula objetivos de inversión pendientes a mitad de legislatura, según el balance publicado por Crónica Vasca.
Las operaciones cerradas del fondo Finkatuz
El origen de la llamada ‘alianza del arraigo’ está en una propuesta electoral del Lehendakari: un amago de fondo soberano con participación pública y privada para blindar el control de compañías industriales punteras ante la presión del capital extranjero. Esa filosofía derivó en la Alianza Financiera Vasca, una coalición del Gobierno Vasco con una decena de entidades financieras, y en la hoja de ruta Euskadi Eraldatuz 2030. El plan contempla movilizar 1.000 millones de euros públicos para arrastrar otros 3.000 millones de euros privados.
Las operaciones de mayor perfil han sido la entrada en Talgo a finales de 2024, la participación en Ayesa y el respaldo a Uvesco, esta última sin desembolso público directo pero con un peso relevante de Kutxabank. En el caso de Uvesco, el gabinete de Pradales retiró la oferta de Carrefour poco después de formarse el Gobierno y asumió una primera intervención para salvar la cadena de supermercados, según el balance de Crónica Vasca.
Finkatuz firmó en 2025 las operaciones de Talgo, Arania, Omnhia e Innometal, estas dos últimas vinculadas al grupo del presidente de Sidenor, José Antonio Jainaga. En 2026 se materializaron las participaciones en Ayesa, Iparlat y Arteche, aunque las dos últimas corresponden a trasvases de fondos públicos ya existentes, de acuerdo con los presupuestos del Gobierno Vasco.
Solo para 2026, los presupuestos del Gobierno Vasco recogen hasta ocho operaciones de inversión en empresas desde Finkatuz. Por ahora se han materializado tres aportaciones directas: Ayesa, Iparlat y Arteche, estas dos últimas como trasvases de participaciones que ya estaban depositadas en otros fondos públicos, según Crónica Vasca.
La política industrial vasca ha cerrado compras relevantes con Finkatuz, pero mantiene cuatro de los cinco instrumentos de Indartuz sin desplegar públicamente.
La alianza con Jainaga abre además una vía para una posible participación en Azkoyen, la empresa navarra de medios de pago, a través de una ampliación de capital en Omnhia, según Crónica Vasca. La operación, aún sin confirmación oficial, se enmarca en el perímetro de inversión del ‘imperio Jainaga’.
Los instrumentos pendientes del plan Indartuz
El segundo gran fondo, Indartuz, contempla cinco ramificaciones con instrumentos concretos. Solo el fondo de deuda presenta avances conocidos: estará bajo la gestión de Oquendo Capital y aspira a captar ahorros de las EPSV (entidades de previsión social voluntaria) para la financiación empresarial.
Los otros cuatro instrumentos continúan sin avances públicos: el fondo de inversión en escalabilidad, el fondo de capital riesgo, el de infraestructuras y el de fines sociales. El fondo de escalabilidad era el segundo previsto para mediados de 2026, pero aún no se ha asignado una gestora, según el balance de Crónica Vasca.
El papel de los fondos de pensiones vascos, que priorizan la seguridad de las inversiones por encima de la rentabilidad a corto plazo, es una de las incógnitas del plan. El consejero de Hacienda, Noël D’Anjou, ha mantenido contactos en Europa sin que hasta la fecha se haya anunciado un gran fondo extranjero de primer nivel que participe en estas estructuras.
El contexto foral y los próximos hitos
En paralelo, el entramado inversor busca mantener el arraigo de compañías punteras o con gran recorrido en su sector, principalmente industriales. La dimensión de la apuesta, con 1.000 millones de euros de recursos públicos, refleja la importancia de la industria en la economía vasca. Además, el departamento de Industria ha movilizado la sociedad pública de capital riesgo Ezten 2 para invertir en la vizcaína Vicinay, tras la entrada anunciada en Walter Pack.
Además, el Instituto Vasco de Finanzas ha lanzado la tramitación del decreto para una nueva línea de préstamos de 100 millones de euros destinada al crecimiento de la pequeña y mediana empresa. Esta medida se suma a los instrumentos ya activos del departamento de Industria del Gobierno Vasco.
Los próximos hitos del plan pasan por la asignación de la gestora del fondo de escalabilidad, la definición de los fondos de capital riesgo e infraestructuras y la tramitación completa del decreto del Instituto Vasco de Finanzas. Crónica Vasca subraya que no se ha cerrado, pese a los contactos europeos del consejero Noël D’Anjou, la entrada de un gran fondo extranjero que ayude a montar estas estructuras de inversión.

