La crisis educativa en el País Vasco: el PSE-EE presiona al consejero de Educación y el PP habla de «fracaso»

El PSE-EE pide rigor y medidas al Departamento de Educación tras los últimos datos del informe PISA. PP y EH Bildu responsabilizan al Gobierno vasco, aunque con diagnósticos contrapuestos.

La crisis educativa en el País Vasco centró este 8 de septiembre el debate político tras los últimos resultados del informe PISA. El PSE-EE, socio del PNV en el Gobierno vasco, reclamó medidas al Departamento de Educación, mientras el PP vasco habló de ‘fracaso’ del modelo.

Reacciones políticas al informe PISA

La portavoz parlamentaria de Educación del PSE-EE, Estíbaliz Canto, calificó los resultados de ‘preocupantes’ y admitió que ‘algo falla’ para que el alumnado vasco se sitúe en posiciones de cola de España en comprensión lectora y ciencias. Canto apeló a la ‘responsabilidad’ del Gobierno vasco y reclamó ‘rigor’ en el análisis de los datos, además de la adopción de medidas, según recoge el diario El Mundo. Los socialistas son socios del PNV en el Ejecutivo y participaron en la última reforma de la Ley de Educación.

El presidente del PP vasco, Javier de Andrés, fue más directo al hablar de ‘fracaso’ del modelo educativo y vincularlo con un ‘objetivo ideológico’ del PNV. De Andrés recordó que la formación jeltzale ha dirigido la educación vasca de forma casi continuada desde que la competencia se transfirió en la década de 1980. En su lectura, la prioridad del nacionalismo vasco en esta materia no ha estado en la calidad del conocimiento.

Publicidad

Tras su reunión con el lehendakari Imanol Pradales, De Andrés subrayó que Euskadi es la comunidad autónoma que más recursos destina a la educación en España y, sin embargo, obtiene los peores resultados. ‘Y yo creo que eso es una prueba de que las cosas no se hayan hecho bien’, señaló, antes de responsabilizar al PNV y al PSE-EE, a los que situó ‘de la mano durante muchísimo tiempo’.

EH Bildu también fijó posición. El parlamentario Ikoitz Arrese mostró la ‘preocupación’ de su grupo ante ‘los peores resultados de la historia de PISA en Araba, Gipuzkoa y Bizkaia’ y denunció la ‘nula autocrítica’ del Gobierno vasco y de la consejera Begoña Pedrosa. La coalición recordó que el pacto educativo de 2022 no se ha implementado tras cuatro años. ‘La responsabilidad directa de los peores resultados de la historia de PISA es de la incapacidad manifiesta mostrada por el Gobierno vasco’, recalcó.

El portavoz de Sumar, Jon Hernández, abrió la ronda de contactos en la Presidencia del Gobierno. Según su versión, el lehendakari no consideró necesario abordar en ese marco los resultados de PISA ni el cuestionamiento de una política educativa liderada por el PNV durante los últimos cuarenta años, con la excepción del Ejecutivo de Patxi López entre 2009 y 2012.

PSE-EE, PP y EH Bildu coincidieron en reclamar cambios en la política educativa vasca, aunque con diagnósticos y responsabilidades distintos.

El papel del Gobierno y el pacto educativo de 2022

La consejera de Educación, Begoña Pedrosa, mantiene un discurso de análisis riguroso que coincide con el del PSE-EE, según la información difundida por El Mundo. No obstante, el mismo medio apunta que ese posicionamiento contrasta con decisiones anteriores, como no encargar en 2022 un análisis de los resultados del informe PISA a los propios evaluadores.

El pacto educativo alcanzado en el Parlamento Vasco en 2022 no contó con el respaldo del PP ni de Vox. Su falta de desarrollo en cuatro años es uno de los ejes del reproche de EH Bildu al Gobierno, al que atribuye la ‘responsabilidad directa’ por los resultados y una ‘incapacidad manifiesta’ para aplicar lo acordado. Aquel acuerdo buscaba estabilizar las bases del sistema y se negoció entre varios grupos, pero su despliegue efectivo sigue sin completarse.

Qué está en juego en el sistema educativo vasco

El debate se produce en un sistema educativo con competencias propias gestionadas desde la década de 1980. Euskadi dispone de financiación singular y de autonomía para organizar sus centros, su currículo y la evaluación educativa. Los resultados del informe PISA se han convertido en un referente para los partidos a la hora de exigir cambios, tanto en el ámbito autonómico como en el conjunto del Estado. En esta ocasión, el foco se ha desplazado hacia la brecha entre el gasto por alumno y los resultados, un argumento recurrente en el debate educativo español.

Publicidad

El inicio del curso escolar y el arranque del periodo de sesiones convertirán previsiblemente la educación en uno de los primeros asuntos de control al Gobierno. En ese escenario, los grupos podrán pedir la comparecencia de la consejera ante la comisión correspondiente, mientras el Ejecutivo autonómico ve condicionado su relato por la evolución de los indicadores internacionales.