EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Compromís denuncia una colmena de apartamentos turísticos sin licencia en Valencia y acusa a Catalá de pasividad.
- ¿Quién está detrás? El grupo municipal de Compromís, con el edil Ferran Puchades y la alcaldesa María José Catalá (PP–Vox) como interlocutora.
- ¿Qué impacto tiene? La polémica tensa el control urbanístico y la regulación del alojamiento turístico en Valencia.
Compromís denuncia una colmena de apartamentos turísticos sin licencia en Valencia y acusa a Catalá de pasividad. El edil Ferran Puchades ha presentado un documento este jueves que, según la formación, acredita la ilegalidad de unas obras denunciadas por el vecindario.
La licencia denegada que no frenó las obras
La resolución, firmada el 14 de julio por Juan Giner, concejal de Urbanismo, denegó la licencia de obras en la calle Carlos Cortina, 5. El motivo: los alojamientos turísticos proyectados superaban el límite del 15% de bajos destinados a este uso en una misma manzana. Según la resolución, se alcanzaba el 100%.
Ese tope figura en la modificación de las normas urbanísticas del Plan General de Ordenación Urbana de València sobre usos terciarios hoteleros, aprobada definitivamente el 31 de marzo de 2026 y en vigor desde el 25 de mayo. Pese a la denegación, las obras han continuado durante agosto y, incluso, han avanzado sobre la parte más lesiva para la comunidad de propietarios: el picado de las paredes del patio interior, que modifica elementos comunes sin permiso.
El pasado martes, una unidad de la Policía Local acudió al inmueble reclamada por los vecinos y levantó acta de los trabajos. 38 alojamientos turísticos se construyen en una sola manzana.
Fuentes municipales han explicado que, tras la denegación de julio, la promotora renunció al exceso de superficie terciaria y obtuvo el permiso de obras. Sin embargo, en la manzana solo existe un residencial y, según la denuncia de Compromís, en todos los bajos se ejecutan aparentemente las mismas obras.
Una licencia denegada en julio y unas obras que siguen en agosto: la legalidad se decide en los despachos, pero se ejecuta en los patios.
El concejal de Compromís, Ferran Puchades, vincula los hechos con la política de hechos consumados de la empresa y asegura que solo es posible con la complicidad del gobierno municipal de PP y Vox. En la calle Encarna Albarracín, 6, la situación es, a su juicio, idéntica: según el catastro, la manzana está formada por cuatro grandes bajos comerciales. Además, la formación sostiene que ninguna de las dos actuaciones figura registrada en las modalidades de alojamiento turístico que contempla la normativa valenciana, lo que agravaría la responsabilidad municipal.
La versión del Ayuntamiento y el informe jurídico
Puchades exige a Catalá el precintado policial inmediato de ambas obras, y que se frenen los trabajos sin más demora. También reclama a la promotora Business Decission and Advice SL la reparación de todos los desperfectos, después de que los vecinos denunciaran la entrada a zonas comunes y el derribo de muros.
El Ayuntamiento de València defiende su actuación. El concejal de Urbanismo firmó el miércoles una moción para pedir a la Asesoría Jurídica municipal un informe sobre la intervención del consistorio en Encarna Albarracín. La inspección visitó el inmueble el 14 de agosto y emitió su informe el 17 de agosto.
En ese informe consta que las obras disponen de título habilitante con cambio de uso a terciario hotelero y que, en lo observable, se ajustan a la documentación gráfica. La denuncia vecinal se centra en la apertura de huecos para ventanas sobre una zona común. La inspección recoge que la ventana figura en el proyecto modificativo y que la constructora ha colocado vinilo traslúcido para compatibilizar iluminación, ventilación y privacidad.
La comunidad de propietarios alega que los estatutos prohíben esas aperturas sobre elementos comunes. Por eso, el consistorio ha decidido recabar criterio jurídico para saber si ese incumplimiento permite paralizar unas obras que cuentan con título administrativo y están en ejecución.
El Escenario Valenciano
El conflicto se localiza en Valencia capital, pero toca una fibra política más amplia. María José Catalá gobierna con Vox y ha defendido una regulación urbanística restrictiva contra la saturación turística. Compromís intenta convertir este caso en la prueba de que esa promesa no se traduce en inspección ni en sanciones. La disputa llega cuando el turismo urbano y la vivienda residencial chocan en las grandes ciudades españolas, desde el centro de Madrid hasta Sevilla o Barcelona.
En clave autonómica, el caso no se tramita en el Consell de Juanfran Pérez Llorca, pero la alcaldesa es una de las figuras con mayor proyección del PP valenciano. El desenlace del expediente —una posible orden de paralización, una sanción o una ratificación del permiso— servirá de termómetro para medir la solidez de las normas municipales sobre alojamiento turístico. La pelota está ahora en el tejado del Servicio de Inspección y de la Asesoría Jurídica.
Ficha del Caso
- El caso: Compromís denuncia una colmena de apartamentos turísticos en Benicalap que se construye pese a una licencia denegada por superar el 15% de bajos turísticos.
- Datos importantes: Resolución de 14 de julio; límite del 15%; 38 alojamientos en Carlos Cortina, 5; promotora Business Decission and Advice SL; informe municipal del 17 de agosto.
- Resumen: El Ayuntamiento asegura que la promotora renunció al excedente y que las obras tienen título habilitante, mientras Compromís exige el precinto policial inmediato.

