La ampliación de la línea 11 de Metro alcanza un hito técnico. La tuneladora Mayrit ha completado el túnel entre Comillas y Palos de la Frontera y la obra llega al 60% de ejecución.
Los números del túnel: de Madrid Río a Palos en 71 días
La máquina de 1.500 toneladas ha concluido un trayecto de 2.732 metros de galería continua, pasando previamente por la ubicación de Madrid Río. Desde que inició su recorrido el pasado mes de marzo, la tuneladora ha mantenido una velocidad media de 22,8 metros al día en su tramo final.
- 2.732 metros de galería continua perforados entre Comillas y Palos de la Frontera.
- 22,8 metros al día de velocidad media en el tramo final.
- 1.606 anillos de revestimiento colocados a lo largo del recorrido.
- 189.000 metros cúbicos de tierra extraídos bajo la calzada.
La travesía no ha sido una recta sin sobresaltos. El primer hito llegó en junio, cuando la Mayrit alcanzó Madrid Río tras recorrer 1.116 metros iniciales. Después excavó durante 71 días hasta el destino final en Palos de la Frontera, donde se instalaron los últimos 950 anillos del soporte definitivo.
El consejero de Transportes de la Comunidad de Madrid, Jorge Rodrigo, ha presenciado el cale, el procedimiento técnico que verifica la precisión del trazado y la correcta alineación de los trabajos desde ambos extremos. Ese cierre del túnel abre la puerta a acelerar la construcción de nuevas estaciones en el sector.
No hay que confundir el fin del túnel con el fin de las obras. La Mayrit ha terminado su tramo, pero el método tradicional de pico y pala continúa en los accesos y recintos de las futuras estaciones. Esa fase no acapara titulares, aunque define los plazos reales de apertura.
Lo que viene para el sur de Madrid: un eje diagonal hacia Valdebebas
La intervención da por concluida la perforación de todo el túnel asignado a este sector clave. Según el Ejecutivo autonómico, la obra transformará la línea en un eje transversal estratégico que unirá el suroeste con el nordeste madrileño, desde Cuatro Vientos hasta Valdebebas.
La perforación está resuelta; ahora falta demostrar que las estaciones abren sin los retrasos que arrastra la red.
El trazado completo aspira a reducir tiempos de viaje y ofrecer alternativas de movilidad más eficientes a miles de ciudadanos. Los operarios completan aún los metros restantes con el método de pico y pala; la combinación de técnicas permitirá rozar el 60%, de la longitud total proyectada.
La tuneladora, fabricada con tecnología alemana, garantiza altos estándares de seguridad y precisión bajo tierra. Mientras tanto, la Comunidad de Madrid insiste en que impulsa una de las mayores expansiones del metro en las últimas décadas.
Madrid y la promesa del gran diámetro bajo tierra
La ampliación de la línea 11 es la mayor apuesta reciente por el Metro como columna vertebral de la movilidad madrileña. Aunque la tuneladora ha cumplido con margen -el primer cale en Madrid Río fue en junio-, el hito no resuelve la incógnita de fechas: aún queda por delante el 40% de la longitud proyectada, con estaciones que deben rematarse con métodos convencionales.
El ritmo de perforación de casi 23 metros diarios es reseñable, pero la obra de túnel no es lo único que marcará la apertura de las futuras estaciones. El usuario del sur de Madrid lleva años escuchando anuncios de ampliación sin conocer un calendario firme; conviene, por tanto, contener el optimismo hasta que se liciten y ejecuten los remates.
Es pronto para fijar promesas de apertura. La línea 11 aspira a convertirse en el gran diámetro del oeste de Madrid, parecido en ambición a los proyectos que otras grandes ciudades europeas han trazado para sus redes. Pero sin una fecha publicada y confirmada por el Consorcio Regional de Transportes, el avance de la Mayrit es solo eso: un avance.
El siguiente dato que hay que seguir es el calendario de las estaciones, no el de la tuneladora. La Mayrit ha puesto el túnel; ahora toca ver si la obra mantiene el ritmo sin una máquina alemana marcando 22,8 metros al día.

