La estación de Metro Estrella (L9) estrena dos escaleras mecánicas en octubre, dentro del plan de 3,5 millones

La estación de Estrella estrenará en octubre dos escaleras mecánicas que salvan el desnivel entre la calle y el vestíbulo. San Blas y Prosperidad completan un plan de 3,5 millones que amplía la mayor red de España, con 1.712 escaleras.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? Usuarios de las estaciones de Estrella (L9), San Blas (L7) y Prosperidad (L4).
  • ¿Cuándo ocurre? Las escaleras de Estrella se estrenan en octubre; San Blas sigue en obras; Prosperidad ya las tiene desde julio.
  • ¿Qué cambia hoy? Se eliminan tramos sin salvar desniveles y se amplía la red más grande de España, que ya suma 1.712 escaleras mecánicas.

La estación de Estrella, en la línea 9 del Metro de Madrid, estrenará en octubre dos nuevas escaleras mecánicas que conectarán la calle con el vestíbulo principal. Es la pieza más visible de un plan de accesibilidad de 3,5 millones de euros que la Comunidad de Madrid ejecuta en tres estaciones a la vez.

Qué cambia en Estrella a partir de octubre

La actuación en Estrella forma parte de un paquete de mejoras de accesibilidad que el suburbano madrileño arrastra desde hace años. En concreto, los dos nuevos tramos salvarán el desnivel entre la salida a la calle y el vestíbulo de la estación, el punto donde más viajeros pierden tiempo y donde las personas con movilidad reducida encuentran la barrera más dura. La Comunidad de Madrid no ha detallado aún la fecha exacta de puesta en marcha, pero sí confirma que será a comienzos de octubre.

Según los datos facilitados por el Consorcio Regional de Transportes y recogidos en la web de Metro de Madrid, la red suma actualmente 1.712 escaleras mecánicas, la mayor de toda España. Estrella es una de las estaciones de la línea 9 que aún conserva huecos sin salvar, pese a que en los últimos años se han ejecutado mejoras similares en Avenida de América y Begoña, ya finalizadas.

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San Blas y Prosperidad completan el plan de accesibilidad

En San Blas, en la línea 7, las obras en marcha incorporarán tres tramos de escaleras mecánicas. Dos conectarán la calle con la zona de distribución de viajeros y el tercero comunicará ese nivel con los andenes. A diferencia de Estrella, aquí los trabajos no han terminado, por lo que los usuarios seguirán conviviendo con los desvíos durante las próximas semanas, según la planificación que maneja el suburbano.

El tercer punto del plan llegó en julio: Prosperidad, en la línea 4, estrenó dos nuevas escaleras mecánicas que completan el recorrido desde la calle hasta los andenes. Esa actuación se centró en una estación que sirve a un barrio con una alta proporción de personas mayores, un factor que el consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, ha señalado como prioritario.

La accesibilidad no se mide solo en escaleras nuevas, sino en que ningún viajero se quede atrapado entre la calle y el andén.

Una red que envejece, pero que sigue siendo la mayor de España

Rodrigo ha enmarcado estas intervenciones en la estrategia regional de accesibilidad del Metro y ha subrayado especialmente la necesidad de actuar en zonas con mayor presencia de población mayor y personas con movilidad reducida. No es un matiz menor: en la Comunidad de Madrid, casi uno de cada cinco habitantes tiene más de 65 años, según los últimos datos demográficos del Instituto de Estadística regional, y el envejecimiento se nota en las estaciones.

El consejero también ha citado las remodelaciones en marcha en Ventas, Ventilla, Duque de Pastrana y Alto de Extremadura, cuatro estaciones que suman andenes y vestíbulos en obras desde hace meses. Ninguna de ellas aparece vinculada a este plan de 3,5 millones, pero demuestran que el suburbano ha puesto la accesibilidad en el centro de su agenda de inversión a corto plazo.

En paralelo, el consejero ha deslizado que los trenes de la línea 10 podrían volver a circular sin interrupciones por Santiago Bernabéu a finales de diciembre o comienzos de enero. Las obras de accesibilidad de esa estación continuarán después, lo que deja un escenario de normalidad parcial: viajeros circulando, pero con trabajos aún en marcha.

De fondo queda una cuestión que en en la red se repite estación a estación: la accesibilidad avanza, pero a un ritmo que no siempre coincide con la demanda de los barrios. Mientras Barcelona incorpora ascensores en casi todas sus estaciones de la red antigua, Madrid sigue arrastrando un déficit en líneas como la 9, la 7 o la 4, donde aún hay bocas de Metro inaccesibles para una parte de los viajeros.

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Lo que sí cambia a corto plazo es la experiencia de quienes usan Estrella, San Blas o Prosperidad. La próxima prueba llegará en octubre, cuando Estrella active sus dos escaleras y demuestre si el plan de 3,5 millones se traduce en menos escalones y menos tiempo de espera en el andén.