La ciudad de Ourense registró el miércoles picos de partículas PM10 cercanos a los 275 microgramos por metro cúbico, el valor más alto en la estación de la ciudad durante el último año y seis veces por encima de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La calidad del aire se desplomó en Ourense por una densa capa de humo, con picos de PM10 próximos a 275 µg/m³.
- ¿Quién está detrás? La Consellería de Medio Ambiente de la Xunta apunta al humo de incendios en Portugal y en Ponteareas arrastrado por el viento.
- ¿Qué impacto tiene? El Sergas pidió reducir la exposición, cerrar ventanas y usar mascarilla FFP2; la previsión para este jueves es de lluvias y mejora progresiva.
Un pico de contaminación récord en la ciudad
Según los datos de la red de calidad del aire de MeteoGalicia, la densa capa de humo que cubrió la ciudad situó los niveles de partículas PM10 en el peor registro de los últimos doce meses. Partículas de polvo, ceniza, hollín, y otros materiales suspendidos alcanzaron concentraciones muy superiores a las habituales: alrededor de 275 microgramos por metro cúbico, seis veces más que el valor de protección que maneja la OMS.
La Consellería de Medio Ambiente —el departamento autonómico de medio ambiente de la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico gallego, con sede en Santiago de Compostela)— atribuyó el episodio al humo procedente de los incendios de Portugal y de Ponteareas, arrastrado hacia la provincia durante las horas previas. La institución preveía que el escenario comenzara a mejorar este jueves, cuando un cambio en la circulación del aire desplazaría el humo hacia el sur y facilitaría el regreso a valores habituales.
Además, el calor completó una jornada complicada. La ciudad alcanzó 35,2 grados centígrados, la segunda temperatura más alta de Galicia, solo por detrás de los 35,5 de Vilamartín. A media tarde se registraron dos pequeños incendios en la provincia: uno en Canibelos, que afectó a 0,1 hectáreas, y otro en Montederramo, en la parroquia de Gabín, que quemó 0,4 hectáreas y quedó extinguido casi dos horas después.
Para este jueves se espera un respiro meteorológico. Las previsiones apuntan a lluvias y a una bajada de la máxima hasta los 28 grados, un cambio que debería reducir la presión ambiental y ayudar a que la nube de humo se disperse de forma progresiva.
La densa capa de humo situó a Ourense en el peor escenario de calidad del aire del último año.
El Sergas pide proteger a la población vulnerable

El Sergas (el Servizo Galego de Saúde) recomendó limitar la exposición al aire exterior, mantener cerradas las ventanas, evitar el ejercicio físico al aire libre, hidratarse y utilizar mascarilla FFP2 en caso de permanecer durante un tiempo prolongado en la calle. La advertencia se dirige sobre todo a personas con enfermedades respiratorias, a quienes se insta a permanecer en espacios interiores.
El neumólogo del CHUO (el Complexo Hospitalario Universitario de Ourense) Hugo Gómez insistió en que, en una situación así, es fundamental quedarse en espacios cerrados, especialmente en el caso de los colectivos más vulnerables. La recomendación busca evitar que las partículas penetren en las vías respiratorias y agraven patologías previas.
El Laboratorio Gallego
Lo vivido en Ourense no es un simple episodio aislado. Galicia lleva años conviviendo con una realidad fronteriza que condiciona su calidad del aire: los incendios que arrancan al otro lado de la frontera con Portugal no entienden de límites administrativos. La Euroregión Galicia-Norte de Portugal —la entidad de cooperación transfronteriza entre ambos territorios— ha puesto el foco en los últimos años en la coordinación forestal, pero la llegada de humo desde Portugal y desde Ponteareas demuestra que la capacidad de respuesta sigue dependiendo del viento y de la meteorología.
Desde el punto de vista político, la Xunta y los municipios mantienen protocolos de aviso por contaminación, pero no existe una estrategia única frente a episodios de humo transfronterizo. El BNG y el PSdeG han reclamado históricamente más medios de prevención de incendios y mayor coordinación con las autoridades portuguesas, mientras el PPdeG insiste en que la prevención debe centrarse en el monte y en la colaboración entre comunidades. La discusión de fondo no es nueva y suele repetirse cada verano con mayor o menor intensidad.
La proyección inmediata pasa por confirmar si la lluvia prevista para este jueves cumple y si los niveles de partículas vuelven a situarse por debajo de los umbrales de riesgo. También será relevante conocer si la Consellería de Medio Ambiente actualiza los datos de la estación de Ourense y si el Sergas mantiene o retira las recomendaciones sanitarias. Mientras tanto, la cuestión de fondo sigue abierta: si estos episodios pueden preverse o si continuarán marcando el termómetro de cada verano.
Ficha del Caso
- El caso: El humo de incendios de Portugal y Ponteareas elevó las partículas PM10 en Ourense hasta cerca de 275 microgramos por metro cúbico, el peor dato del año.
- Datos importantes: 275 µg/m³, seis veces el valor recomendado por la OMS; 35,2 °C en Ourense; dos pequeños incendios de 0,1 y 0,4 hectáreas; previsión de lluvias para este jueves.
- Resumen: El episodio revela la vulnerabilidad de Galicia ante el humo transfronterizo y confirma la necesidad de coordinación entre Xunta, Estado y Portugal para proteger la salud pública.

