Carla Toscano concejala de Madrid renuncia a su acta tras ser expulsada de Vox

La exedil de Vox abandona la política por coherencia y salud tras su expulsión en la crisis interna del partido. Acusa a la formación de acercarse al feminismo y al sector LGTBI y de abandonar sus batallas ideológicas.

La concejala Carla Toscano ha presentado este viernes su renuncia al acta en el Ayuntamiento de Madrid. Abandona la política municipal por razones de ‘coherencia’ y salud, según ha explicado en una carta publicada en la red social X.

El portazo llega con carta. En el texto, Toscano asegura que ‘los principios’ que la impulsaron a entrar en política la han llevado a irse, y que se siente ‘orgullosa de no haber obedecido órdenes injustas e ilegítimas’, aun a costa de su expulsión. La exedil apunta a la coherencia y a su salud como motivos de fondo.

La carta que certifica su adiós: coherencia, salud y un ajuste de cuentas con Vox

Toscano ya había presentado su dimisión el 1 de septiembre de 2025, aunque se quedó a petición de su entonces portavoz, Javier Ortega Smith, con la condición de que fueran ‘unos pocos meses’. En ese periodo estalló la crisis entre Ortega Smith y la dirección nacional de Vox. El partido relevó a Ortega Smith de la portavocía, Toscano e Ignacio Ansaldo le respaldaron y los tres acabaron expulsados. Arantxa Cabello y Fernando Martínez Vidal se alinearon con la dirección nacional.

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La ya exconcejala acusa a Vox de una ‘pérdida de valores’ y de sustituir sus ‘batallas ideológicas’ por un discurso ‘muy cercano al feminismo y al sector LGTBI’. Denuncia haber sufrido un ‘linchamiento público dirigido y organizado’. ‘Si desde hace tiempo, por seguir defendiendo lo mismo que he defendido desde mucho antes de estar en Vox, molesto tanto, queda claro que los que han cambiado son otros, no yo’, sostiene.

La carta termina con una confesión sobre su estado anímico. Habla de una depresión que arrastra desde hace tiempo y de la que se recupera ‘poco a poco’, tras unos años ‘durísimos de acoso, difamación y campañas de destrucción a nivel personal’. Se marcha orgullosa de no haber sido ‘cómplice’ de campañas contra personas cuyo ‘único pecado ha sido disentir’. Y cierra citando a San Pablo: ‘He peleado la noble batalla, he terminado la carrera, he mantenido la fe’.

La salida de Toscano no deja un hueco en Cibeles: devuelve a Vox un concejal leal a la dirección nacional, sin cerrar la herida que abrió la expulsión de Ortega Smith.

Ni media palabra de autocrítica. La exedil no se adjudica responsabilidad alguna en la crisis; sitúa el foco en la deriva de la dirección nacional y en la ‘forma de tratar a las personas’ que, dice, la alejó del partido.

Quién entra en el pleno y cómo queda Vox en Cibeles

Fuentes del partido confirman que la vacante la ocupará Cristian Toro, número 6 de la lista electoral de Vox en las municipales de 2023. Toro, campeón olímpico de piragüismo en Río 2016 junto a Saúl Craviotto, es en la actualidad portavoz nacional de Deportes de Vox. Con su entrada, el grupo municipal de Vox pasa a contar con tres concejales: Toro, Arantxa Cabello, ahora portavoz, y Fernando Martínez Vidal.

Ortega Smith calificó a Toscano de ‘magnífica concejal’ y ‘valiente donde las haya’. La salida de Toscano no altera el equilibrio de los no adscritos: Ortega Smith e Ignacio Ansaldo continúan en el pleno sin portavocía de grupo mientras Vox consolida un grupo de tres ediles que responde a la dirección nacional.

Toscano llegó a Cibeles en 2023 como número dos de la lista de Ortega Smith. Antes había dejado su acta en el Congreso, sin precisar el año, al considerar que el partido viraba en sus posiciones. Aquella renuncia ya apuntaba a la fractura que hoy se consuma.

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La crisis de Vox en Madrid: de tres expulsados a un pleno con nuevas lealtades

La renuncia de Toscano cierra la vía judicial abierta por los tres expulsados y deja un panorama más claro en la bancada de Vox. La formación no pierde representación: recupera un escaño con Toro y conserva tres de los cinco concejales que obtuvo en 2023, mientras que Ortega Smith y Ansaldo seguirán como no adscritos. El pleno de Cibeles mantiene su aritmética, pero cambia la geografía interna del grupo.

Desde esta redacción observamos una contradicción que conviene no pasar por alto. Toscano dice irse por coherencia, pero su renuncia activa el mecanismo de sustitución por lista, lo que entrega su escaño a un perfil deportivo y sin trayectoria municipal previa. Vox recupera musculatura institucional sin haber abierto un debate público sobre el fondo de la crisis: la pugna entre el ala crítica de Ortega Smith y la dirección nacional. No es la primera escisión en Vox en Madrid; ya en la pasada legislatura el grupo se movió entre lealtades chocantes. Pero esta vez el desenlace deja un mensaje interno: quien discrepa queda fuera, y quien llega lo hace alineado con la estrategia de la cúpula.

Habrá que ver en las próximas sesiones plenarias si Toro asume un papel visible o se mantiene en un segundo plano. Lo que ya es un hecho es que Vox encara el curso político con un grupo más joven en formas, pero sin resolver la fractura que llevó a tres concejales a la salida.