El PNV reclama al Gobierno central el traspaso de las competencias de migración a Euskadi en plena crisis de Ceuta

La portavoz jeltzale, Maribel Vaquero, acusa al Ejecutivo de 'autocomplacencia' y reclama para Euskadi competencias en inmigración. El PNV condiciona con ello su apoyo al Gobierno en el Congreso.

El PNV reprochó a Pedro Sánchez su gestión de la crisis de Ceuta y le exigió estar a la altura en el Congreso. Maribel Vaquero, portavoz de la formación, acusó al presidente de caer en la ‘autocomplacencia’ y de no haber ‘dimensionado la realidad’. La intervención marcó distancias entre el Ejecutivo y uno de sus socios de investidura.

Las críticas de Maribel Vaquero a la gestión del Gobierno

Durante su intervención en el Congreso de los Diputados, Maribel Vaquero sostuvo que el presidente debería haber comparecido ‘el primero’ tras el estallido de la crisis y no un mes después. A su juicio, Sánchez ‘no ha estado a la altura’ y no puede actuar ‘como si fuera el último samurai’. El Ejecutivo, añadió, mantiene una posición ‘inverosímil’ al exculpar a Marruecos.

La portavoz del PNV reprochó los ‘vaivenes informativos’ y el ‘preocupante baile de datos’ con el que, según su versión, se ha movido el Gobierno de España. ‘No lo han visto venir, han llegado tarde y no han entendido cómo afecta esta situación a la opinión pública’, afirmó en el hemiciclo. Vaquero insistió en que ‘seguimos sin saber qué y por qué sucedió’ ni ‘qué va a hacer’.

Publicidad

Vaquero también cuestionó el papel de Marruecos en la crisis y consideró ‘inverosímil’ que Rabat quede exculpado de toda responsabilidad. ‘No es un país confiable’, aseveró, antes de insinuar que la prudencia del Ejecutivo podría esconder contrapartidas: ‘Qué pide Marruecos en esta ocasión’. A su juicio, Rabat ‘tuvo o bien que colaborar o al menos mirar para otro lado’.

La reivindicación del PNV de competencias migratorias para Euskadi

En su intervención, la formación jeltzale evitó situarse en la ‘polarización’ que, según Vaquero, monopoliza el debate migratorio. El PNV no comparte la tesis de quienes presentan a los migrantes como amenaza ni la de quienes solo ofrecen ‘buenas palabras’ sin propuestas de gestión realistas. ‘No podemos engañar a la ciudadanía: la migración es necesaria, pero tiene que ser ordenada’, afirmó.

Para el partido vasco, el fenómeno migratorio exige una ‘gestión responsable, ordenada y humanitaria’, no improvisada. Vaquero reclamó que Euskadi deje de ser un actor pasivo y asuma competencias en inmigración para convertirse en un ‘actor político activo’ con poder de decisión. Defendió además la inclusión real y la seguridad también para los propios migrantes, y advirtió de que la sociedad ‘nos pide orden’.

El PNV reclama para Euskadi un papel activo en la gestión migratoria y reprocha al Gobierno no haber dimensionado la crisis desde el inicio.

El peso del PNV en el Congreso y la posición de los grupos

El reproche de Vaquero se produce en un contexto de alianzas parlamentarias sensibles. El PNV es socio de investidura del Gobierno de Pedro Sánchez y su apoyo resulta relevante en votaciones del Congreso de los Diputados. La crisis de Ceuta ha puesto a prueba la relación entre el Ejecutivo y sus aliados en un debate atravesado por la polarización.

Según la intervención, ‘la práctica totalidad de los grupos parlamentarios’, tanto socios como oposición, puso en duda el papel de Rabat. El Gobierno de España sigue sin aclarar ‘qué y por qué sucedió’ ni ‘qué va a hacer’. La portavoz subrayó que el Ejecutivo ‘no ha sabido dimensionar la realidad’.

La reivindicación de transferir la gestión migratoria no es nueva. El nacionalismo vasco ha planteado en otras legislaturas una participación directa en políticas de acogida e integración, al entender que las medidas se aplican sobre el terreno. La comparecencia en el Congreso de los Diputados deja abierta la incógnita de si el Gobierno atenderá esta demanda competencial o si el PNV endurecerá su posición en futuras votaciones.

Publicidad

La crisis de Ceuta reabre, además, la cuestión de las competencias autonómicas en inmigración. El PNV considera que Euskadi debe participar en la ordenación de los flujos migratorios y no limitarse a aplicar decisiones ajenas. En su discurso, Vaquero defendió que ‘queremos ser un actor político activo, con poder de decisión y no un mero actor pasivo’.

El PNV ha condicionado en otras ocasiones su apoyo parlamentario a avances en el autogobierno. Ahora sitúa la gestión migratoria entre sus prioridades, en un momento en el que la política de migración y asilo ocupa un lugar central en la agenda institucional europea y estatal.