La ultraderecha alemana arrasó ayer en Sajonia-Anhalt y deja a Friedrich Merz contra las cuerdas. Alternativa para Alemania supera el 44% de los votos y duplica su resultado de 2021, mientras la CDU se desploma hasta el 17%. El seísmo no se queda en una región de poco más de dos millones de habitantes: toca el timón de Berlín y condiciona la agenda europea que llega a España.
Qué ha pasado en Sajonia-Anhalt
Con más del 44% de los votos, Alternativa para Alemania pulveriza sus registros. La CDU, que en 2021 rozó el 37%, se hunde hasta el 17%. El primer ministro Sven Schulze no logra rentabilizar su popularidad personal: preferido por el 48% de los votantes según ZDF, pero incapaz de frenar la sangría electoral.
La gran incógnita es la aritmética parlamentaria. La AfD podría no alcanzar la mayoría absoluta de escaños si varios partidos minoritarios superan el umbral del 5%. Ningún partido con representación esperada ha ofrecido una coalición a la ultraderecha, así que el foco se desplaza a la formación de mayorías. La participación superó el 65%, muy por encima del 41% de hace cinco años, síntoma de una movilización extraordinaria.
En el centro de la pugna están el primer ministro Sven Schulze, de la CDU, y el candidato de la AfD, Ulrich Siegmund. Schulze asumió el cargo el pasado 28 de enero tras la renuncia de Reiner Haseloff, un relevo que muchos leyeron como una ventaja de imagen. La popularidad personal del dirigente no ha frenado el castigo a su partido.
Si la AfD no suma para gobernar sola, la CDU tendrá que buscar apoyos incómodos. Friedrich Merz rechaza cooperar tanto con la ultraderecha como con la izquierda de Die Linke, pero la aritmética podría obligar a elegir entre dos líneas rojas. Ese es el verdadero terremoto: gobernar contra su propio cordón sanitario.
Por qué esta victoria debilita a Friedrich Merz
El golpe llega con el canciller en mínimos históricos. Un 13% de los votantes aprueba su gestión, igualando el peor registro de la serie DeutschlandTrend de la radiotelevisión pública ARD. A escala nacional, la AfD ya le saca seis puntos al bloque conservador CDU/CSU.
El auge de la AfD ya no es un problema regional: condiciona el margen de actuación del Gobierno alemán en Europa y el tablero económico español.
La cuestión de fondo no es solo electoral. Si la CDU se ve forzada a depender de Die Linke en el parlamento regional, se rompe la línea política que ha ordenado el centroderecha alemán. Y eso debilita la capacidad de Friedrich Merz para defender su estrategia ante el electorado federal.
Lo que se juega España en el tablero alemán
Para España, la traducción es directa. Alemania es el principal socio comercial dentro de la eurozona y el país que marca los ritmos de la negociación europea sobre presupuestos, energía y reglas fiscales. Un Gobierno alemán a la defensiva tiende a endurecer posiciones en Bruselas. No para ceder ante la ultraderecha, sino para no parecer débil ante su electorado.
El precedente ya se vio en las elecciones europeas de 2024, cuando el ascenso de fuerzas soberanistas obligó a Bruselas a modular el calendario de algunas normas climáticas y a discutir con más agresividad los plazos del déficit. La sacudida alemana puede repetir ese guion: más proteccionismo, más recelo hacia los fondos comunes y una vigilancia más estricta del gasto público del sur.
Conviene recordar que la AfD no tiene socios formales en el gobierno federal, pero marca la agenda. Cada victoria regional estrecha el margen del canciller para aceptar acuerdos paneuropeos que, en clave interna, puedan ser vendidos como concesiones a otros países. Para las empresas españolas con intereses en Alemania, el mensaje es claro: el riesgo político alemán deja de ser un ruido lejano y se cuela en la ecuación de la inversión.
📌 Ficha del Caso
- Ficha sobre el caso: La ultraderecha alemana logra un triunfo histórico en Sajonia-Anhalt y obliga a la CDU de Friedrich Merz a replantear su estrategia de aislamiento.
- Datos importantes: La AfD supera el 44% de los votos y duplica su resultado de 2021; la CDU cae al 17%; un 13% aprueba la gestión del canciller.
- Resumen: El resultado debilita el liderazgo de Berlín en la UE y puede endurecer la negociación europea ante los intereses de España.

