La provincia de Almería roza los 79.000 afiliados extranjeros a la Seguridad Social y encara una regularización que elevará esa cifra.
Los últimos datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, correspondientes a julio, sitúan en 78.729 los extranjeros afiliados en la provincia: 15.700 proceden de la Unión Europea y 63.029, de países no comunitarios. La afiliación extranjera ya es una columna del mercado laboral almeriense: de esos trabajadores, casi 31.900 cotizan en el sistema especial agrario.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Seguridad Social en Almería suma 14.358 afiliados en un año, hasta 330.679, pese a un descenso de 1.738 personas en agosto.
- ¿Dónde y quién? El Ministerio de Inclusión registra 78.729 afiliados extranjeros en la provincia y 32.638 solicitudes de regularización extraordinaria.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? La incorporación progresiva de trabajadores regularizados puede reforzar el campo, la hostelería, el comercio y la construcción.
Una fotografía laboral en máximos pese al descenso de agosto
El mes de agosto cerró con 330.679 cotizantes en Almería, 14.358 más que un año antes. El mercado laboral almeriense resiste en máximos pese a agosto. La cifra confirma una tendencia de fondo: en términos mensuales, la afiliación cedió un 0,52%, es decir, 1.738 personas menos que en julio.
La estructura del sistema ayuda a entender dónde late el empleo. Del total, 264.927 pertenecen al Régimen General, 64.703 son autónomos y 1.049 están inscritos en el Régimen Especial del Mar. Dentro del Régimen General, el sistema especial agrario aporta 51.405 trabajadores, 211.075 cotizan en el régimen general y 2.447 en el sistema especial de empleados de hogar.
El peso del empleo extranjero es especialmente contundente en el campo. El agro concentra la mayor bolsa de empleo extranjero de la región y los 31.853 trabajadores extracomunitarios del sistema especial agrario colocan a Almería muy por delante de cualquier otra provincia andaluza.
La comparación con Huelva y Granada también es ilustrativa: 15.074 y 7.401 afiliados, respectivamente. La distancia define la economía agrícola de la provincia, una de las más intensivas en mano de obra de Europa.
31.853 afiliados extracomunitarios sostienen el campo de Almería, una cifra sin parangón en Andalucía.
La regularización extraordinaria: 32.638 expedientes sobre la mesa

El proceso extraordinario de regularización abierto por el Gobierno dejó en Almería 32.638 solicitudes, una de las cifras más altas de España y la tercera de Andalucía. En la comunidad se registraron 161.557 peticiones y, en el conjunto del país, 1.174.978.
A finales de junio, 3.218 personas de Almería ya figuraban de alta en la Seguridad Social gracias a este procedimiento. La regularización permite trabajar sin esperar la resolución definitiva. La comunicación del inicio de la tramitación habilita automáticamente para trabajar en cualquier sector y en cualquier punto de España, con un número de Seguridad Social asignado.
Esa habilitación provisional explica por qué el dato de agosto todavía no muestra todo el impacto. Los 330.679 afiliados actuales recogen una parte del proceso, pero las miles de solicitudes que avancen en la tramitación administrativa pueden sumar nuevos cotizantes en los próximos meses. La autorización extraordinaria está concebida como una autorización de residencia y trabajo, inicialmente por un año.
El campo volverá a estar en primera línea. Almería es líder andaluz en afiliados extracomunitarios agrarios y las campañas agrícolas dependen de esa mano de obra; la regularización no se limita al invernadero. Entre los trabajadores de países no comunitarios, 7.289 cotizan en el comercio, 6.885 en hostelería, 3.587 en construcción y 2.672 en transporte y almacenamiento.
La Lectura Andaluza
Para entender lo que supone este dato conviene mirar a la estructura productiva de Almería. La provincia no solo lidera la presencia de trabajadores extracomunitarios en el sistema agrario, con 31.853 cotizantes; también es un territorio en el que la regularización puede comportarse como un puente entre una economía que ya funciona y su reconocimiento administrativo. Andalucía registró 161.557 solicitudes, de las que Almería concentró 32.638, casi una de cada cinco.
El impacto para el ciudadano de a pie se notará en los sectores cotidianos. Si la hostelería y el comercio suman miles de cotizantes regularizados, la capacidad de consumo y la oferta de servicios se refuerzan; si el campo encuentra relevo, las campañas no se resienten. En la práctica, cada alta que se consolida es una renta que cotiza, un contrato que se visibiliza y una familia que sale de la economía sumergida. Y ocurre en un momento en el que la afiliación crece al 4,54% interanual, con un modelo que ya ha sabido absorber empleo durante la tradicional desaceleración de agosto.
La proyección pasa por la tramitación administrativa y por los próximos ciclos de contratación. Desde la Seguridad Social se podrá medir en los próximos meses cuántos de los 32.638 expedientes almerienses se convierten en afiliados reales. La lectura es clara: Almería no solo suma afiliados; está regularizando una parte de su motor productivo. Si la tendencia se consolida, la provincia cerrará el año con un mercado laboral más visible, más cotizado y más anclado a la realidad que ya existía en sus barrios y en sus campos.

