PP exige un triple turno de Extranjería para agilizar las deportaciones de migrantes en Ceuta: ‘retorno, no reparto’

El Comité de Dirección de Génova convierte la crisis ceutí en el eje de su ofensiva contra el Gobierno y reclama medidas sanitarias extraordinarias. Feijóo pide confinar a los contagiados por tuberculosis o sarna, una opción que Sanidad descarta por 'injustificada' y 'desmesurada

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La dirección nacional del PP ha situado la crisis de Ceuta como prioridad absoluta y ha exigido un triple turno en las unidades de Extranjería para acelerar los retornos de inmigrantes irregulares a Marruecos.
  • ¿Quién está detrás? Borja Sémper, portavoz nacional del PP y vicesecretario de Cultura y Deporte, con el respaldo explícito de Alberto Núñez Feijóo y del Comité de Dirección de Génova.
  • ¿Qué impacto tiene? El partido rechaza el reparto por comunidades autónomas, reclama repatriaciones inmediatas y prepara una batería de preguntas parlamentarias sobre el riesgo sanitario.

El PP quiere acelerar las deportaciones de inmigrantes en Ceuta y ha convertido la crisis en el eje de su ofensiva contra el Gobierno. Borja Sémper no aparece en esta primera lectura; lo hace en el detalle operativo de la propuesta. La exigencia popular es tan simple como incómoda: retorno, no reparto.

La propuesta de Génova: retorno, no reparto

La Policía no da abasto para identificar a los cerca de 8.000 inmigrantes irregulares que permanecen en la ciudad autónoma, buena parte deambulando por calles y escondidos en los bosques. Los triajes se han convertido en un embudo. Para el PP, la solución no pasa por distribuir a esas personas entre las once comunidades autónomas en las que gobierna, sino por acelerar la repatriación de mayores y menores marroquíes.

El mecanismo que plantea Génova es operativo: trasladar a Ceuta todas las unidades de Extranjería necesarias y hacerlas trabajar en triple turno —mañana, tarde y noche— para tramitar los expedientes de retorno con urgencia. Así lo detalló Borja Sémper este lunes, al término del Comité de Dirección.

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‘Proponemos que se trasladen a Ceuta todas las unidades de Extranjería necesarias para que en tres turnos, de mañana, tarde y noche, hagan los expedientes de repatriación con urgencia’, expuso. La cifra que utiliza el portavoz popular eleva la presión de partida: ‘Hay cerca de 10.000 personas en la calle. Hay un problema de orden público y sanitario’.

Para el portavoz nacional del PP no se trata de un episodio administrativo ordinario. ‘Hablamos de retorno, no de reparto. Esto es incuestionable e indebatible’, remarcó. Aseguró que hay que movilizar ya a los funcionarios necesarios y mantenerlos ‘el tiempo que sea necesario’, porque solo así podrá recobrarse la normalidad en Ceuta.

La crisis, según la lectura de Génova, es cuádruple: migratoria, de seguridad nacional, de orden público y de salud pública. La frontera aparece ‘desbordada’; los ceutíes viven una situación de ‘inseguridad y hartazgo’; y la detección de enfermedades infectocontagiosas ha sometido a presión a los servicios sanitarios.

La cuádruple lectura de la crisis —migratoria, de seguridad, de orden público y sanitaria— convierte la respuesta de Extranjería en una cuestión de Estado, no en un simple ajuste administrativo.

La presión sanitaria y la ausencia del Estado

triple turno Extranjería

La salud es el flanco que más inquieta en Génova. Alberto Núñez Feijóo ha pedido al presidente del Gobierno que decrete un confinamiento de los inmigrantes con diagnóstico de enfermedades infectocontagiosas como sarna, tuberculosis, gastroenteritis o varicela. La ministra de Sanidad, Mónica García, lo ha descartado al considerarlo ‘injustificado’ y ‘desmesurado’.

‘El riesgo sanitario existe y la obligación de cualquier Gobierno responsable es actuar’, insistió Sémper, que resumió la posición popular en una máxima: ‘No caben ni alarmismos ni negacionismos, caben decisiones.’ A su juicio, los ceutíes están ‘asustados y preocupados’ y necesitan respuestas.

La agenda institucional se acelera. La Comisión de Salud Pública del Ministerio de Sanidad está convocada para este martes con el objetivo de acordar un envío de vacunas; el jueves, la ministra García comparecerá en el Congreso de los Diputados para explicar la gestión sanitaria. El PP prepara una batería de preguntas parlamentarias.

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Los populares quieren saber, entre otras cuestiones, cuántos casos de tuberculosis, sarampión, sarna o hepatitis se han registrado, si requieren aislamiento preventivo, si todas las personas contagiadas están localizadas y si existe riesgo de transmisión comunitaria. La exigencia de información se remata con una crítica de fondo: ‘¿Dónde está el Estado?’.

Sémper reprochó al Ejecutivo no haber interrumpido sus vacaciones mientras Ceuta acumulaba 25 días de crisis. ‘El Gobierno ha gestionado las emergencias en chanclas y bañador’, declaró. También cargó contra Pedro Sánchez por ‘usar a sus ministros como escudo humano mientras él se ocultaba en La Mareta’.

El Eje del Poder Popular

El movimiento de Génova no es solo una respuesta a la emergencia: consolida el relato del partido como alternativa de Estado frente a un Ejecutivo al que sitúa fuera del tablero. El mensaje ‘retorno, no reparto’ permite a los populares blindar a sus once presidentes autonómicos ante un hipotético reparto obligatorio de migrantes, al tiempo que coloca la patata caliente en Moncloa.

El aterrizaje territorial es inmediato. Ceuta está gobernada por Juan Vivas, presidente popular que lleva semanas reclamando más medios policiales y sanitarios. Génova hace suya esa exigencia y la eleva al Congreso: la comparecencia de la ministra de Sanidad del jueves se perfila como el primer gran duelo parlamentario del nuevo curso político.

No es la primera vez que la ciudad autónoma vive una entrada masiva. En mayo de 2021 la frontera del Tarajal sufrió una crisis súbita que tensó las relaciones entre España y Marruecos; aquel precedente, gestionado con acuerdos diplomáticos exprés, es el espejo en el que el PP se mira para reclamar ahora retornos inmediatos y no una respuesta de carácter social.

El riesgo inmediato para los populares es otro: que la urgencia sanitaria se agote en un cruce de acusaciones sin medidas ejecutables. Por eso la dirección nacional ha trasladado una exigencia medible —los tres turnos en Extranjería— y prepara una batería de preguntas que obligará a la ministra a dar cifras.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: Retorno, no reparto: la crisis de Ceuta exige una respuesta de Estado y una repatriación inmediata, no una redistribución territorial.
  • Protagonista: Borja Sémper (portavoz nacional del PP y vicesecretario de Cultura y Deporte).
  • Próximo hito: Comparecencia de la ministra de Sanidad en el Congreso el jueves y batería de preguntas parlamentarias del Grupo Popular.